Finalmente sí. Volvo da marcha atrás en su estrategia de electrificación.
Volvo da un paso atrás en su estrategia de electrificación, tal y como se rumoreó recientemente
Tal y como se rumoreaba, y así lo contamos el pasado mes de agosto, Volvo finalmente ha anunciado que da marcha atrás en su estrategia de electrificación. En este caso, Volvo achaca este paso atrás a la falta de apoyo gubernamental para la adopción de vehículos eléctricos, a nivel de incentivos y de infraestructura de carga. Esta decisión, se une a las ya anunciadas por compañías como: GM, Ford, Mercedes-Benz o Porsche.
Recordemos que el objetivo inicial de la compañía era el de lograr que el 100% de sus ventas fueran de vehículos eléctricos en 2030. Se trata de un objetivo anunciado en marzo de 2021, y fue uno de los primeros fabricantes en establecer un objetivo de ventas eléctricas. Los nuevos planes anunciados, establecen ahora el objetivo de ventas eléctricas en un 90-100%, incluyendo también vehículos electrificados (100% eléctricos y también híbridos enchufables).
Y, ¿Qué pasa con ese 10%? Según indicó la marca, pertenecerá a los híbridos (no enchufables). En un objetivo más cercano, Volvo planea que entre el 50-60% de las ventas sean de vehículos eléctricos para 2025. En la actualidad, Volvo cuenta con cinco modelos totalmente eléctricos: EX40, EC40, EX30, EX90 y EM90. De todos ellos, el Volvo EX30 es actualmente el tercer vehículo eléctrico más vendido en Europa y el quinto más vendido en España en el mes de agosto.

Aún con este anunciado paso atrás, el CEO de Volvo Cars, Jim Rowan, continuó mostrando su apoyo a los vehículos eléctricos, comentando lo siguiente: "Estamos convencidos de que nuestro futuro es eléctrico. Un coche eléctrico ofrece una experiencia de conducción superior". Continúo: "Está claro que la transición a la electrificación no será lineal y los clientes y los mercados se mueven a diferentes velocidades de adopción".
Otra modificación en sus planes fue el objetivo de reducción de CO2, que ahora se centra en reducir las emisiones de CO2 por vehículo entre un 65% y un 75% para 2030 (en base a 2018). Para el próximo año, Volvo se plantea el objetivo de reducir en torno al 30-35%, frente al 40% previsto inicialmente.