Toyota prepara su gran apuesta, su coche eléctrico con batería de estado sólido para 2027

Toyota-nuevos-electricos

Toyota se asocia con Sumitomo Metal Minign para la producción en masa de baterías de estado sólido

Toyota intensifica su apuesta por la “piedra filosofal” de la movilidad eléctrica: las baterías de estado sólido. Su primer vehículo eléctrico (EV) equipado con esta tecnología podría ver la luz tan pronto como en 2027, prometiendo autonomías más largas, recargas ultrarrápidas y un salto cualitativo en rendimiento.

Avances y estrategia colaborativa

El pasado miércoles Toyota anunció una asociación con Sumitomo Metal Mining para la producción masiva de materiales catódicos destinados a baterías de estado sólido. Con ello pretende acelerar su objetivo de lograr “el primer uso práctico a escala de baterías totalmente sólidas en BEV”.

Desde 2021 ambas empresas han trabajado en los retos clave de fabricar materiales estables para catodos que resistan ciclos repetidos de carga y descarga. En esta fase conjunta, Toyota afirma haber desarrollado un material catódico “altamente duradero”, aprovechando la tecnología de síntesis en polvo de Sumitomo.

Además, Toyota mantiene su colaboración con Idemitsu Kosan, que planea construir una planta a gran escala para producir sulfuro de litio, un componente crucial del electrolito sólido. Esa instalación, con capacidad estimada para 1.000 toneladas métricas anuales, podría estar operativa hacia junio de 2027.

Este tipo de alianzas encaja también con la estrategia japonesa de reforzar su cadena de suministro local y reducir la dependencia de fabricantes extranjeros — especialmente de China y Corea del Sur. En conjunto, compañías japonesas están movilizando inversiones superiores a los 7 mil millones de dólares (alrededor de 1 billón de yenes) para impulsar la producción de baterías de nueva generación.

¿Qué promete la tecnología de estado sólido?

A diferencia de las baterías convencionales de ión‑litio que usan electrolitos líquidos, las versiones totalmente sólidas emplean un cátodo, un ánodo y un electrolito sólido. Toyota sostiene que esta estructura permite:

  • Mayor densidad energética: más capacidad en menor volumen y peso.
  • Recargas mucho más rápidas: pasar del 10 % al 80 % podría llevar menos de 10 minutos.
  • Mayor estabilidad térmica y seguridad: al no tener electrolitos líquidos inflamables se reduce el riesgo de cortocircuitos térmicos.
  • Vida útil superior: mejor resistencia frente a degradación por ciclos.

Toyota incluso ha estimado autonomías de hasta 1.000 km en algunas versiones futuras y ha dicho que algunas de estas baterías podrían ser tan finas como un cuaderno espiral.

Calendario previsto y obstáculos por superar

Toyota planea que las primeras baterías de estado sólido estén disponibles para EVs entre 2027 y 2028. Una parte del plan ya ha recibido el visto bueno del gobierno japonés para comenzar la producción a partir de 2026, aunque las tasas de producción inicial serán muy bajas.

Pero aún hay desafíos importantes:

  • La escalabilidad de fabricación: muchos procesos son sensibles al oxígeno, la humedad y requieren condiciones de ambiente controlado.
  • Costes: los materiales sólidos tienen hoy costes más altos que los líquidos.
  • Durabilidad real: evitar la microfisuración entre los materiales del cátodo, ánodo y el electrolito durante cientos o miles de ciclos es un reto persistente.
  • Suministro de materias primas críticas como el litio, azufre o compuestos de estructura especializada.

Toyota y Sumitomo dicen que ya han superado parte del desgaste del cátodo con su nueva síntesis en polvo, y ahora buscarán optimizar rendimiento, calidad y reducir costes.

Impacto en el mercado de vehículos eléctricos

Si Toyota cumple con sus plazos, tendrá la oportunidad de colocarse como pionera de la próxima generación de baterías en el mercado automotriz. Pero hay competidores y escépticos a tener en cuenta:

  • Hyundai, BYD y otros grupos también están avanzando en estado sólido, aunque con estimaciones más conservadoras para comercialización plena, proyectando lanzamientos más allá de 2030.
  • Panasonic, proveedor histórico de baterías, ha manifestado que considera que las baterías de estado sólido podrían seguir siendo un nicho dentro del mercado automotriz.
  • En Japón, la producción oficial de estado sólido mediante Toyota está programada para escalar gradualmente desde 2026, pasando por 2027 y 2028, con una producción masiva prevista más allá de 2030.

Comentarios