SEAT y CUPRA arrancan la producción en serie de baterías en Martorell para el nuevo CUPRA Raval
SEAT & CUPRA ya ha activado en Martorell una de las piezas clave de su hoja de ruta eléctrica. La compañía ha comenzado la producción en serie de sistemas de baterías en su nueva planta. Este es un movimiento estratégico que acelera la llegada del CUPRA Raval. Además, consolida a la factoría catalana como uno de los grandes centros industriales del vehículo eléctrico en el sur de Europa. La propia compañía presentó este paso el 25 de marzo de 2026. Fue presentado como el avance definitivo antes del arranque comercial de su nuevo urbano cero emisiones.
No se trata solo de una nueva instalación ni de una mejora puntual en la cadena de montaje. El inicio de esta actividad confirma que Martorell entra en una nueva fase industrial. Ahora tiene capacidad para producir modelos eléctricos a gran escala sin renunciar a su flexibilidad productiva. Allí se ensamblarán las baterías del CUPRA Raval. También se ensamblarán las de otro de los modelos eléctricos del proyecto urbano del Grupo Volkswagen, el Volkswagen ID. Polo. Este modelo fue desarrollado dentro del Brand Group Core y tiene fabricación asignada a la planta española.
Martorell entra de lleno en la era del coche eléctrico
El arranque de la producción en serie de baterías supone mucho más que un hito técnico. Para SEAT & CUPRA, representa la antesala del lanzamiento del CUPRA Raval, el primer coche 100 % eléctrico fabricado en Martorell. Este será el modelo con el que la compañía quiere abrir una nueva etapa industrial y comercial en 2026. La firma ya había adelantado en febrero que este año sería decisivo para culminar su transformación hacia la electrificación.
La nueva planta de ensamblaje de sistemas de baterías se ha levantado en tiempo récord. También se convierte en una infraestructura decisiva para el futuro de la marca. Según SEAT, la instalación ocupa 64.000 m². Además, ha requerido una inversión de 300 millones de euros y está diseñada para integrarse directamente en el ecosistema productivo de Martorell.
Hasta 1.200 baterías al día
La capacidad anunciada es ambiciosa: hasta 1.200 baterías diarias y un máximo de 300.000 unidades al año. Ese ritmo permite entender la dimensión del proyecto. Además, está pensado no como una fase piloto, sino como una operación plenamente industrializada. Dará soporte al despegue de la nueva familia de eléctricos urbanos del Grupo Volkswagen.
El proceso arranca en el área logística, desde donde se alimentan las líneas con todos los componentes necesarios. A partir de ahí, la producción se divide en varias fases. Estas incluyen el preensamblaje eléctrico y el apilado de celdas mediante tecnología cell-to-pack. Esta es una solución con la que se busca mejorar la eficiencia del conjunto y optimizar el aprovechamiento del espacio.
Así se fabrican las nuevas baterías de SEAT & CUPRA
Uno de los puntos más relevantes del proyecto es la arquitectura técnica elegida. En el núcleo del sistema aparece la llamada celda unificada del Grupo Volkswagen, una base tecnológica común. Esta base fue ideada para ser escalable y adaptable a distintas marcas, mercados y segmentos. Esa estrategia permite compartir desarrollo y costes en una etapa en la que la industria busca hacer más rentable el coche eléctrico de acceso.
El E-Box llega desde El Prat
El llamado E-Box, que actúa como centro de control electrónico de la batería, no se fabrica en Martorell, sino en las instalaciones de Componentes de SEAT & CUPRA en El Prat. Este detalle tiene una lectura industrial muy potente. Una planta que durante décadas estuvo vinculada a las cajas de cambio manuales se ha reconvertido para suministrar piezas clave del vehículo eléctrico.
Una vez cerrado y sellado cada paquete, el sistema pasa por varios controles de calidad y bancos de pruebas antes de su validación final. Después, las baterías viajan de forma automatizada a través de un puente de 600 metros hasta la línea de ensamblaje de vehículos. Este es un esquema que permite acompasar el suministro con el ritmo real de fabricación y reducir movimientos logísticos internos.
El CUPRA Raval y el Volkswagen ID. Polo, primeros beneficiados
Las baterías que ya salen de esta instalación no están pensadas para un único coche. Servirán para alimentar al CUPRA Raval y al Volkswagen ID. Polo, dos de los modelos que formarán parte de la ofensiva de eléctricos urbanos del Brand Group Core. Volkswagen ya ha confirmado que el ID. Polo será un proyecto colaborativo dentro del grupo, con gestión liderada por SEAT/CUPRA y fabricación en Martorell.
Este movimiento encaja con la estrategia global del consorcio alemán para lanzar coches eléctricos más asequibles en Europa. El grupo ya había explicado que la familia de urbanos eléctricos se fabricará en plantas españolas. Además, este programa aspira a reforzar el papel de la Península Ibérica como polo europeo de electromovilidad.

Una fábrica más flexible y más competitiva
El mensaje de fondo es claro: Martorell no solo quiere producir eléctricos, quiere hacerlo manteniendo una estructura flexible capaz de convivir con modelos electrificados y también con vehículos de combustión de alta eficiencia mientras el mercado completa su transición. Esa capacidad de adaptación es una de las claves del discurso industrial de SEAT & CUPRA para los próximos años.
Una planta más sostenible para reducir la huella industrial
Otro de los aspectos destacados del proyecto está en el plano energético. La planta cuenta con 11.000 paneles solares en cubierta y la compañía asegura que podrán cubrir alrededor del 70 % de la electricidad necesaria para el proceso de ensamblaje. Es un dato importante porque la descarbonización del coche eléctrico no depende solo del producto final, sino también de cómo se fabrica.
Además, esta nueva infraestructura forma parte de una transformación más amplia dentro del complejo industrial de Martorell. Durante 2024 y 2025, SEAT fue adaptando líneas, procesos y formación interna para preparar la llegada del coche eléctrico. Esto incluye nuevas instalaciones y miles de horas de capacitación para su plantilla.
Fabricar baterías en España es clave
Lo realmente interesante de este anuncio no es solo que SEAT & CUPRA ya fabriquen baterías en serie, sino lo que simboliza para la industria española. Durante años se habló de electrificación como una promesa a medio plazo. Sin embargo, ahora ya hay una cadena industrial real, tangible y conectada de punta a punta: componentes en El Prat, ensamblaje de baterías en Martorell y coches eléctricos saliendo de la misma factoría.
También hay un factor estratégico que no conviene pasar por alto. Europa necesita fabricar más valor añadido dentro de sus propias fronteras si quiere competir con China y reducir dependencias en la cadena del vehículo eléctrico. Que Martorell gane peso en ese tablero es una noticia relevante no solo para CUPRA, sino también para el empleo, la industria auxiliar y el posicionamiento tecnológico de España.