Renault mejora el R5 eléctrico: más autonomía y una batería LFP más barata en camino
Renault continúa afinando uno de sus coches eléctricos más importantes. Mientras prepara cambios de mayor calado para el Renault 5 E-Tech, la marca francesa ya ha introducido una primera mejora que afecta directamente a su autonomía homologada, con aumentos de hasta 15 kilómetros sin necesidad de montar todavía las nuevas baterías previstas para los próximos meses.
El movimiento llega en un momento especialmente interesante para el segmento de los eléctricos compactos. Renault quiere mantener al R5 entre las referencias de su categoría mientras Volkswagen prepara el desembarco del ID. Polo, un rival llamado a ejercer una presión importante tanto por autonomía como por precio.
- El Renault 5 pasa a homologar hasta 431 kilómetros de autonomía
- Renault se prepara para la llegada del Volkswagen ID. Polo
- Nuevos motores Gen 2 Evo a finales de 2026
- Una batería LFP podría abaratar el Renault 5
- El R5 está siendo un éxito para Renault y el camino a seguir en la era eléctrica
El Renault 5 pasa a homologar hasta 431 kilómetros de autonomía
La actualización ya aparece reflejada en el configurador francés de Renault y afecta a las dos principales configuraciones del R5.
La variante denominada “autonomía urbana”, equipada con la batería más pequeña, pasa de 312 a 321 kilómetros WLTP. El aumento es todavía más significativo en la versión “autonomía confort”, que mejora desde los anteriores 416 kilómetros hasta alcanzar 431 kilómetros WLTP.
Son 9 y 15 kilómetros adicionales respectivamente, unas cifras que pueden parecer modestas, pero que resultan interesantes porque aparentemente Renault no ha modificado todavía ni la capacidad de las baterías ni la generación de motores eléctricos utilizada por el modelo.
Todo apunta, por tanto, a una optimización del software o del sistema encargado de gestionar la energía. Mejoras en la gestión térmica, el aprovechamiento de la batería o la estrategia electrónica pueden permitir arañar varios kilómetros sin necesidad de realizar grandes modificaciones mecánicas.
Renault se prepara para la llegada del Volkswagen ID. Polo
La mejora también permite al Renault 5 reducir diferencias frente al futuro Volkswagen ID. Polo. El modelo alemán apunta a ofrecer aproximadamente 326 kilómetros WLTP en su versión más asequible, mientras que la configuración de mayor autonomía podrá rondar los 449 kilómetros WLTP.
Renault se acerca así a estas cifras incluso antes de introducir las principales novedades técnicas que tiene preparadas para el R5.
Nuevos motores Gen 2 Evo a finales de 2026
El siguiente gran paso será la llegada de una evolución de sus actuales motores eléctricos de rotor bobinado. Renault trabaja en una generación denominada Gen 2 Evo, destinada tanto al Renault 5 como al Renault 4.
La compañía pretende mejorar principalmente la eficiencia y las prestaciones mediante cambios que afectarán a diferentes componentes del sistema de propulsión, incluidos el inversor y el reductor.
La previsión es que estas mejoras comiencen a llegar entre finales de 2026 y los primeros meses de 2027.
Parte de la tecnología utilizada servirá además como puente hacia los futuros motores Gen 3. Estos últimos darán el salto a una arquitectura de 800 voltios, aunque estarán destinados a modelos de mayor categoría basados en la futura plataforma RGEV Medium 2.0 que Renault prepara para 2028.
Una batería LFP podría abaratar el Renault 5
Otro de los cambios importantes llegará en la versión más económica del R5. Renault planea reemplazar la actual batería NCM de 40 kWh por un nuevo acumulador con química LFP, una tecnología generalmente más económica y especialmente apropiada para modelos donde controlar el precio resulta prioritario.
Las celdas serán suministradas por LG Energy Solution y emplearán formato tipo bolsa o pouch. Renault también recurrirá a una arquitectura Cell-to-Pack (CTP), eliminando parte de los elementos intermedios tradicionales para aprovechar mejor el espacio disponible.
Esta solución puede resultar especialmente importante para reducir costes. El precedente más reciente está en el Renault Mégane E-Tech, cuya transición hacia baterías LFP permitió rebajar sus tarifas en Francia en unos 2.000 euros.
Además, la versión básica Five del Renault 5 podría mejorar su equipamiento con la incorporación de carga rápida en corriente continua de serie, uno de los puntos que más condicionan actualmente su utilización fuera de entornos urbanos.
El R5 está siendo un éxito para Renault y el camino a seguir en la era eléctrica
La estrategia de Renault con el R5 parece bastante inteligente. En lugar de esperar a una gran renovación para introducir todas las novedades de golpe, está aprovechando cualquier margen de mejora disponible para hacer que el coche siga siendo competitivo.
Ganar 15 kilómetros mediante optimización puede parecer poco sobre el papel, pero demuestra que todavía existe recorrido para mejorar un eléctrico sin instalar baterías cada vez más grandes y pesadas. Y eso, en un vehículo compacto, es precisamente lo deseable.
Más importante será la futura batería LFP. Si Renault consigue trasladar realmente la reducción de costes al precio final, el R5 puede convertirse en un producto mucho más peligroso para sus rivales. La batalla de los eléctricos pequeños europeos ya no se decidirá únicamente por diseño o autonomía: el precio volverá a ser el factor decisivo.

