La quiebra de Fisker más cerca que nunca tras el impago de un préstamo

La situación de Fisker es crítica y si no hay un cambio drástico en los próximos días se tendrá que declarar en bancarrota

Un reciente documento 8-K presentado por Fisker Inc. ante la SEC está pintando un panorama desalentador para el futuro del fabricante de vehículos eléctricos. El informe indica que Fisker no pudo devolver un préstamo de cerca de 3,5 millones de dólares el mes pasado, lo que podría llevar a la compañía a la bancarrota.

La segunda etapa de la saga de Fisker parece estar llegando a su fin, marcando un ocaso para el desafortunado SUV eléctrico Ocean, un vehículo que estuvo a punto de consolidarse en el mercado y cuyos nuevos modelos de la marca fueron presentados con grandes perspectivas.

Crear un prototipo es sencillo, escalar la producción y ser rentable es el kit de la cuestión

Aplaudimos a Fisker por lanzar con éxito su vehículo eléctrico insignia, el Ocean, pero rápidamente enfrentó varios problemas de software y ventas por debajo de lo esperado. Para recuperarse, la compañía redujo sus objetivos de producción varias veces a lo largo de 2023 e incluso implementó nuevas estrategias para mantener la liquidez.

En marzo de 2024, el informe fiscal de Fisker para el año 2023 mostró una preocupante “duda sustancial” sobre su capacidad de continuar. Con rumores de “bancarrota” circulando, el fabricante estadounidense compartió una nueva estrategia para asegurar apoyo financiero de un socio OEM. Vimos cómo esas conversaciones iban y venían, mientras Fisker luchaba por evitar la quiebra.

Pronto, las acciones de Fisker cayeron en picado tras detener la producción del Ocean en Magna-Steyr en Austria, al tiempo que redujo drásticamente los precios de venta para liquidar su inventario existente de vehículos ensamblados.

A pesar de los atractivos descuentos, el público se mostró reticente a comprar un vehículo eléctrico de una compañía al borde de la bancarrota, y decenas de miles de reservistas cancelaron sus pedidos del Ocean. Sin duda la situación era compleja, a pesar de precios muy suculentos la duda de los compradores de que pasaría si su Ocean se avería o tienen otro tipo de problemas.

A principios de mayo, informamos que Fisker GmbH, la filial austriaca de Fisker Inc., había solicitado reorganización y protección judicial contra acreedores en el extranjero, una medida similar a la bancarrota del Capítulo 11 en EE. UU., dejando a Magna con un vacío en sus cifras de producción previstas para ensamblar los Ocean EV.

Recientemente, nos enteramos de que poco después de esa solicitud en el extranjero, Fisker no realizó un gran pago en un préstamo existente por varios millones, lo que proporciona más evidencia de su incapacidad para continuar en el segmento de vehículos eléctricos.

Según un documento 8-K presentado ante la SEC por Fisker Inc. el 29 de mayo de 2024, el fabricante de automóviles fue notificado por el acreedor CVI Investments, Inc. que no había realizado un pago vencido el 10 de mayo de 2024, lo que resultó en un incumplimiento de un préstamo de 3.456.000 dólares. CVI Inc. exige su dinero. Según el documento:

El 29 de mayo de 2024, el acreedor notificó a la compañía que está ejerciendo sus derechos conforme a las secciones 4(b) de la Nota 2024 para acelerar la Nota 2024 al requerir que la compañía redima inmediatamente el 100% de la Nota 2024 pendiente al Precio de Redención por Evento de Incumplimiento, incluyendo cualquier interés aplicable, cargos por demora, prima de redención y otras cantidades adeudadas bajo la Nota 2024.

Con millones adeudados en préstamos y la amenaza de cargos por demora e intereses aplicables, Fisker puede necesitar reunir lo que queda para saldar su préstamo, aunque el pago (sea cual sea el monto) podría resultar en bancarrota.

Hemos visto esto venir durante bastante tiempo, por lo que la posible bancarrota de Fisker no es exactamente una noticia de última hora. Sin embargo, este último obstáculo podría ser el golpe final para Fisker. No nos gusta ver fallar a las startups de vehículos eléctricos, pero esa es la triste realidad de la industria.

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