Cataluña trabaja para que BYD instale su nueva fábrica en Tarragona

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Cataluña en el punto de mira de BYD para su próxima fábrica europea

El consejero de Empresa y Trabajo de la Generalitat de Catalunya, Miquel Sàmper, ha revelado que mantiene negociaciones con la automovilística china BYD para que la firma instale una planta de producción en territorio catalán. Según declaró en una entrevista con Televisió de Catalunya (TV3), “me he reunido con ellos, como con muchos otros empresarios que quieren venir a Cataluña”.

Aún sin dar detalles concretos sobre la ubicación de la futura planta, Sàmper evitó confirmar si la inversión podría ubicarse en la provincia de Tarragona —que ya ha sido objeto de varias candidaturas industriales vinculadas a la movilidad eléctrica—.

El consejero remarcó que Cataluña continúa siendo una región “atractiva” para la llegada de inversión extranjera, en especial en el sector de la automoción eléctrica, un ámbito que vive actualmente una gran transformación a escala global.

En lo que respecta a otros proyectos vinculados, Sàmper aludió también a los avances de la producción de la firma china Chery Automobile Co., Ltd. en la planta de la Zona Franca de Barcelona, compartida con la firma española EBRO EV Motors. Recordó que el arranque de producción está previsto “cuestión de meses”, dependiendo de trámites urbanísticos y administrativos, y que confía en que podría iniciarse durante el primer trimestre de 2026. Esta información coincide con distintas fuentes sobre la reindustrialización de la planta antiguamente de Nissan Motor Ibérica.

Además, el consejero indicó que el centro de I+D de Chery en Cornellà de Llobregat dará comienzo antes de que finalice el año, lo cual refuerza la apuesta por transformar Cataluña en un eje clave de la nueva movilidad eléctrica en el sur de Europa.

En el plano político, Sàmper lamentó la dificultad surgida para aprobar los Presupuestos de 2026 en la Generalitat, criticando que los partidos que facilitaron la investidura de Salvador Illa no garanticen ahora los apoyos necesarios. “Cada presupuesto que no se aprueba es mucho dinero que no se tiene a disposición del Govern”, afirmó, advirtiendo que la paralización de los acuerdos presupuestarios ralentiza proyectos industriales estratégicos.

Las implicaciones de que BYD se instale en Cataluña podrían ser muy relevantes: líder mundial en vehículos eléctricos y PHEV —y también en tecnología de baterías—, su aterrizaje supondría un impulso significativo para la reindustrialización de la región, reforzando un ecosistema local que ya incorpora firmas como SEAT, S.A., Chery y EBRO.

Si finalmente cristaliza, la inversión convertiría a Cataluña en un referente europeo en movilidad sostenible, alineándose con los objetivos de transición energética y digital impulsados tanto por el Gobierno español como por la European Union. De hecho, BYD ya está valorando la ubicación de su tercera fábrica europea.

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