Mitos y verdades sobre los coches eléctricos en 2025: lo que realmente debes saber
Los coches eléctricos han avanzado más en los últimos cinco años que en las dos décadas anteriores. La mejora de las baterías, la madurez de las redes de recarga y la entrada de nuevos fabricantes han cambiado por completo el panorama. Aun así, en 2025 persisten muchos mitos que se repiten una y otra vez: que si no tienen autonomía suficiente, que si es imposible viajar, que si tardan una eternidad en cargarse, que si las baterías se degradan rápido…
Buena parte de estas creencias nace del desconocimiento o de experiencias y datos que ya han quedado anticuados. En este artículo analizamos los principales mitos que circulan sobre los coches eléctricos en 2025, explicando qué hay de cierto y qué ha cambiado en la realidad de hoy.
“Los coches eléctricos tienen poca autonomía”
La verdad en 2025: muchos superan los 600 e incluso los 700 km WLTP
Este es, sin duda, el mito más extendido. La autonomía ha sido durante años el gran freno psicológico para quienes se planteaban comprar un eléctrico. Pero la fotografía de 2025 no tiene nada que ver con la de 2018 o incluso 2021. Hoy existen modelos capaces de recorrer entre 650 y 800 kilómetros con una sola carga homologada.
Por ejemplo, el Mercedes-Benz CLA eléctrico alcanza cifras cercanas a los 800 km WLTP, algo impensable hace pocos años. El Mercedes EQS 450+ supera los 780 km y el Tesla Model 3 Long Range llega a los 750 km. Incluso modelos más compactos y accesibles, como el Kia EV3 Long Range, superan holgadamente los 600 km.
Esto significa que un conductor medio puede pasar días o incluso semanas sin recargar, igual que ocurre con los coches de combustión.
Incluso realizando viajes largos, la autonomía ya no es un obstáculo: salvo trayectos de más de 600 km de una sola tacada, los eléctricos actuales rinden como cualquier coche gasolina o diésel.

“En España no hay suficientes puntos de recarga”
La realidad: la red crece a un ritmo que ya permite viajar sin complicaciones
España partió tarde respecto a otros países de Europa, pero en 2025 la situación es muy diferente. La red pública ha crecido enormemente de la mano de operadores como Zunder, Wenea, Endesa X, Iberdrola, Cepsa y, por supuesto, Tesla, que continúa ampliando su red V4.
En muchas autopistas ya hay estaciones con cargadores ultrarrápidos de 300 y 400 kW, capaces de abastecer a varios vehículos a la vez. Existen hubs con 10, 20 o incluso más cargadores, como se ve en ciudades como Murcia, Zaragoza o Barcelona.
Un ejemplo muy claro: en 2019 era un desafío ir de Madrid a Galicia en eléctrico sin planificar mucho. En 2025, con Zunder y Tesla, es un viaje tan sencillo como con un coche de combustión. Además, las principales cadenas de supermercados y centros comerciales han instalado cientos de cargadores semirrápidos, lo que facilita la recarga mientras haces tu vida normal.

“Cargar un coche eléctrico es muy caro”
La verdad: sigue siendo mucho más barato que un gasolina o diésel
Aquí conviene diferenciar tipos de carga.
Cargar en casa con tarifa valle (común en España) cuesta entre 10 y 15 euros llenar la batería de un coche con más de 500 km de autonomía. Esto supone recorrer 100 km por 1,5 o 2 euros, frente a los 8-10 euros que cuesta hacer lo mismo con un coche de combustión.
Incluso en cargadores rápidos, donde el precio del kWh es mayor, un eléctrico sigue siendo competitivo. Poniendo un ejemplo real:
- Un coche eléctrico que consume 18 kWh/100 km y carga a 0,45 €/kWh gastará unos 8 euros cada 100 km.
- Una berlina gasolina que consuma 6,5 litros necesitará alrededor de 11 euros para recorrer la misma distancia.
Es decir, incluso en el escenario más caro, un eléctrico sigue siendo más económico de utilizar.
“Las baterías se degradan muy rápido”
Realidad: hoy están diseñadas para durar más que el propio coche
Este es uno de los mitos más persistentes, pero también uno de los más desfasados.
Los coches eléctricos de 10 o 12 años que siguen circulando lo demuestran: la mayoría conserva entre un 85 % y un 90 % de su capacidad inicial.
Además, en 2025 las baterías han dado un salto importante:
- Las químicas LFP, muy populares hoy en modelos accesibles, prácticamente no se degradan.
- Las baterías NCM han mejorado su estabilidad térmica y su densidad energética.
- La Blade Battery de BYD es una de las más seguras del mundo y promete más de 1.000.000 km de vida útil.
- KGM y otras marcas ofrecen garantías de 1 millón de kilómetros en la batería.
En otras palabras: la batería ya no es un problema. Lo más probable es que dure más que el propio coche. A su vez, te recomendamos que leas el artículo que tenemos publicado en nuestra web sobre los diferentes tipos de baterías de coches eléctricos que existen en la actualidad, de esta forma entenderás mucho mejor el funcionamiento de un vehículo eléctrico y lo que implica que monte una batería u otra.
“Los coches eléctricos tardan mucho en cargar”
La verdad: en 15–20 minutos puedes recuperar el 70 % de la batería
Para la carga rápida, la tecnología ha cambiado radicalmente. El ejemplo más extremo es el Xpeng G9, capaz de cargar a 480 kW, lo que le permite recuperar del 10 al 80 % en menos de 20 minutos. Hyundai y Kia, con su plataforma de 800 V, alcanzan potencias de 240–350 kW, y Tesla con sus V4 mantiene 250 kW continuos.
Esto plantea una situación realista:
Un viaje largo en el que paras a estirar las piernas, usar el baño o tomar un café tiene una duración muy similar al tiempo que tarda el coche en recargar.
Y en el día a día, donde el 90 % de usuarios carga en casa o en el trabajo, ya no se depende de la carga rápida.
“Los eléctricos no sirven para viajar”
Realidad: miles de usuarios hacen viajes de miles de kilómetros cada año
Los conductores más experimentados ya lo saben: viajar en eléctrico en 2025 no sólo es posible, sino que suele ser más cómodo.
La clave está en la autonomía real (mucho mayor hoy), la planificación inteligente y la carga ultrarrápida.
Con aplicaciones como ABRP, Electromaps, Zunder o el navegador inteligente de Tesla, el coche indica dónde cargar y cuánto tiempo necesitas.
Además, viajar sin ruidos, sin vibraciones y con una entrega de par inmediata convierte los viajes largos en experiencias más relajadas.
Muchos propietarios realizan cada año rutas como Madrid–Francia, Zaragoza–Italia, o Barcelona–Alemania sin ningún contratiempo.
“Contaminan más al fabricarse, así que no compensan”
La verdad: compensan a los 20.000–30.000 km y emiten mucho menos durante toda su vida
La fabricación de un eléctrico genera más CO₂ por la batería, pero una vez en circulación su impacto es mucho menor.
Los análisis de ciclo de vida (LCA) más recientes muestran que, cargando incluso con una mezcla energética normal, un eléctrico compensa esa huella inicial en muy pocos kilómetros.
A lo largo de su vida útil, terminan emitiendo entre un 55 % y un 70 % menos de CO₂ que un gasolina equivalente.
Si se recarga con autoconsumo solar, el impacto es aún menor.

“Son demasiado caros”
Verdad: los precios han bajado y el coste total es muy inferior
Es cierto que los eléctricos premium siguen siendo caros, pero en 2025 hay una oleada de modelos accesibles:
- Renault Twingo E-Tech
- Citroën ë-C3
- Leapmotor T03
- Dacia Spring
- BYD Dolphin
- Kia EV3
Con precios que empiezan alrededor de 20.000–25.000 €, la barrera económica ya no es la misma. Y además, el coste total de propiedad es mucho menor: menos averías, mantenimiento más barato y la energía más económica.
“Son más peligrosos porque la batería puede arder”
La verdad: estadísticamente arden MUCHÍSIMO menos que un gasolina
Los datos de aseguradoras y autoridades de seguridad son claros:
Los coches eléctricos tienen una tasa de incendios muy inferior a los de combustión.
¿Por qué?
- Las baterías tienen protecciones físicas y electrónicas extremadamente estrictas.
- Los sistemas de refrigeración actuales evitan sobrecalentamientos.
- Las celdas modernas están diseñadas para evitar reacciones térmicas.
Tesla, BYD, Volvo y Mercedes se sitúan sistemáticamente entre las marcas con mejor seguridad del mercado.
“Si vives en un piso, no puedes tener un coche eléctrico”
Verdad: cada vez más gente carga sin garaje privado
Hace años, tener garaje era casi imprescindible. En 2025, ya no.
Muchas ciudades cuentan con:
- Puntos de recarga públicos en la calle.
- Cargadores en parkings municipales y de centros comerciales.
- Tarjetas de recarga nocturna para residentes.
- Carga ultrarrápida para quienes solo necesitan conectar una o dos veces por semana.
Miles de propietarios en ciudades como Madrid, Barcelona, Málaga o Valencia tienen coche eléctrico sin garaje privado, cargando en lugares donde ya estacionan habitualmente.

Conclusión
En 2025, la gran mayoría de mitos sobre los coches eléctricos ya no se sostienen. La tecnología ha avanzado demasiado rápido: autonomías antes impensables, redes de carga que permiten viajar sin preocupación, baterías que duran más que el vehículo y precios cada vez más accesibles.
Los eléctricos ya no son “el futuro”.
Son el presente, y están demostrando ser más eficientes, más fiables y más económicos que los coches de combustión en la mayoría de casos.