Hasta las marcas más premium y caras tienen problemas con sus coches. Aquí tienes un ejemplo
Lucid vuelve a enfrentarse a un problema de calidad en su SUV eléctrico. La firma californiana ha iniciado una llamada a revisión que afecta a 4.476 unidades del Gravity por un posible defecto en los anclajes del cinturón abdominal de la segunda fila. Esta incidencia podría comprometer la protección de los ocupantes en caso de accidente.
El alcance de la campaña es amplio: entran en ella todos los Lucid Gravity fabricados antes del 14 de febrero de 2026. La marca ha explicado que el origen del fallo está en una modificación no autorizada del proceso de soldadura. Dicha modificación fue realizada por Camaco, proveedor encargado de los asientos traseros.
Lucid llama a revisión 4.476 unidades del Gravity por un posible fallo en los cinturones traseros
Lucid ha detectado que el soporte del anclaje del cinturón de la segunda fila puede no cumplir con los requisitos de las normas federales de seguridad FMVSS 207 y FMVSS 210. En términos prácticos, esto significa que la soldadura de esa pieza podría ser más corta de lo debido o estar situada fuera de la posición correcta. Así, se reduciría su resistencia bajo carga.
La compañía descubrió la incidencia el 22 de enero de 2026 mientras realizaba unos ensayos combinados sobre la segunda fila por un motivo no relacionado con esta avería. Durante esas pruebas, el anclaje no soportó la carga el tiempo exigido por la normativa. Por esa razón, se activó la investigación interna.
El problema nació en el proveedor de los asientos
Según la documentación remitida a la NHTSA, Lucid comprobó junto a Camaco que el cordón de soldadura del soporte lateral del cinturón no se estaba ejecutando conforme a la especificación original de la marca. El proveedor había introducido cambios en el diseño del punto de soldadura sin revisión ni aprobación previa por parte del fabricante.
Tras detectar varios asientos fuera de especificación tanto en la planta del proveedor como en inventario propio, Lucid ordenó una parada de ventas el 28 de enero de 2026 para los Gravity potencialmente afectados. Posteriormente, el fabricante reanudó la producción con asientos ajustados al diseño original desde el 14 de febrero de 2026.
Qué riesgo existe para los ocupantes
El riesgo principal aparece en caso de colisión. Si el anclaje del cinturón abdominal de la segunda fila cede o se rompe, la sujeción del pasajero puede no ser la adecuada, aumentando la probabilidad de lesiones. La propia Lucid reconoce que estas unidades pueden no ajustarse a los estándares exigidos para sistemas de asiento y anclajes del cinturón.

Así será la reparación de los Lucid Gravity afectados
La solución planteada por Lucid pasa por inspeccionar todos los Gravity incluidos en la campaña. Si el asiento puede corregirse, los técnicos instalarán un refuerzo adicional con un soporte específico y adhesivo estructural. En los casos en los que la reparación no sea viable, se sustituirá por completo el asiento de la segunda fila por uno nuevo fabricado con la especificación correcta. Todo el trabajo se realizará sin coste para el cliente.
La notificación a propietarios en Estados Unidos está prevista a partir del 22 de mayo de 2026. En ese momento, los clientes recibirán instrucciones para contactar con el servicio de atención de Lucid o con un centro de servicio de la marca.
Un revés para un SUV eléctrico llamado a ser clave para Lucid
El Gravity es el segundo modelo de producción de Lucid después del Air. Además, representa una pieza esencial en la estrategia de crecimiento de la compañía. Las primeras entregas del SUV de siete plazas comenzaron en 2025, y el modelo destacó rápidamente por su arquitectura de 1.000 voltios y su elevada potencia de carga. Admite picos de hasta 400 kW en la versión Grand Touring. Esa variante homologa además hasta 450 millas de autonomía EPA, equivalentes a unos 724 kilómetros.
Este recall llega, por tanto, en un momento delicado: el Gravity es uno de los lanzamientos más importantes de Lucid y también el coche con el que la marca pretende ganar volumen en el mercado de los SUV eléctricos premium. Un problema de seguridad de esta magnitud, aunque tenga solución, puede afectar a la imagen de fiabilidad del modelo en una fase especialmente sensible de su comercialización. Esta lectura es una inferencia razonable a partir de la importancia estratégica del Gravity y del alcance de la llamada a revisión.

Errores que marcan a las marcas
Más allá del fallo concreto, este caso vuelve a poner sobre la mesa una realidad incómoda para muchos fabricantes emergentes: lanzar un coche tecnológicamente brillante no basta si la cadena de suministro no está perfectamente controlada. El Lucid Gravity presume de carga ultrarrápida, gran autonomía y un posicionamiento premium muy ambicioso. Sin embargo, una incidencia relacionada con los cinturones traseros pesa mucho más que cualquier cifra de prestaciones.
También hay una lectura positiva. Lucid detectó el problema durante pruebas internas, paró ventas, rastreó el origen y ha planteado una solución técnica para todas las unidades afectadas. En seguridad, reaccionar rápido es obligatorio, pero hacerlo con transparencia también cuenta. Aun así, en un segmento donde la confianza del cliente lo es todo, este tipo de errores pueden salir caros aunque la reparación sea gratuita.