Ya sabemos cuando llega el Lucid Gravity a Europa. Un SUV premium con 748 km de autonomía
Dos salones del automóvil sirvieron para dejar claro que Lucid no venía a Europa a tantear el terreno. Más bien, venía a entrar de lleno en el segmento premium. Primero fue Detroit y después Múnich, donde el Gravity confirmó que la marca estadounidense quería trasladar al formato SUV la misma receta que ya le ha dado visibilidad con el Air: mucha tecnología, lujo de alto nivel y cifras propias de un escaparate de ingeniería.
Ahora ese paso ya es una realidad. Lucid ha activado el desembarco europeo del Gravity en Alemania, Suiza, Países Bajos y Noruega, con las primeras entregas previstas para comienzos de 2026. La firma también ha comunicado precios de arranque desde 99.900 euros en Alemania para el Touring y desde 116.900 euros para el Grand Touring. Además, la llegada a otros mercados europeos se espera más adelante.
Lucid Gravity: el SUV eléctrico de lujo con el que la marca quiere ganar peso en Europa
Lucid ha diseñado el Gravity como un SUV eléctrico de gran formato. Sin embargo, no ha renunciado a una silueta muy trabajada desde el punto de vista aerodinámico. A pesar de superar los cinco metros de longitud, el modelo presume de un coeficiente de 0,24. Ese es un dato especialmente llamativo en un vehículo de este tamaño. La carrocería apuesta por un frontal limpio, faros Full LED muy finos y tiradores integrados. Por otro lado, tiene una zaga rematada por un portón amplio con una firma luminosa horizontal que refuerza su imagen tecnológica.
Un SUV enorme por fuera y muy aprovechado por dentro
Las dimensiones hablan por sí solas: 5.035 mm de largo, 2.195 mm de ancho, 1.658 mm de alto y una batalla de 3.035 mm. Pero lo más interesante no está solo en la ficha técnica, sino en cómo Lucid ha aprovechado ese espacio. El Gravity podrá configurarse con hasta siete plazas y, aun así, conservará un maletero trasero de 780 litros con todas las filas en uso. Si se abaten los asientos, la capacidad de carga roza los 3.400 litros, a lo que se suman otros 230 litros en el maletero delantero.
Ese planteamiento convierte al Gravity en un coche pensado tanto para viajar en familia como para competir en el terreno del lujo práctico. La segunda fila puede incorporar mesas plegables, puertos USB-C y toma de corriente. Además, el habitáculo gira alrededor de una gran pantalla panorámica de 34 pulgadas con tecnología OLED y resolución 6K. A ello se añaden actualizaciones inalámbricas y visión periférica en 3D. También integra head-up display con realidad aumentada y el sistema DreamDrive 2 Pro, que lleva 32 sensores para elevar el nivel de asistencia a la conducción.

Dos versiones, mucha potencia y una autonomía que apunta alto
Lucid comercializará el Gravity en Europa con dos variantes. La primera será la Touring, con 418 kW, equivalentes a 568 CV, batería de 89 kWh y una autonomía homologada WLTP de entre 511 y 545 kilómetros. Por encima se situará el Gravity Grand Touring, que eleva la potencia hasta 617 kW, o 839 CV, monta una batería de 123 kWh y homologa entre 712 y 748 kilómetros de alcance.
Prestaciones de deportivo en formato SUV
Más allá de la autonomía, el dato que mejor resume la filosofía del modelo es su rendimiento. El Touring acelera de 0 a 100 km/h en 4,2 segundos, mientras que el Grand Touring rebaja ese registro hasta 3,6 segundos. La velocidad máxima también deja claro que no se trata de un SUV eléctrico convencional: 217 km/h en la versión de acceso y 250 km/h en la variante superior. Lucid asegura, además, que la puesta a punto europea se ha trabajado para ofrecer confort en autopista y precisión en carreteras reviradas. Esto es un detalle importante para mercados como Alemania o Suiza.
Carga ultrarrápida para un SUV de más de 2,5 toneladas
Uno de los grandes argumentos del Lucid Gravity será su sistema eléctrico. El Grand Touring emplea una arquitectura de 926 voltios y admite cargas de hasta 400 kW, suficientes para recuperar hasta 400 kilómetros de autonomía en solo 14 minutos. En el Touring, la potencia máxima de recarga baja a 250 kW. Sin embargo, también puede añadir una distancia similar en unos 23 minutos.
Lucid insiste en que no solo importa el pico de carga, sino la capacidad para mantener una curva elevada durante buena parte del proceso. Esa es una de las claves con las que quiere diferenciarse en un segmento donde cada vez hay más rivales potentes. Sin embargo, no todos ofrecen la misma eficiencia cuando llega el momento de enchufar.
Precios y primeros mercados europeos
El lanzamiento inicial se ha confirmado en Alemania, Suiza, Países Bajos y Noruega. En Alemania, el Lucid Gravity Touring arranca en 99.900 euros y el Grand Touring en 116.900 euros. En Países Bajos, el Grand Touring parte de 119.900 euros y el Touring de 102.900 euros. En Suiza, la gama se mueve entre 108.900 y 125.900 francos suizos. Por su parte, en Noruega arranca en 1.049.000 coronas noruegas para el Touring y en 1.249.000 coronas para el Grand Touring. Las entregas europeas estaban previstas para principios de 2026.
Un SUV pensado para reforzar la imagen de Lucid en el tramo más alto del mercado
El Gravity no es simplemente el segundo gran modelo de Lucid. En realidad, es el coche con el que la firma quiere demostrar que puede ir más allá de una berlina de lujo y pelear en uno de los segmentos con mayor demanda global. Este es el de los SUV premium eléctricos. Y lo hace con argumentos muy serios en tres frentes que hoy resultan decisivos: espacio interior, autonomía realista para viajar y tiempos de recarga muy competitivos.
Si el Air fue la carta de presentación tecnológica de la marca, el Gravity tiene pinta de ser el modelo que puede darle volumen, presencia y visibilidad en Europa. Sobre todo en mercados donde el cliente premium busca cada vez más un coche familiar, alto, rápido y con sello distintivo. Esto es importante frente a las marcas alemanas de siempre.

SUV con aires de premium. El Lucid Gravity no tiene complejos
Lucid ha entendido algo que muchas marcas siguen sin rematar del todo: en el coche eléctrico de lujo no basta con prometer potencia o pantallas enormes. El cliente que va a pagar más de 100.000 euros quiere un producto que impresione, sí, pero también que resuelva su día a día sin compromisos. Ahí el Gravity parece haber dado con una fórmula muy inteligente. Ofrece tamaño de SUV grande, habitabilidad de monovolumen premium y prestaciones de deportivo.
Mi impresión es que este modelo puede hacer ruido de verdad en Europa, especialmente si Lucid consigue reforzar red comercial, servicio posventa y presencia física. Porque por cifras y propuesta, el Gravity está donde debe estar. El reto ya no parece técnico, sino comercial. El objetivo es convencer a un comprador europeo de que, frente a nombres históricos, esta alternativa americana merece entrar en su garaje.
Es cierto que para España, tanto el Lucid Air como el Lucid Gravity sus ventas podrían estar entredicho. A pesar de que actualmente no tiene presencia comercial, el target al que va destinado su público es escaso en España. Si miramos Alemania, Francia o Paises Bajos, donde el poder adquisitivo es mayor, sin duda puede ser una alternativa a otros modelos de este estilo. Más aún ahora que Tesla deja un hueco con el cese de fabricación del Model S y Model X.
