Tesla deja de fabricar los Model S y Model X: Elon Musk confirma el final de una era

Tesla Model S y Model X 2025

Tesla ya ha bajado la persiana de dos de los modelos más importantes de su historia. Elon Musk confirmó el 1 de abril de 2026 que los pedidos personalizados del Model S y del Model X han terminado. Así que desde ahora solo se podrán comprar las unidades que todavía queden en stock. Según distintos seguimientos de inventario y publicaciones de estas últimas horas, el remanente global ronda los 600 coches y prácticamente todo está concentrado en Estados Unidos.

La noticia no llega exactamente por sorpresa, pero sí marca un punto de inflexión para Tesla. El Model S fue el coche que ayudó a la marca a dar el salto definitivo en 2012. Por otro lado, el Model X llevó esa ambición al formato SUV con las conocidas puertas Falcon Wing. Ahora ambos salen de escena en un momento en el que la compañía quiere concentrar recursos en la conducción autónoma, la robótica y sus futuros proyectos de volumen.

Tesla pone fin al Model S y Model X: solo quedan unidades en inventario

El propio Musk confirmó el cierre de esta etapa con un mensaje publicado en X acompañado de una imagen histórica del arranque de producción del Model S en Fremont, en junio de 2012. En ese mensaje explicó que los pedidos a medida de los Tesla Model S y Model X “han llegado a su fin”. Además, indicó que únicamente quedan algunas unidades en inventario y que incluso habrá una ceremonia oficial para despedir a ambos modelos.

Ese movimiento ya se intuía desde finales de enero. Durante la presentación de resultados del cuarto trimestre de 2025, Tesla adelantó que la fabricación de ambos modelos terminaría en el siguiente trimestre. En paralelo, la compañía dejó claro que la planta de Fremont irá reorientando capacidad hacia Optimus, su robot humanoide. Esto entra dentro de una estrategia cada vez más vinculada a la autonomía y a la inteligencia artificial física.

La web de Tesla ya refleja el cambio

La situación también se aprecia en la propia oferta comercial de Tesla. La marca sigue mostrando páginas del Model S y del Model X, pero la compra ya se desvía a unidades concretas de inventario en lugar de a un configurador abierto como sí sucede con modelos de mayor volumen, como el Model Y. En mercados europeos, además, la visibilidad comercial de S y X es prácticamente nula frente al protagonismo actual de Model 3 y Model Y.

Un adiós anunciado desde hace meses

Aunque el anuncio oficial se haya producido ahora, la realidad es que el final del Model S y del Model X llevaba tiempo dibujándose. Tesla dejó de desglosar hace tiempo las entregas individuales de ambos vehículos y las integró dentro de la categoría “Other Models”, junto al Cybertruck y al Semi. Ese cambio hizo todavía más difícil medir su peso real, pero también evidenció que ya no eran una prioridad dentro del negocio principal del fabricante.

Los datos más recientes refuerzan esa lectura. Tesla entregó 50.850 unidades en 2025 dentro de esa categoría conjunta de “otros modelos”, una cifra muy alejada del peso que tuvieron en otro tiempo sus berlinas y SUV insignia. De hecho, varios análisis del sector sitúan las ventas reales del binomio Model S/Model X claramente por debajo de los años dorados de ambos programas.

El último restyling no cambió la tendencia

Tesla intentó dar algo de aire a sus dos modelos más veteranos con una actualización en junio de 2025. Hubo pequeños cambios de equipamiento, mejoras en autonomía, nueva cámara delantera y algunos ajustes estéticos, pero la respuesta del mercado fue tibia. La subida de precio tampoco ayudó a revitalizar unos coches que compiten en un segmento premium eléctrico mucho más duro que hace unos años.

Y ahí está una de las claves del problema. Cuando el Model S apareció en 2012 prácticamente no tenía rival real en su categoría. Además, el Model X, lanzado en 2015, también aterrizó con un planteamiento muy diferencial. Hoy la situación es muy distinta: Mercedes-Benz, BMW, Porsche o Lucid han elevado la presión en el segmento alto. Sus propuestas son más recientes y, en varios casos, con una percepción de producto más fresca para este tipo de cliente.

El legado del Model S y del Model X en Tesla

Más allá del final comercial, el legado del Model S es enorme. Fue el modelo que colocó a Tesla en el mapa global del coche eléctrico moderno y durante años funcionó como escaparate tecnológico de la marca. Distintas referencias históricas del sector lo sitúan como el coche enchufable más vendido del mundo en 2015 y 2016. Solo en 2015 se entregaron más de 50.000 unidades.

El Model X, por su parte, nunca alcanzó la misma influencia comercial que la berlina, pero sí aportó una identidad muy reconocible gracias a sus puertas Falcon Wing y a su enfoque como SUV eléctrico de lujo. En conjunto, ambos modelos superaron las 610.000 entregas durante su vida comercial. Esto dejó una huella clave en la expansión inicial de Tesla y en la popularización del vehículo eléctrico de altas prestaciones.

Foto del Tesla Model S en 2014

Quedan unas 600 unidades y con incentivos para sacarlas del stock

A día de hoy, el inventario global localizado por plataformas de seguimiento especializadas se mueve en torno a 295 unidades nuevas del Model S y 301 del Model X. La mayor parte aparece en Estados Unidos. Mientras tanto, en Europa y Canadá la disponibilidad de coches nuevos es residual o directamente inexistente. Si miramos en concreto en España, no hay ni un Tesla Model S ni un Model X totalmente nuevo en stock. La única opción es de inventario de segunda mano, aunque también hay unidades muy limitadas.

Para acelerar la salida de esas últimas unidades, Tesla está asociando algunos incentivos a los coches de stock, como carga rápida gratuita en su red Supercharger y conectividad Premium de por vida. También se han visto descuentos variables según mercado, kilometraje o si la unidad se utilizó como demo. Esas rebajas se han movido aproximadamente entre 1.600 y 7.000 dólares. Es decir, son unos 1.379 a 6.032 euros al cambio de referencia del BCE del 1 de abril de 2026.

Una decisión de Tesla difícil de entender

Sinceramente, el final del Model S y del Model X me tiene desconcertado. Han sido dos coches importantísimos para entender la historia de Tesla. Pero también son dos productos que llevaban demasiado tiempo pidiendo una renovación mucho más profunda. Tesla prefirió estirar su vida comercial mientras el mercado premium eléctrico avanzaba a gran velocidad. Sin embargo, al final la diferencia entre seguir actualizándolos o pasar página se hizo demasiado pequeña.

También creo que esta decisión retrata muy bien la Tesla actual. La compañía ya no quiere vender solo coches: quiere vender autonomía, software, robótica y una visión futurista de la movilidad. El problema es que una parte del prestigio de Tesla se construyó precisamente con modelos como el S y el X. Cerrarlos puede tener sentido industrial, pero también supone renunciar a dos iconos que ayudaron a que la marca pareciera más aspiracional y tecnológica que el resto.

El tiempo dirá si realmente Tesla ha acertado o no con esta decisión. Eliminar de un plumazo sus dos coches eléctricos más premium sin tener un sustituto natural de ellos, aunque Tesla lo esté intentando con versiones del Model Y, se me antoja insuficiente. Creo que tener en su portfolio, aunque no sean modelos top ventas ni muy rentables, es bajo mi opinión importante tener. Además, son modelos topes de gama, de referencia tecnológica y de innovación. ¿Piensas que en un futuro volveremos a ver el regreso de estos dos iconos?.

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