¿El fin de los aranceles? El plan de BYD para inundar España de coches eléctricos baratos fabricados en Europa
BYD acelera en Europa: producción local, modelos clave y un 2026 decisivo
El año 2025 marcó un antes y un después para BYD en Europa. La marca china logró por fin desplegar su ofensiva de volumen con dos modelos llamados a democratizar el coche eléctrico: el Dolphin Surf, un urbano 100 % eléctrico que ha superado todas las previsiones comerciales. Además, el Atto 2 es el SUV de acceso a la gama, y se ha convertido en una pieza estratégica para el mercado europeo.
El Dolphin Surf fue el primero en llegar y, en apenas unos meses, se consolidó como uno de los eléctricos más vendidos del continente. A pesar de haber iniciado su comercialización con el lastre de los aranceles a los vehículos procedentes de China, la agresiva política de precios de BYD permitió que el modelo encontrara rápidamente su sitio. De hecho, su producción en Europa ya ha comenzado en fase piloto. Esto le permitirá esquivar definitivamente esos sobrecostes de hasta el 27 %.
El Atto 2, por su parte, juega una carta todavía más interesante. Además de su versión eléctrica, BYD ha sabido leer el mercado europeo introduciendo una variante híbrida enchufable que amplía enormemente su atractivo comercial.
El Atto 2 híbrido enchufable, clave para crecer en 2026
El Atto 2 DM-i, ya disponible en España desde unos 28.000 euros antes de ayudas y descuentos, ofrece hasta 212 CV y una autonomía combinada que roza los 1.000 kilómetros. Este planteamiento lo convierte en una opción muy competitiva para quienes aún dudan del eléctrico puro. Además, está libre de aranceles, lo que facilita una política de precios muy ajustada.
Aun así, el gran objetivo de BYD pasa ahora por trasladar también la producción del Atto 2 eléctrico a suelo europeo. Ese movimiento llegará en 2026, cuando este SUV se convierta en el segundo modelo de la marca en fabricarse en la planta de Szeged, al sur de Hungría.

Hungría, el pilar industrial de BYD en la UE
La fábrica de Szeged es una pieza clave en la estrategia europea de BYD. A pleno rendimiento, la instalación alcanzará una capacidad de hasta 300.000 vehículos anuales. Esto permitirá a la marca evitar aranceles, mejorar márgenes y, además, acceder íntegramente a las ayudas públicas en mercados como el español. En España se tiene en cuenta el origen del vehículo y de la batería.
En paralelo, BYD ya tiene confirmada una segunda planta en Turquía, destinada principalmente a modelos de mayor tamaño como el Seal U DM-i. Esta fábrica también esquivará los aranceles, aunque su impacto en las subvenciones dependerá de la normativa específica de cada país.
La tercera factoría europea todavía no tiene ubicación definida, pero las conversaciones están en marcha. Alemania y España aparecen como las principales candidatas, algo que no es casual: nuestro país ofrece costes laborales más competitivos y una posición logística privilegiada. Además, el mercado español ya es el segundo más importante para BYD en Europa, solo por detrás del Reino Unido.
Una competencia cada vez más feroz
El camino no será sencillo. En 2026, BYD tendrá que hacer frente a una avalancha de nuevos eléctricos europeos, especialmente del Grupo Volkswagen. Modelos como el VW ID Cross, el ID Polo, el Cupra Raval o el Skoda Epiq llegarán para competir directamente en precio y concepto. Así, estas novedades presionarán a la marca china en su terreno más sensible: el del coche eléctrico asequible.
BYD y su movimiento más inteligente, fabricar en Europa
La apuesta de BYD por fabricar en Europa no es solo lógica, es imprescindible. El mercado está madurando rápido y ya no basta con precios agresivos: el origen del producto, el acceso a ayudas y la percepción de marca juegan un papel cada vez más relevante. Si finalmente España logra atraer una de estas plantas, el impacto industrial y tecnológico sería enorme. BYD ha demostrado que sabe moverse con rapidez y pragmatismo; ahora la pelota está en el tejado de los gobiernos europeos para no dejar escapar una oportunidad histórica.
España, como ya he adelantado anteriormente, tiene una muy buena oportunidad para hacerse con la tercera fábrica de BYD en suelo europeo. Eso sería una excelente noticia, y es que BYD se está posicionando como la marca líder de coches eléctricos e híbridos enchufables. Además, el movimiento de ir trasladando la producción de sus modelos más exitosos a Europa es una decisión correcta. Evitar aranceles y reducir costes será el primer impacto que tenga esta decisión, aunque no sabemos lo que nos puede deparar en el futuro.
Además, hace apenas unos meses tuve la oportunidad de probar el BYD ATTO 2 en su nueva variante Comfort y las impresiones no pudieron ser más positivas. Te invito a que veas el vídeo que hicimos a continuación.