La tercera fábrica europea de BYD apunta a estar en España

Denza, Yangwang y Fangchengbao de BYD

El gigante chino BYD sigue con sus ambiciosos planes para Europa y una tercera fábrica ya se perfila y podría estar en España

BYD estaría planeando un movimiento estratégico para eludir los aranceles de la Unión Europea y reforzar su presencia en el viejo continente. Según personas familiarizadas con el asunto citadas por Reuters, España es uno de los países que la marca contempla con especial interés, gracias a su red industrial, sus costes energéticos competitivos y una postura política que ha mostrado reticencia frente a los gravámenes al sector automovilístico chino.

Aunque aún no se ha fijado la ubicación exacta de la nueva planta, el objetivo de BYD es producir localmente en Europa la totalidad de los modelos eléctricos que comercializa en el continente europeo, algo que aspira a lograr en un plazo máximo de tres años. Esta estrategia contribuiría no solo a recortar los costes logísticos, sino también a esquivar aranceles que en algunos casos alcanzan el 38 % para vehículos chinos importados.

Actualmente, BYD ya está construyendo una factoría en Hungría, cuyo funcionamiento arrancará antes de que acabe el año, y ha cerrado un acuerdo con Turquía para abrir otra planta con una inversión estimada en mil millones de dólares, que comenzará a operar en 2026. La planta propuesta en España podría convertirse en su tercer gran centro europeo.

Desde la dirección de BYD para la península ibérica se subraya que España reúne condiciones muy favorables: energía limpia, experiencia en industria y una posición logística ventajosa en Europa. Alberto De Aza, responsable para España y Portugal, ha destacado que el país es “una ubicación ideal” para expandir su huella de producción eléctrica. No obstante, fuentes internas advierten que la decisión aún no es definitiva y que otras localizaciones siguen siendo analizadas.

La decisión final dependerá del visto bueno del Gobierno chino y podría resolverse antes de que concluya el año. Paralelamente, España ha adoptado una postura diplomática más moderada hacia China que la de otros socios europeos: en 2024, por ejemplo, el Gobierno español se abstuvo de respaldar los aranceles europeos sobre vehículos eléctricos chinos, lo que ha acentuado tensiones en la retórica estadounidense y ha llevado a socios europeos a diversificar sus alianzas comerciales.

De confirmarse, la instalación de BYD en España representaría un hito para el sector automovilístico nacional, especialmente en un momento en que la industria busca atraer inversiones para acelerar la electrificación, en medio de la incertidumbre regulatoria y la caída de las ventas de vehículos térmicos. Para BYD, implicaría consolidar su ofensiva eléctrica en uno de los mercados de producción más importantes de Europa, y posicionarse con más fuerza frente a gigantes como Volkswagen, Stellantis o Renault.

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