La batería de estado sólido de Donut Lab se tambalea: una investigación apunta a que era de iones de litio
La batería de estado sólido que Donut Lab presentó como un salto histórico para las motos eléctricas ha quedado en entredicho. Una investigación independiente apunta a que la tecnología no sería tan revolucionaria como se prometió y que, en realidad, podría tratarse de una celda de iones de litio avanzada
Las promesas de las baterías de estado sólido vuelven a chocar con la realidad. Donut Lab, la startup finlandesa vinculada a Verge Motorcycles, aseguró haber logrado una batería lista para producción con cifras casi imposibles: cargas en minutos, 100.000 ciclos de vida útil y una densidad energética muy superior a la de las mejores celdas actuales.
Sin embargo, una nueva investigación del canal Ziroth, liderada por Ryan Inis Hughes, apunta en una dirección muy distinta: la supuesta batería de estado sólido no sería tal, sino una celda de iones de litio avanzada presentada bajo una etiqueta mucho más revolucionaria.
La batería “milagro” de Donut Lab queda bajo sospecha
Cuando Donut Lab presentó su tecnología en el CES 2026, el mensaje fue directo: la compañía decía tener la primera batería totalmente de estado sólido preparada para producción. Según su comunicación, esta celda sería capaz de cargar en cinco minutos, soportar 100.000 ciclos, alcanzar 400 Wh/kg y evitar el riesgo de fuga térmica.
Sobre el papel, esas cifras situaban a la empresa por delante de gigantes del sector que llevan años invirtiendo miles de millones en baterías de estado sólido. De ahí que el anuncio generase tanta expectación, especialmente al estar ligado a las motos eléctricas de Verge Motorcycles.
El problema es que, desde el primer momento, muchos expertos pidieron prudencia. La batería de estado sólido se considera uno de los grandes objetivos de la movilidad eléctrica, pero su fabricación a gran escala sigue siendo un desafío. Por eso, que una startup poco conocida afirmase haber resuelto el problema antes que fabricantes como Toyota, CATL, Samsung SDI o QuantumScape levantó más de una ceja.
Los datos técnicos no encajan con una batería de estado sólido
La investigación de Ziroth se apoya en correos internos filtrados, análisis de especialistas en baterías y testimonios de personas cercanas al proyecto. Entre ellas aparece Lauri Peltola, exdirector comercial de Nordic Nano, una empresa vinculada al entorno de Donut Lab.
Según la información publicada, Nordic Nano habría confiado en las explicaciones técnicas de Donut Lab sin contar con un conocimiento profundo propio sobre química y fabricación de baterías. También se apunta a CT Coatings como proveedor clave de la tecnología que, según la investigación, habría sido interpretada o vendida de forma engañosa.
Uno de los indicios más relevantes está en el comportamiento de la celda durante las pruebas. Las baterías de iones de litio con ánodo de grafito suelen mostrar una curva de expansión característica durante la carga, con una pequeña variación alrededor del 50% o 60% del estado de carga. Ese patrón, según Hughes y los expertos consultados, apareció también en la celda de Donut Lab.
Además, los números tampoco cuadran con lo prometido. Los ensayos citados hablan de una capacidad de 94 Wh y una masa de 315 gramos, lo que deja la densidad energética en torno a 298 Wh/kg, lejos de los 400 Wh/kg anunciados por la compañía.
La carga rápida ya no es exclusiva de una tecnología futurista
Una de las claves del caso es que algunas prestaciones mostradas por Donut Lab, aunque llamativas, ya no son imposibles dentro del mundo de las baterías de iones de litio más avanzadas.
Por ejemplo, Mercedes-AMG asegura que su nueva arquitectura eléctrica puede pasar del 10% al 80% en 11 minutos, con potencias superiores a 600 kW y una batería diseñada para cargas extremadamente rápidas. BYD, por su parte, ha anunciado que su sistema Flash Charging puede llevar una Blade Battery 2.0 del 10% al 97% en nueve minutos.
Esto cambia bastante la lectura del caso. Que una batería cargue muy rápido o soporte altas temperaturas no demuestra por sí solo que sea de estado sólido. Las celdas de iones de litio han mejorado muchísimo en densidad, refrigeración, química interna y gestión electrónica.
¿Demasiado bonito para ser verdad?
Este caso deja una lección bastante clara: en baterías, las promesas extraordinarias necesitan pruebas extraordinarias. El sector del vehículo eléctrico vive una carrera feroz por mejorar autonomía, carga y seguridad, pero eso también crea el caldo de cultivo perfecto para anuncios demasiado bonitos para ser ciertos.
Donut Lab puede haber confundido ambición con comunicación temeraria, o algo peor. En cualquier caso, el daño ya está hecho. La industria necesita avances reales, no titulares espectaculares que después se desinflan al revisar una curva de carga o una prueba independiente.
