El Alpine A110 eléctrico compartirá tecnología con el Renault 5 Turbo 3E y apunta al Porsche 911

Recreación de como puede ser el futuro Alpine A110 eléctrico

El próximo Alpine A110 eléctrico, que llegará en 2026, marcará un antes y un después para la marca francesa. No solo será el sustituto 100% eléctrico del actual coupé, sino que compartirá plataforma y componentes clave con el radical Renault 5 Turbo 3E, el compacto eléctrico de 533 CV que ha sorprendido al mundo.

La base técnica será la nueva Alpine Performance Platform (APP), una arquitectura de aluminio diseñada específicamente para deportivos eléctricos. Montará una batería de 70 kWh situada tras los asientos, lo que permitirá mantener una posición de conducción muy baja y deportiva. El objetivo de peso ronda los 1.500 kg, una cifra ambiciosa para un eléctrico de altas prestaciones.

Más potencia y versiones futuras

El nuevo A110 superará los 345 CV del actual A110 R Ultime. En su lanzamiento contará con dos motores traseros, aunque la plataforma admite configuraciones más extremas, incluso con motores en rueda como el Renault 5 Turbo 3E. No se descartan variantes de tracción total y potencias cercanas a los 500 CV en el futuro.

La autonomía estimada superará los 480 km en carretera y promete resistir varias vueltas rápidas en circuito sin degradación notable.

Interior más analógico y enfoque purista

Alpine apostará por un habitáculo con más botones físicos y menos pantallas, buscando una experiencia más centrada en el conductor. Será el primer interior completamente propio de la marca, sin soluciones heredadas de Renault.

Una estrategia al estilo Porsche

La idea es crear una familia A110 con distintas versiones (coupé, cabrio y variantes más prácticas), siguiendo una estrategia similar a la del Porsche 911. El objetivo es claro: que en unos años los clientes duden entre comprar un Porsche o un Alpine.

Un deportivo eléctrico de pura cepa

Alpine está jugando una carta muy inteligente: electrificar su icono sin renunciar a la ligereza y al tacto que lo han hecho especial. Si realmente consigue mantener el peso contenido y ofrecer una conducción emocional, podría convertirse en uno de los pocos deportivos eléctricos capaces de enamorar a los puristas.

La clave no será solo la potencia, sino la sensación al volante. Y ahí es donde Alpine tiene mucho que demostrar. Esto lo pude comprobar por mi mismo cuando tuve la ocasión de probar el Alpine A290, una sensación difícil de explicar pero muy gratificantes, era muy pero que muy divertido de conducir. Puedes ver a continuación el vídeo que grabamos al respecto.

Fuente: Autocar

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