¿Adiós al Cybercab? El inesperado problema legal que obliga a Tesla a cambiar el nombre de su Robotaxi

Tesla Cybercab gira europea

Tesla registra Cybercar y Cybervehicle ante los problemas legales del Cybercab

Tesla ya trabaja con planes alternativos de marca para su futuro vehículo autónomo. La compañía ha registrado recientemente nuevas solicitudes de marca para los nombres “Cybercar” y “Cybervehicle”. Este movimiento evidencia que el camino hacia el nombre definitivo de su robotaxi no está siendo precisamente sencillo.

La idea inicial de Tesla pasaba por utilizar la denominación Cybercab, presentada públicamente junto a su ambiciosa apuesta por el transporte autónomo sin conductor. Sin embargo, ese nombre se ha topado con un serio obstáculo legal. La Oficina de Patentes y Marcas de Estados Unidos (USPTO) ha decidido suspender la tramitación de la solicitud de Tesla.

El motivo principal no tiene que ver con el producto en sí, sino con una cuestión de prioridad legal. Una empresa francesa de bebidas, Unibev, presentó antes una solicitud para registrar el término “Cybercab”. Según la normativa estadounidense, quien registra primero tiene ventaja. Por lo tanto, Tesla deberá esperar a que se resuelva este conflicto para saber si puede usar finalmente ese nombre.

A esta complicación se suma otro revés importante. El intento de Tesla por registrar la palabra “Robotaxi” fue rechazado por considerarse un término demasiado genérico, lo que impide que una sola empresa pueda reclamar su uso en exclusiva. Este doble bloqueo ha empujado a la marca a abrir el abanico de posibilidades. Así, han surgido los nuevos nombres ahora conocidos.

Con Cybercar y Cybervehicle, Tesla ya maneja cuatro opciones distintas para su futuro vehículo autónomo. De momento, no hay confirmación oficial sobre cuál será la elegida. De hecho, estos nombres salieron a la luz casi de forma casual. Fueron mencionados por Elon Musk durante la llamada de resultados del cuarto trimestre, donde dejó caer que el nombre final dependerá tanto de las regulaciones como del resultado de los registros de marca.

Esta estrategia de múltiples denominaciones no es casual. Tesla necesita margen de maniobra para adaptarse a restricciones legales y normativas, especialmente teniendo en cuenta que en algunos estados de EE. UU. no está permitido utilizar términos como “cab” o “taxi” para este tipo de servicios.

A pesar de este escenario complejo a nivel legal, el desarrollo del robotaxi sigue avanzando. Según los planes actuales, el vehículo autónomo diseñado específicamente para este servicio entrará en producción en menos de dos meses. Esto demuestra que, más allá del nombre, el proyecto sigue siendo una prioridad absoluta para Tesla.

Cyber, la seña de identidad futura de Tesla

Todo este embrollo con los nombres deja claro que Tesla no solo innova en tecnología, sino que también aprende —a veces a base de tropiezos— en el terreno legal y comercial. Resulta llamativo que una empresa tan adelantada en software, baterías e inteligencia artificial se vea frenada por algo tan “terrenal” como una marca registrada. Aun así, la jugada de registrar varias opciones me parece inteligente. Esto reduce riesgos y permite reaccionar rápido según el mercado o la normativa local. Al final, si el producto cumple lo que promete, el nombre será casi secundario… aunque está claro que Tesla quiere que su robotaxi también suene tan futurista como su tecnología.

Sin embargo, si que me parece curioso de que empresas como Tesla, no tengan ya registrado de antes los nombres comerciales antes de la presentación del producto/vehículo. De esta forma evitaría estos problema. Además, permitiría anunciar el coche final con el nombre definitivo, evitando posibles baile de nombres y generando confusión a los usuarios.

En Somos Eléctricos estaremos muy atentos a cual será el nombre definitivo y por supuesto que os lo comunicaremos.

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