El Tesla Cybercab revela sus secretos: batería de 48 kWh, 222 CV y casi 500 kilómetros de autonomía

Foto del Robotaxi de Tesla: Cybercab

El Tesla Cybercab empieza a dejar de ser una promesa futurista para convertirse en un vehículo con cifras técnicas concretas. Los documentos de certificación de la EPA han sacado a la luz datos clave del robotaxi autónomo de Tesla, incluyendo su peso, potencia, batería y autonomía estimada.

La información confirma parte de lo que Tesla ya había adelantado sobre su próximo vehículo sin volante ni pedales, pero también deja algunos detalles llamativos: el Cybercab no será tan ligero como podría esperarse para un biplaza, aunque sí apunta a una eficiencia sobresaliente.

El Tesla Cybercab ya tiene cifras técnicas: así será su base mecánica

Según la documentación de certificación vinculada al grupo de pruebas EPA TTSLV00.0L1A, el Tesla Cybercab equipa un motor eléctrico de imanes permanentes de corriente alterna trifásica con una potencia de 163 kW, el equivalente a unos 222 CV.

A diferencia de la mayoría de modelos de Tesla, este robotaxi apuesta por una configuración de tracción delantera. Es una decisión interesante, porque la marca suele recurrir a la propulsión trasera o a sistemas de tracción total. En este caso, todo apunta a una solución pensada para reducir costes, simplificar la arquitectura mecánica y mejorar el aprovechamiento del espacio.

No hablamos de un coche diseñado para emocionar en una carretera de curvas, sino de una herramienta de movilidad urbana. Por eso, un único motor delantero, una transmisión automática de una sola velocidad y la frenada regenerativa en el eje delantero encajan con la filosofía del proyecto.

Robotaxi de Tesla (Cybercab)
Robotaxi de Tesla (Cybercab)

Una batería de casi 48 kWh y una eficiencia muy prometedora

Uno de los datos más importantes está en la batería. El Cybercab utiliza un paquete de iones de litio con 326 voltios, 146 Ah y una capacidad aproximada de 47,6 kWh.

La energía tomada desde la red para una carga completa asciende a 53,365 kWh, una diferencia que refleja las pérdidas habituales durante el proceso de carga. Este punto cobra especial importancia porque Tesla ha planteado el Cybercab como un vehículo preparado para la carga inalámbrica por inducción, un sistema más cómodo para una flota autónoma, aunque normalmente menos eficiente que un cable tradicional.

En las pruebas sin ajuste de la EPA, el Cybercab alcanza 418,2 millas de autonomía combinada, unos 673 kilómetros. En carretera, la cifra baja a 375,4 millas, alrededor de 604 kilómetros. Sin embargo, aplicando el ajuste habitual para acercar el dato al uso real, la autonomía se situaría cerca de las 293 millas, es decir, unos 472 kilómetros.

Esta cifra encaja con la promesa de Tesla de ofrecer cerca de 300 millas de alcance y con una eficiencia estimada de unos 165 Wh/milla, aproximadamente 103 Wh/km.

El peso sorprende: 1.412 kilos para un biplaza sin volante

El dato que más llama la atención es el peso. El Cybercab declara una masa en vacío de unos 1.412 kilos. Para un vehículo de solo dos plazas, sin volante, sin pedales y con una batería más pequeña que la de un Model 3, no es una cifra especialmente baja.

Como referencia, queda unos 340 kilos por debajo de un Tesla Model 3 Standard Range, pero sigue estando por encima de lo que cabría imaginar para un coche tan minimalista. Un Mazda MX-5, también biplaza, ronda los 1.062 kilos, mientras que un Honda Civic de cuatro puertas se mueve alrededor de los 1.305 kilos, según versiones.

La batería explica parte de esa masa. Con una densidad energética declarada de 154 Wh/kg, el paquete rondaría los 308 kilos. Aun así, el resto del vehículo sugiere que Tesla no ha buscado una construcción ultraligera, sino una plataforma robusta, posiblemente optimizada para uso intensivo en flotas.

Tesla Robotaxi Cybercab - presentación
Tesla Robotaxi Cybercab

Capacidad de carga justa, pero suficiente para su misión

El peso máximo autorizado del Cybercab es de 3.730 libras, unos 1.692 kilos. Eso deja una carga útil aproximada de 280 kilos, suficiente para dos pasajeros y algo de equipaje, aunque sin demasiado margen.

Para un robotaxi urbano o interurbano de corta y media distancia, parece una cifra razonable. No está pensado para familias ni para largos viajes cargado hasta arriba, sino para mover personas de forma autónoma, constante y con el menor coste energético posible.

Tesla está diseñando una herramienta, no un coche emocional

El Cybercab no debe analizarse como un turismo convencional. Su peso puede parecer elevado y su potencia no impresiona sobre el papel, pero Tesla parece haber priorizado otra cosa: eficiencia, durabilidad, simplicidad y facilidad de operación en flotas.

La tracción delantera, la batería contenida y la ausencia de elementos tradicionales de conducción muestran que este vehículo no nace para conquistar a conductores, sino para eliminar al conductor de la ecuación. Y ahí está precisamente su mayor atractivo y también su mayor riesgo.

Si Tesla consigue que este conjunto funcione con fiabilidad, el Cybercab podría convertirse en una de las piezas más importantes de su estrategia futura. Pero si la autonomía total sigue dependiendo de promesas regulatorias y tecnológicas, estas cifras técnicas, por buenas que sean, no bastarán por sí solas.

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