Pascal Wehrlein campeón de la Fórmula E (2023-2024)
En un apasionante fin de semana de Fórmula E, donde varios pilotos podrían ganar el campeonato, fue finalmente Pascal Wehrlein el que se hizo con el premio gordo
La elección de Londres como sede para los últimos dos ePrix del Campeonato del Mundo de Fórmula E resultó controvertida, debido a las estrechas calles del trazado que complicaban los adelantamientos. Aunque es cierto que ni en los mejores sueños se podría imaginar la organización de que se llegase al último fin de semana de campeonato con la posibilidad de coronarse como campeón hasta un total de 7 pilotos, por lo que la emoción estaba más que asegurada.
Los principales aspirantes al título, Mitch Evans, Nick Cassidy y Pascal Wehrlein, se vieron inmersos en una intensa lucha por acumular los puntos necesarios para coronarse campeones.
La emoción estuvo presente desde el inicio, con los dos Jaguar y el Porsche de Wehrlein ocupando las primeras posiciones durante gran parte de la carrera. Cada piloto manejó una estrategia diferente: Evans debía defender su posición, Wehrlein buscaba un hueco para adelantar, y Cassidy intentaba mantener la calma pese a las adversidades acumuladas por errores previos y decisiones de equipo cuestionables.
Cassidy cruzó la meta con la sensación de que su equipo había perjudicado sus opciones al título. Tras liderar el campeonato, se encontró en tercera posición al activar el Attack Mode, que en Londres prácticamente asegura la pérdida de posición. Un mayor consumo de energía y un pinchazo causado por un toque con António Félix da Costa, seguido de un contacto con el Maserati de Maximilian Günther, le hicieron perder terreno respecto a sus rivales mientras pedía explicaciones a su ingeniero.
La atención se centró en cómo Evans y Wehrlein utilizarían sus activaciones del Attack Mode. Evans fue el primero en activarlo y mantuvo su posición en medio de la lucha, con Oliver Rowland como espectador cercano con su Nissan. Wehrlein intentó varias maniobras, pero la carrera se decidió por un error en un momento crucial.
La aparición de un coche de seguridad obligó a Evans y Wehrlein a retrasar sus activaciones del Attack Mode, llevándolos al límite. A pocas vueltas del final, ambos aún tenían que usar sus seis minutos de potencia extra. Evans falló en el momento clave y tuvo que pasar por segunda vez por la zona de activación, lo que le relegó a la tercera posición, mientras Rowland lideraba el grupo.
Wehrlein se proclamó Campeón del Mundo de Fórmula E al quedar segundo (198 puntos frente a los 192 de Evans y los 176 de Cassidy), y Porsche ganó el campeonato de constructores. Sin embargo, una sanción de cinco segundos a António Félix da Costa por un contacto con Cassidy, que provocó su pinchazo, otorgó finalmente el título de constructores a Jaguar. La celebración fue agridulce, especialmente para Cassidy, que mostró su descontento con su equipo.
Sébastien Buemi finalizó cuarto para Envision tras salir desde la 17ª posición, seguido de Jean-Eric Vergne (DS Penske) en quinto lugar, Nico Mueller (Abt), Robin Frijns (Envision), Stoffel Vandoorne (DS Penske) y Lucas di Grassi (Abt). Jake Dennis, el campeón saliente, tuvo un domingo desafortunado con un choque contra Edoardo Mortara que lo llevó al muro, dejando en el aire la posibilidad de una lesión en la mano. Dennis también recibió una penalización de cinco segundos, culminando un fin de semana complicado para él y su equipo Andretti.
Pero lo mejor es que veáis un completo resumen que ha realizado la organización de esta locura de fin de semana, donde los nervios y decisiones han sido clave para el resultado final.