El nuevo Fórmula E Gen4 deja sin palabras a un expiloto de F1: “Nunca había sentido algo así”
La Fórmula E se prepara para uno de los cambios más importantes de su historia. El nuevo Gen4, que debutará en la temporada 2026-2027, promete llevar la categoría eléctrica a un nivel de prestaciones. Hasta hace poco, esto parecía reservado a campeonatos mucho más asentados.
El salto no será menor: más potencia, tracción total permanente, una aerodinámica más avanzada y una aceleración capaz de impresionar incluso a pilotos acostumbrados a monoplazas extremos. David Coulthard, expiloto de Fórmula 1 y dos veces ganador en Mónaco, ya ha podido probarlo y su reacción resume bien lo que está por llegar: nunca había sentido una aceleración semejante en un coche de carreras.
El Fórmula E Gen4 llega con más de 800 CV y tracción total
El nuevo Fórmula E Gen4 será el monoplaza más potente que haya tenido la categoría. En sus modos de máximo rendimiento alcanzará los 600 kW, una cifra equivalente a unos 815 CV. En carrera, la potencia se situará en 450 kW, alrededor de 603 CV, lo que ya supone un salto enorme respecto al actual Gen3 Evo.
Pero el cambio realmente importante no está solo en la potencia, sino en cómo se entregará. Por primera vez, los coches de Fórmula E competirán con tracción total permanente. Hasta ahora, el sistema de cuatro ruedas motrices solo se utilizaba en momentos concretos, como clasificación, salidas o Attack Mode. Con el Gen4, las cuatro ruedas trabajarán de forma constante.
Esto permitirá aceleraciones mucho más violentas y una mayor capacidad de tracción a la salida de las curvas. Especialmente en los circuitos urbanos, la adherencia y la reacción del coche son claves.
El interés que está generando la Fórmula E no es menor. Hace unas semanas vimos como el actual campeón del mundo de Fórmula Uno, Lando Norris, se interesó en los monoplazas de la Fórmula E. Incluso dijo que le encantaría probarlos.
Una aceleración de otro nivel
Las cifras oficiales colocan al Gen4 entre los coches de competición con mejor aceleración del mundo. Será capaz de pasar de 0 a 100 km/h en menos de 2 segundos y de alcanzar los 200 km/h en menos de 4,5 segundos. Además, su velocidad máxima superará los 335 km/h.
No es extraño que Coulthard quedase sorprendido tras ponerse al volante. En un circuito como Mónaco, donde la tracción importa tanto como la potencia, el empuje inmediato de un coche eléctrico con tracción total puede resultar especialmente impactante.
La propia Fórmula E asegura que el Gen4 podrá ser hasta 10 segundos por vuelta más rápido que el actual Gen3 en algunos trazados. De confirmarse en pista, la categoría habrá dado un paso enorme para dejar atrás muchas de las comparaciones incómodas con otros campeonatos.
The GEN4 making its mark on the streets of Monaco ??
— Formula E (@FIAFormulaE) May 17, 2026
See it soon at Goodwood Festival of Speed presented by Mastercard!#FOS #FormulaE #GEN4 pic.twitter.com/BlOS7VlSrb
Más batería, más regeneración y nueva aerodinámica
El Gen4 también estrenará una batería de 55 kWh, desarrollada por Podium Advanced Technologies, y una capacidad de regeneración energética de hasta 700 kW. Esta cifra será clave para mantener la esencia de la Fórmula E. Competir al límite, pero gestionando la energía de forma inteligente durante toda la carrera.
A nivel aerodinámico, el coche contará con dos configuraciones distintas. Una estará pensada para clasificación, con mayor carga aerodinámica, y otra para carrera, más eficiente y con menor resistencia al aire. Así se buscará mejorar el paso por curva sin castigar en exceso el consumo energético.
El monoplaza también será más grande y contundente que sus antecesores, con 5,54 metros de largo, 1,8 metros de ancho y poco más de un metro de altura. Además, incorporará dirección asistida por primera vez en la historia de la categoría. Es una solución lógica teniendo en cuenta el aumento de potencia, peso y agarre.
Un laboratorio para los eléctricos del futuro
Fabricantes como Porsche, Nissan, Jaguar o Stellantis Motorsport están implicados en esta nueva generación. Para ellos, la Fórmula E no es solo un campeonato. Es un banco de pruebas donde desarrollar tecnologías que más tarde pueden llegar a los coches eléctricos de calle.
Gestión energética, eficiencia, recuperación de energía y software de control serán algunos de los campos donde el Gen4 puede tener más influencia en el futuro de la movilidad eléctrica.
La Fórmula E entra en un punto dulce y de gran interés
La Fórmula E necesitaba un coche así. Durante años ha ofrecido carreras entretenidas, mucha estrategia y un enfoque tecnológico muy interesante. Sin embargo, le faltaba un monoplaza capaz de impresionar de verdad al gran público.
El Gen4 puede ser ese punto de inflexión. No necesita copiar a la Fórmula 1, pero sí demostrar que un coche eléctrico de competición puede ser igual de emocionante, rápido y exigente. Si las cifras se trasladan bien a la pista, la próxima generación de la Fórmula E puede cambiar por completo la imagen del campeonato.
A pesar de que parece una competición menor, acumula ya varias temporadas en su haber. Lo que es más importante, el interés que está generando en los últimos años va en crecimiento constante. Ya no solo expilotos de Fórmula Uno ven una opción para competir allí. Además, actuales pilotos ven con buenos ojos poder en un campeonato que cada vez goza de mayor prestigio.