Di Grassi hace historia en Fórmula E: gana en Shanghái desde el fondo de la parrilla

El ePrix de Shanghái 2026 dejó una de las carreras más sorprendentes de la temporada, con Lucas di Grassi logrando una victoria inesperada para Lola Yamaha ABT tras una gestión estratégica impecable, un final caótico y un resultado que también agitó la clasificación general del Mundial de Fórmula E.

formula-e-resultado-carrera-2-shanghai-2026

Lucas di Grassi ha firmado en Shanghái una de esas victorias que explican por qué la Fórmula E sigue siendo una categoría imprevisible hasta el último metro. El brasileño, en su última temporada como piloto, llevó al Lola Yamaha ABT a lo más alto en una carrera que parecía imposible para el equipo con menos ritmo de la parrilla.

La segunda carrera del ePrix de Shanghái 2026 dejó una remontada de película: Di Grassi pasó de rodar en la parte trasera a ganar por delante de Jean-Éric Vergne y Joel Eriksson, en un podio tan inesperado como histórico. La propia Fórmula E calificó la prueba como una carrera de condiciones complicadas de principio a fin.

Lucas di Grassi gana en Shanghái con una remontada imposible

La pista no estaba para grandes aventuras. Aunque no llovía en el momento de la salida, el asfalto seguía mojado y eso convirtió la carrera en un ejercicio de paciencia, lectura estratégica y gestión de energía. Tras varias vueltas iniciales detrás del coche de seguridad, la prueba comenzó realmente con una salida en parado.

El primer golpe de efecto llegó antes incluso de competir: Mitch Evans, líder del Mundial hasta ese momento, no pudo tomar la salida por un problema técnico en su Jaguar. Un cero dolorosísimo para el neozelandés, que abría la puerta a sus rivales directos en la lucha por el campeonato.

Felipe Drugovich partía desde la pole, pero la carrera pronto empezó a girar hacia Porsche. Pascal Wehrlein y Nico Müller se colocaron al frente tras gestionar mejor las primeras activaciones del Modo Ataque, mientras Drugovich perdía terreno después de retrasar su entrada. Durante muchos minutos, todo apuntaba a una carrera bajo control para los trenes motrices de Stuttgart.

Porsche parecía tenerlo hecho, pero la energía cambió la carrera

La sensación de dominio de Wehrlein y Müller fue desapareciendo a medida que avanzaban las vueltas. En Fórmula E, mandar en pista no siempre significa tener la carrera en el bolsillo, y Shanghái volvió a demostrarlo. Los Envision de Sébastien Buemi y Joel Eriksson llegaron con más energía disponible y empezaron a presionar a los Porsche.

Eriksson aprovechó el momento para superar a Wehrlein y situarse líder, mientras Müller también se venía abajo. La carrera, que parecía relativamente ordenada, se transformó en un tablero de ajedrez con varias estrategias cruzadas.

Di Grassi esperó, ahorró y atacó cuando nadie lo esperaba

Mientras los favoritos gastaban recursos delante, Lucas di Grassi había estado construyendo su carrera desde atrás. Su apuesta fue clara: perder posición al inicio, ahorrar energía y dejar sus activaciones para el tramo decisivo.

La jugada salió perfecta. Cuando muchos de sus rivales ya estaban comprometidos, el brasileño todavía tenía margen para atacar. Vergne siguió una idea parecida y también escaló posiciones con una gran gestión, superando a varios candidatos al podio en los compases finales.

El momento clave llegó con el Full Course Yellow provocado por el abandono de Zane Maloney, compañero de Di Grassi en Lola Yamaha ABT. Esa neutralización frenó a los pilotos que necesitaban exprimir su Modo Ataque y dejó al brasileño con la carrera perfectamente colocada.

Cuando volvió la bandera verde, Di Grassi activó, pasó a Vergne y a Eriksson sin apenas oposición y se colocó líder. En apenas unas vueltas, el veterano pasó de parecer fuera de cualquier quiniela a firmar su victoria número 14 en la Fórmula E.

Resultado de la carrera 2 del Gran Premio de Shanghái

Pos. Piloto Equipo Tiempo / Diferencia Vueltas
1 Lucas Di Grassi Lola ABT 40'43"390 30
2 Jean-Éric Vergne Citroën +0"565 30
3 Joel Eriksson Envision +2"903 30
4 Pascal Wehrlein Porsche +11"093 30
5 Sébastien Buemi Envision +17"373 30
6 Felipe Drugovich Andretti +19"651 30
7 Nico Müller Porsche +22"453 30
8 Oliver Rowland Nissan +22"539 30
9 Taylor Barnard DS Penske +22"690 30
10 Dan Ticktum Cupra Kiro +23"685 30
11 Maximilian Günther DS Penske +24"248 30
12 Pepe Martí Cupra Kiro +24"362 30
13 Jake Dennis Andretti +26"722 30
14 Antonio Félix Da Costa Jaguar +26"934 30
15 Nick Cassidy Citroën +27"138 30
16 Edoardo Mortara Mahindra +29"960 30
17 Norman Nato Nissan +31"309 30
18 Nyck de Vries Mahindra +53"032 30
RET. Zane Maloney Lola ABT 24
RET. Mitch Evans Jaguar

Un podio inesperado y un Mundial que cambia de líder

Jean-Éric Vergne terminó segundo con Citroën Racing, logrando un resultado muy valioso en una temporada que ha ido de menos a más para él. Joel Eriksson completó el podio para Envision, consiguiendo además su primer cajón en la Fórmula E. Los tres primeros habían salido desde la parte trasera de la parrilla, un dato que resume la locura estratégica vivida en Shanghái.

Wehrlein cruzó cuarto y, pese a perder una victoria que parecía posible, salió de China como nuevo líder del campeonato con 141 puntos, nueve más que Evans. Oliver Rowland, octavo, también sumó en una jornada en la que varios aspirantes se fueron de vacío.

Por detrás, Buemi fue quinto, Drugovich acabó sexto tras no poder transformar la pole en un gran resultado, Müller terminó séptimo, Taylor Barnard fue noveno y Dan Ticktum cerró la zona de puntos. Pepe Martí, condicionado por una activación temprana y por la falta de eficiencia del Cupra Kiro, tuvo que conformarse con la duodécima posición.

Clasificación general tras la segunda carrera de Shanghái

Pos. Piloto Equipo Puntos
1 Pascal Wehrlein Porsche 141
2 Mitch Evans Jaguar 132
3 Oliver Rowland Nissan 114
4 Antonio Félix Da Costa Jaguar 111
5 Jake Dennis Andretti 109
6 Edoardo Mortara Mahindra 103
7 Nico Müller Porsche 96
8 Sébastien Buemi Envision 75
9 Nick Cassidy Citroën 71
10 Nyck de Vries Mahindra 69

Una victoria que vale más que 25 puntos

Lo de Di Grassi en Shanghái no es solo una victoria. Es una de esas historias que dan sentido a una categoría donde la tecnología, la energía y la estrategia pesan tanto como el ritmo puro. Lola Yamaha ABT no tenía el mejor coche, ni mucho menos, pero leyó la carrera mejor que nadie y encontró el momento exacto para golpear.

También hay algo simbólico en este triunfo. Di Grassi ganó la primera carrera de la historia de la Fórmula E en China y ahora, en su despedida como piloto, vuelve a ganar en el mismo país. Pocas narrativas encajan tan bien: un pionero de la competición eléctrica cerrando el círculo con una victoria inesperada, emocionante y profundamente humana.

Shanghái no premió al coche más rápido. Premió al piloto que supo esperar, al equipo que se atrevió a ir contra la lógica y a una estrategia que necesitaba precisión, sangre fría y una pizca de fortuna. Precisamente por eso, esta carrera ya es una de las grandes historias de la temporada.

Comentarios