La Fórmula E trabaja en un monoplaza infinitamente superior a los de la Fórmula Uno

Formula E y los monoplazas del futuro

Los monoplazas de Fórmula E ya son capaces de acelerar mucho más rápido que los Fórmula Uno actuales

Cuando nació en 2014, la Fórmula E despertó interés como una atrevida propuesta ecológica: carreras urbanas con monoplazas eléctricos que apenas tenían la mitad de la potencia de los F1 y que incluso enfrentaban al público a un sonido que muchos encontraban extraño. Para empeorar, los pilotos debían cambiar de coche durante la carrera porque las baterías apenas duraban unos 25 minutos.

Pero esa era ya forma parte del pasado. En su undécima temporada, la categoría ha dejado atrás aquellos primeros tropiezos y demostrado que la movilidad eléctrica puede desarrollarse con pasos firmes e implacables.

Como lo resume el propio Jeff Dodds, CEO de Fórmula E, “si observas dónde estábamos con la Generación 1, fuimos pioneros; quizá no era lo más emocionante ver, porque los coches no eran muy rápidos y había que cambiarlos. Donde estamos ahora con la Gen 3 Evo, la aceleración es muy rápida. Pero nos gustaría reducir los tiempos por vuelta y que los mejores pilotos del mundo digan: ‘Estoy deseando subirme a ese coche’".

Gen 3 Evo: electrónica ágil y eficiencia ejemplar

La actualización Gen 3 Evo representa un hito: ya no hay cambio de coche en plena carrera, la misma unidad completa todo el recorrido —y además se pueden añadir rápidamente un 10 % de carga en tan solo 30 segundos.

En potencia de aceleración, este modelo pulveriza a los F1: pasa de 0 a 60 mph (0‑100 km/h) en solo 1,82 segundos, lo que lo hace un 30 % más rápido que un Fórmula 1 actual. Además, su tren motriz eléctrico supera el 90 % de eficiencia, comparado con alrededor del 40 % de los motores de combustión tradicionales.

La promesa de la Gen 4 (2026‑27): más potencia, AWD y tiempos de vuelta menores

El siguiente gran salto llegará con la Gen 4, prevista para la temporada 2026‑27. El coche pasará de 350 kW a nada menos que 600 kW (815 CV) de potencia máxima, ofrecerá tracción total permanente, mejor aerodinámica y mayor velocidad punta. Se espera una disminución notable en los tiempos por vuelta. Recuerda que en nuestra web tenemos un conversor de kW a CV y viceversa para que sepas con exactitud la equivalencia.

La evolución será tan drástica, según Dodds, que marcará “el mayor salto en rendimiento que jamás hayamos visto”. En efecto, la FIA ya lo ha confirmado: 600 kW de potencia, 700 kW de capacidad de regeneración (recuperación de energía), tracción total permanente y, por primera vez, un alerón trasero, posiblemente incluidos neumáticos slick a partir de 2028, dependiendo de la evolución técnica.

Gen 5: baterías de estado sólido y la comparación directa con F1

El futuro más lejano apunta aún más alto. Para finales de esta década, la llegada de la Gen 5 —con baterías de estado sólido más ligeras y eficientes— podría situar a la Fórmula E al nivel de rendimiento de un Fórmula 1. Dodds asegura que aunque no será en pista, muchos preguntan si podrían competir a la par, y cree que ese momento llegará con la nueva generación.

Más allá de las cifras: el espectáculo como prioridad

Pese al énfasis en la tecnología, Dodds subraya que la esencia de la Fórmula E no está sólo en la velocidad punta o los tiempos, sino en ofrecer carreras atractivas —para pilotos, fabricantes y, por encima de todo, aficionados.

La ambición es clara: posicionar la Fórmula E no como una alternativa, sino como una referencia mundial en el automovilismo eléctrico, capaz de atraer a los mejores talentos y convencer al público de que no se trata sólo de ver coches eléctricos, sino de vivir carreras vibrantes y relevantes para el futuro.

Comentarios