Las competiciones de motor más avanzadas en el uso de la electricidad
La electrificación de los vehículos de motor ha sido una constante a nivel global. Las preocupaciones ambientales, los avances tecnológicos y la posibilidad de ahorro en el consumo de combustible han sido las claves detrás de esta evolución. Esto no solo se ha visto en los medios de transporte que usa la sociedad de forma general, sino que también ha llegado al mundo de la competición.
Cada vez son más los campeonatos de motor, ya sean de coches o motos, que incorporan elementos eléctricos a sus vehículos. Esto ha contribuido a que se genere un cambio bastante importante en el desarrollo de las pruebas y, a la vez, a que estas competiciones sean concebidas como un ejemplo de respeto al medio ambiente y uso de tecnologías limpias. El aumento de su fama las ha llevado a ser protagonistas en muchas casas de apuestas deportivas.
En lo sucesivo, vamos a explicarte las principales disciplinas que han apostado por este modelo.
Fórmula E
Quizá la competición que mejor representa este nuevo contexto. Nacida en 2014, vendría a ser igual que la Fórmula 1, con la única diferencia de que sus monoplazas son completamente eléctricos. Pese a que al principio lo tuvo complicado para ganar popularidad, en los últimos tiempos se ha consolidado como un campeonato muy seguido.
Además, es una plataforma de pruebas para muchas compañías de coches, que instalan sus sistemas en ella para ver cómo funcionan. Se corre en circuitos urbanos de ciudades tan importantes como Nueva York o Londres, y está concebida como una competición moderna y respetuosa con el planeta.
Moto E
Un campeonato con cierto paralelismo con Moto GP, pero en versión eléctrica. Se inició en el 2019 y tiene una particularidad: todos los pilotos corren con la misma moto. Desde 2023, están fabricadas por Ducati, aunque anteriormente la encargada era la empresa Energica.
Su potencia y autonomía no está, ni mucho menos, a la altura de las de la categoría reina de motociclismo. Sin embargo, se trata de una competición que garantiza velocidad y espectáculo.
Fórmula 1
La máxima categoría del automovilismo mundial no podía quedarse atrás en cuanto a la electrificación. Si bien no está al nivel de la Fórmula E, en el 2014 se tomó la determinación de que los monoplazas montasen motores híbridos, que combinasen la potencia de la combustión con la de la electricidad.
A día de hoy, los coches llevan dos sistemas como el MGU-K (recuperación de energía cinética) y el MGU-H (recuperación de energía térmica del turbo), que permiten ganar potencia y rendimiento. De cara a 2030, la Fórmula 1 ha anunciado su intención de reducir su huella de carbono a 0, por lo que podría haber una mayor innovación.
Otras competiciones
De una forma u otra, la electricidad ha llegado a los grandes campeonatos de motor. Sin ir más lejos, en el 2022, el World Rally Car introdujo vehículos híbridos. Idéntica situación es la que ha ocurrido en pruebas de resistencia como las 24 Horas de Le Mans, o en el propio Campeonato Mundial de esta disciplina. En este último caso, se trata de vehículos híbridos de gran rendimiento, ya que deben aguantar muchas horas de competición.