El equipo Mercedes de la Fórmula Uno apuesta por el uso de camiones eléctricos

Mercedes lleva a la Fórmula 1 un camión 100% eléctrico capaz de recorrer 15.000 kilómetros por Europa, una prueba real que demuestra que el transporte pesado de larga distancia empieza a dejar atrás al diésel

Camión eléctrico del equipo Mercedes de la Fórmula Uno
Camión eléctrico del equipo Mercedes de la Fórmula Uno

La Fórmula 1 siempre ha sido un escaparate de tecnología, velocidad y precisión. Pero esta vez la innovación no está en el alerón delantero, ni en el motor híbrido de un monoplaza, sino en uno de los vehículos que trabaja lejos de los focos: un camión eléctrico encargado de mover parte de la infraestructura de Mercedes-AMG Petronas durante toda la gira europea.

El equipo alemán se ha convertido en la primera escudería de la parrilla que utilizará un camión 100% eléctrico durante las nueve carreras europeas de la temporada 2026. El protagonista es el Mercedes-Benz eActros 600, que ya ha llegado a Mónaco tras recorrer más de 1.600 kilómetros desde Brackley y que completará cerca de 15.000 kilómetros antes de cerrar su ruta europea en Madrid, a mediados de septiembre.

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Monoplaza del equipo de Mercedes en el túnel de Mónaco (2026)

Mercedes lleva un camión eléctrico a la Fórmula 1: no para lucirlo, sino para trabajar

Lo realmente interesante de este movimiento es que no hablamos de una acción simbólica. El eActros 600 no acompañará al equipo como vehículo promocional ni como simple reclamo sostenible. Su misión será transportar uno de los remolques de carrera de Mercedes, con material operativo esencial para el funcionamiento diario del equipo.

Entre la carga prevista se incluyen espacios de comunicación, zonas médicas y salas de fisioterapia, elementos que forman parte del complejo engranaje logístico que permite a una escudería competir cada fin de semana. Es decir, este camión eléctrico no va de paseo: trabajará en uno de los entornos más exigentes del deporte mundial.

500 kilómetros de autonomía y carga ultrarrápida

El Mercedes-Benz eActros 600 ha sido diseñado para transporte pesado de larga distancia, uno de los segmentos donde la electrificación todavía despierta más dudas. Para ello equipa tres paquetes de baterías con una capacidad útil de unos 600 kWh y química LFP, una tecnología especialmente valorada por su resistencia, estabilidad térmica y durabilidad en ciclos de carga intensivos.

La autonomía mínima anunciada es de 500 kilómetros por carga, incluso en operaciones de gran tonelaje. Esta cifra es clave porque encaja con la realidad del transporte europeo: las rutas pueden organizarse alrededor de las pausas obligatorias del conductor, aprovechando esos descansos para recargar.

Además, el camión es compatible con el sistema de carga en megavatios, conocido como MCS. Con esta tecnología, puede pasar del 20% al 80% de batería en unos 25 minutos, un dato que cambia por completo la percepción sobre los eléctricos pesados de larga distancia.

De Mónaco a Madrid: 15.000 kilómetros para demostrar que el camión eléctrico ya está listo

La ruta europea de la Fórmula 1 es una prueba perfecta para este tipo de tecnología. No se trata de un recorrido cómodo ni de un trayecto aislado, sino de una sucesión de desplazamientos entre circuitos, fechas ajustadas y necesidades logísticas muy concretas.

Mercedes ya había realizado pruebas previas con camiones eléctricos durante 2025, incluyendo un viaje al Gran Premio de Gran Bretaña y el traslado de sus monoplazas W16 hasta Zandvoort con energía eléctrica. Ahora, el salto es mayor: usar el eActros 600 durante toda la fase europea del campeonato.

Este paso también se integra dentro de la estrategia de sostenibilidad del equipo, que mantiene como objetivo alcanzar la neutralidad de carbono bajo su control operativo en 2030. La flota logística se completa con camiones alimentados por HVO100, un combustible renovable que Mercedes ya viene utilizando en sus desplazamientos europeos.

La noticia importante no está en Mercedes, sino en el mensaje al transporte

Este movimiento tiene más valor del que parece. Que una escudería de Fórmula 1 use un camión eléctrico puede sonar a campaña de imagen, pero el detalle importante es que el vehículo va a trabajar en condiciones reales, con kilómetros, presión logística y carga operativa.

Durante años se ha repetido que el camión eléctrico solo servía para reparto urbano o trayectos cortos. El eActros 600 empieza a desmontar ese argumento. No significa que mañana todos los transportistas puedan electrificar su flota sin problemas, porque la red de carga pesada todavía necesita crecer. Pero sí demuestra que la barrera tecnológica ya no es la misma que hace cinco años.

La Fórmula 1, precisamente por su visibilidad, puede ayudar a normalizar algo que el sector del transporte necesita ver con hechos: que un camión eléctrico de larga distancia no es una promesa de laboratorio, sino una herramienta que ya puede cumplir rutas exigentes.

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