El barco eléctrico de Candela logra un nuevo récord tras realizar un viaje internacional
Candela sigue marcando el rumbo de las embarcaciones eléctricas del futuro
Candela sigue destacándose en la industria náutica con sus innovadores barcos eléctricos de hidroala. En su último hito, la marca ha aprovechado las capacidades de carga rápida y el diseño ultraficiente de sus embarcaciones para cruzar con éxito el mar Báltico, estableciendo un nuevo récord en el proceso.
Este logro marca la primera vez que un barco eléctrico cruza el Báltico, y lo hizo de manera impresionante, "volando" a un metro sobre las olas gracias a su tecnología de hidroalas. El modelo protagonista fue el Candela C-8, que utiliza hidroalas controladas por ordenador para elevarse fuera del agua, reduciendo la fricción al dejar solo un 1% del casco en contacto con el agua. Esto le permite utilizar apenas el 20% de la energía que consume un barco convencional.
La travesía cubrió un recorrido de 150 millas náuticas (278 km) entre Suecia y Finlandia, ida y vuelta. Según Gustav Hasselskog, CEO y fundador de Candela, el objetivo principal de este viaje era demostrar que los barcos eléctricos no solo son viables para trayectos largos, sino que, con la tecnología de hidroalas, superan a las embarcaciones de combustible fósil en todos los aspectos.
El viaje se realizó a bordo de la última versión del Candela C-8, que está equipado con una batería Polestar de 69 kWh. La embarcación partió al amanecer desde el puerto de Frihamn en Estocolmo, realizó una parada de carga en Kapellskär, y llegó justo a tiempo para almorzar en Mariehamn, la capital de las Islas Åland, una región autónoma de Finlandia. Esta hazaña no solo demostró la capacidad de los barcos eléctricos para realizar viajes de largo alcance, sino que también puso de manifiesto la comodidad y eficiencia de esta tecnología. El trayecto de regreso siguió la misma ruta, llegando a tiempo para una cena tardía en Suecia.
Un aspecto interesante de la travesía fue el considerable ahorro en costos. Un barco de gasolina, que acompañaba la travesía para grabar el evento, gastó alrededor de 750€ en combustible, mientras que los costos de carga del Candela C-8 habrían rondado los 50€, aunque en realidad, algunos puertos permitieron que el barco eléctrico cargara de manera gratuita.
Hasselskog señaló la ironía de que, mientras la embarcación eléctrica requería solo tres paradas de carga, el barco de gasolina necesitó repostar seis veces. Además, destacó que el Candela ofrecía una experiencia mucho más placentera, deslizándose suavemente sobre el agua en lugar de golpear contra las olas, como sucede con las embarcaciones convencionales.
El viaje se realizó utilizando mayormente la infraestructura de carga existente, en colaboración con Kempower, un proveedor de soluciones de carga. En Kapellskär, el barco se cargó con un cargador móvil de Kempower de 40 kW, mientras que en Mariehamn se utilizó una toma trifásica del puerto deportivo.
Antti Vuola, Director de Segmentos de Mercado de Kempower, subrayó que la electrificación de los barcos y el uso de hidroalas ofrecen una eficiencia óptima, destacando que las soluciones de carga rápida de Kempower son ideales para este tipo de embarcaciones, integrándose perfectamente en la infraestructura eléctrica de muchos puertos deportivos.