SpaceX prepara una OPV histórica: Starlink, IA y Starship impulsan el salto a bolsa de Elon Musk
SpaceX ha puesto por fin rumbo a Wall Street. La compañía de Elon Musk ha hecho público su documento S-1 ante la SEC y prepara una salida a bolsa que puede convertirse en una de las mayores de la historia tecnológica reciente. El símbolo bursátil será SPCX y la cotización está prevista en Nasdaq y Nasdaq Texas.
La operación no solo abre por primera vez las cuentas de SpaceX al gran público. También confirma algo mucho más profundo. La empresa ya no es únicamente un gigante de cohetes reutilizables y satélites. Ahora, SpaceX se presenta como un conglomerado tecnológico. Starlink, la inteligencia artificial, los centros de datos orbitales y Starship forman parte de una misma ambición industrial.
SpaceX prepara su salto a bolsa con el ticker SPCX
La esperada OPV de SpaceX ya está oficialmente en marcha. Según la documentación presentada ante el regulador estadounidense, la compañía planea sacar al mercado acciones ordinarias de Clase A bajo el símbolo SPCX. Sin embargo, todavía no ha concretado ni el número de títulos que pondrá en circulación ni la horquilla de precio inicial.
La colocación estará coordinada por algunos de los grandes nombres de la banca de inversión, entre ellos Goldman Sachs, Morgan Stanley, Bank of America, Citigroup y JPMorgan Chase. La magnitud de la operación apunta a una de las mayores salidas a bolsa vistas hasta ahora. Las estimaciones publicadas hablan de una posible captación de unos 75.000 millones de dólares, aproximadamente 64.700 millones de euros. Además, la valoración podría rondar los 1,75 billones de dólares, cerca de 1,51 billones de euros.
Elon Musk mantendrá el control de SpaceX
La salida a bolsa no supondrá, al menos de momento, una pérdida de poder para Elon Musk. SpaceX recurrirá a una estructura de doble clase de acciones. Las de Clase A tendrán un voto por título, mientras que las de Clase B contarán con diez votos cada una.
De acuerdo con el S-1, Musk controla actualmente el 93,6% de las acciones Clase B y concentra el 85,1% del poder de voto. Aunque ese porcentaje se reducirá tras la OPV, seguirá por encima del 50%. Eso permitirá a SpaceX operar como una “controlled company” bajo las normas de Nasdaq.
En la práctica, los nuevos inversores podrán comprar una parte del negocio. No obstante, la dirección estratégica seguirá claramente en manos de Musk, que continuará como CEO, CTO y presidente del consejo.

Un negocio que ya factura miles de millones, pero que también quema mucho capital
La documentación financiera permite ver por primera vez con más detalle el tamaño real de SpaceX. La empresa registró en 2025 unos ingresos de 18.700 millones de dólares, equivalentes a unos 16.100 millones de euros al cambio actual.
Pero el crecimiento tiene un coste enorme. SpaceX también comunicó fuertes pérdidas y un nivel de inversión muy elevado. TechCrunch recoge que la compañía perdió alrededor de 4.900 millones de dólares en 2025, unos 4.200 millones de euros. Además, sus pérdidas acumuladas desde su creación superan los 37.000 millones de dólares, cerca de 31.900 millones de euros.
La inteligencia artificial entra de lleno en la historia de SpaceX
Uno de los puntos más llamativos del folleto es el peso que ha adquirido la inteligencia artificial dentro de la compañía. SpaceX integró xAI tras su adquisición anunciada el 2 de febrero de 2026. Esa operación convirtió a la empresa de IA de Musk en una filial del grupo aeroespacial.
El documento muestra que la IA ya no es un proyecto lateral. Según la información publicada, SpaceX destinó cerca del 60% de su gasto de capital de 2025 a su división de inteligencia artificial. TechCrunch sitúa esa cifra en torno a los 20.000 millones de dólares, unos 17.200 millones de euros.
La compañía también apunta a un futuro donde parte de la computación pueda trasladarse al espacio, con centros de datos orbitales y satélites dedicados a cargas de trabajo de IA. Es una idea ambiciosa. Sin embargo, todavía está llena de incertidumbres técnicas, regulatorias y económicas.
Starlink se consolida como el gran motor financiero
Frente al carácter todavía especulativo de algunos planes de IA y computación orbital, Starlink aparece como el negocio más sólido de SpaceX. La red de internet por satélite ya cuenta con unos 10,3 millones de suscriptores en 164 países y territorios. Esta cifra está apoyada por una constelación de alrededor de 9.600 satélites en órbita baja.
La división generó más de la mitad de los ingresos de SpaceX en 2025. Según TechCrunch, Starlink aportó alrededor de 11.000 millones de dólares. Por otro lado, The Wall Street Journal sitúa la cifra en 11.400 millones de dólares, unos 9.800 millones de euros.
Este dato es clave porque demuestra que SpaceX no llega al mercado únicamente con promesas de futuro. Starlink ya es una plataforma global con clientes reales, ingresos recurrentes y una posición dominante en conectividad satelital.
Anthropic, Grok y los riesgos de mezclar IA con SpaceX
La apuesta por la IA también incluye grandes acuerdos comerciales. La documentación recoge una alianza por la que Anthropic pagaría a SpaceX 1.250 millones de dólares al mes, unos 1.080 millones de euros. Este pago es por capacidad de cómputo hasta mayo de 2029.
Sin embargo, este nuevo perfil de compañía también introduce riesgos inéditos para SpaceX. Business Insider señala que el propio S-1 menciona posibles problemas reputacionales, legales y regulatorios vinculados a Grok y a las herramientas de IA generativa heredadas de xAI.
Es decir, SpaceX ya no solo tendrá que convencer al mercado de que puede lanzar cohetes, desplegar satélites o llevar Starship a plena operación. También tendrá que demostrar que puede gestionar una división de IA sometida a una presión regulatoria creciente.
Starship sigue siendo la pieza que puede cambiarlo todo
Aunque la OPV presenta a SpaceX como una empresa mucho más amplia, el corazón industrial sigue siendo Starship. La compañía espera comenzar las entregas de carga a órbita con este sistema en la segunda mitad de 2026. Esto sería un paso esencial para abaratar el acceso al espacio y acelerar el despliegue de futuras generaciones de Starlink.
SpaceX sostiene que Starship puede reducir el coste de llegar a órbita en un 99% o más frente a la media histórica. Si lo consigue, el impacto iría mucho más allá del negocio espacial actual. Esto permitiría lanzar más satélites, transportar cargas de mayor tamaño, acelerar proyectos lunares y marcianos, e incluso abrir la puerta a infraestructuras industriales fuera de la Tierra.
SpaceX sale a bolsa, pero no vende una empresa tradicional
La OPV de SpaceX tiene todos los ingredientes para convertirse en un acontecimiento histórico, pero también obliga a mirar más allá del brillo mediático. Lo que llega al mercado no es una empresa convencional con una línea de negocio clara y predecible. Es una mezcla de operador espacial, teleco global, laboratorio de IA, fabricante de cohetes y plataforma de infraestructuras futuras.
Eso puede ser una fortaleza enorme o una fuente de tensión para los inversores. Starlink aporta una base real y creciente. Sin embargo, la IA, Starship, los centros de datos orbitales y los planes multiplanetarios requieren cantidades gigantescas de capital antes de demostrar todo su potencial.
La gran pregunta no es solo cuánto vale SpaceX el día de su estreno bursátil. La cuestión de fondo es si el mercado está dispuesto a financiar una empresa que vende resultados actuales, sí, pero también una visión a décadas vista. Y en ese terreno, pocas compañías dependen tanto de la confianza en una sola figura como SpaceX depende de Elon Musk.