Llamada masiva de Volvo por riesgo de incendio en las baterías del EX30
Volvo llama a revisión 40.323 EX30 eléctricos por riesgo de incendio en la batería
El fabricante sueco ha iniciado una importante campaña de revisión que afecta a 40.323 unidades del Volvo EX30, su SUV eléctrico compacto más reciente. La medida responde a un posible problema en el paquete de baterías que, en determinadas circunstancias, podría provocar sobrecalentamiento y, en el peor de los casos, un incendio.
La marca ya está contactando con los propietarios de las versiones Single-Motor Extended Range y Twin-Motor Performance incluidas en la llamada a revisión para explicar los pasos a seguir. Mientras se implementa la solución definitiva, Volvo recomienda aparcar el vehículo en el exterior y limitar la carga al 70% como medida preventiva.
¿Qué está ocurriendo exactamente?
Según ha comunicado la propia compañía, el origen del problema está relacionado con el módulo de la batería de alto voltaje, que podría sufrir un cortocircuito interno y elevar la temperatura más de lo debido.
En Estados Unidos, al menos 40 unidades del modelo 2025 están incluidas en la notificación presentada ante la National Highway Traffic Safety Administration (NHTSA), el organismo regulador de seguridad vial. La campaña oficial en ese país está registrada bajo el código 26V001, mientras que el número interno de Volvo es R10355.
La solución técnica pasa por sustituir los módulos afectados del paquete de baterías, una operación que se realizará sin coste alguno para los clientes. La compañía ha confirmado que las cartas informativas han comenzado a enviarse desde el 23 de febrero de 2026.

El proveedor ya ha corregido el fallo
Las baterías del EX30 son suministradas por el grupo matriz de Volvo, Geely, a través de su empresa conjunta en China. Según la marca, el proveedor ya ha identificado el origen del defecto y ha implementado las correcciones necesarias en las nuevas celdas que se utilizarán para la reparación.
Aunque la sustitución de módulos podría suponer un coste aproximado de 195 millones de dólares (alrededor de 180 millones de euros), distintas estimaciones apuntan a que el impacto total podría ser incluso mayor si se tienen en cuenta logística, mano de obra y posibles compensaciones.
La seguridad, en el punto de mira
Para Volvo, esta situación no es menor. La firma escandinava ha construido durante décadas su reputación alrededor de la seguridad, y cualquier incidente relacionado con riesgo de incendio en un vehículo eléctrico puede afectar seriamente a la percepción de la marca.
La seguridad de las baterías se ha convertido en uno de los principales factores de decisión de compra en el mercado eléctrico. Aunque los incendios en coches eléctricos son estadísticamente poco frecuentes, cada caso genera una enorme atención mediática.
Volvo ha querido recalcar que, una vez disponible la reparación, esta se realizará de forma gratuita y que los clientes pueden ponerse en contacto con el servicio de atención al cliente en el teléfono 1-800-458-1552 (EE. UU.) o consultar con la NHTSA a través de sus canales oficiales.
Qué no cunda el pánico
Este tipo de llamadas a revisión son un recordatorio de que la transición al coche eléctrico sigue siendo un proceso de aprendizaje para toda la industria. Lo relevante aquí no es solo el fallo, sino cómo se gestiona.
Volvo ha reaccionado con rapidez, ofreciendo recomendaciones claras —como limitar la carga al 70%— y asumiendo el coste total de la reparación. Sin embargo, el EX30 es uno de los pilares estratégicos de la electrificación de la marca en Europa, y cualquier sombra sobre su batería puede frenar su impulso comercial.
La confianza en la tecnología es clave. Si Volvo logra resolver el problema de forma transparente y eficaz, probablemente reforzará su imagen. Pero si surgen más incidencias, el golpe reputacional podría ser mayor de lo que reflejan los 180 millones de euros estimados.
Soy consciente de que mucha gente reacia a la transición al coche eléctrica usa como excusa o motivo de que los coches eléctricos son inseguros, que sus baterías explotan de forma espontánea y este tipo de llamadas a revisión fortalece su postura. Pero lo importante de todo esto es que se tomen medidas de forma rápida y adecuadas para evitar precisamente un posible problema.
Las llamadas a revisión en el sector del automóvil es algo habitual, y no solo en los coches eléctricos, sino en los coches de combustión donde se pueden detectar fallos de fabricación y se deben de corregir de una forma rápida y concisa.
Para tu tranquilidad, te facilito un artículo que publicamos en Somos Eléctricos donde se demuestra que los coches eléctricos se incendian mucho menos que los coches de combustión.