Toyota pone en la calle su bZ4X autónomo: robotaxis eléctricos en China y Europa para 2027

Toyota bZ4x construido como robotaxi
Toyota bZ4x construido como robotaxi

Toyota no quiere perderse la fiesta de la conducción autónoma y cuenta con importantes socios para ser competitivo

La carrera por el coche autónomo lleva años acelerándose y, aunque nombres como Tesla o Waymo suelen acaparar titulares —con el FSD de Tesla cada vez más cerca de su homologación en Europa—, hay gigantes tradicionales que avanzan con paso firme y menos ruido. Uno de ellos es Toyota. De hecho, acaba de dar un salto clave en China con la producción en serie de sus robotaxis eléctricos.

Toyota y Pony.ai: una alianza que ya da frutos

La relación entre Toyota y Pony.ai no es nueva. Hace seis años, el fabricante japonés invirtió cerca de 336 millones de euros (400 millones de dólares) en la startup especializada en conducción autónoma. Desde entonces, ambas compañías han ido puliendo varias generaciones de su tecnología. Así, han llegado al punto actual: una flota de robotaxis lista para operar a gran escala.

El proyecto se desarrolla a través de Toyota China, en colaboración con Pony.ai y GAC, socio industrial clave para la fabricación local. El modelo elegido no es otro que el Toyota bZ4X. Es el primer SUV 100 % eléctrico global de la marca, que mantiene las mismas especificaciones que conocemos en Europa.

De híbridos a eléctricos: la evolución del robotaxi

No es la primera vez que Toyota presta su base tecnológica a Pony.ai. Las generaciones anteriores de sus vehículos autónomos partían de modelos como el Lexus RX450h en la quinta iteración, o el Toyota Sienna en la sexta. Sin embargo, el salto al bZ4X marca un punto de inflexión claro: la apuesta decidida por la electrificación total en servicios de movilidad autónoma.

Exteriormente, este bZ4X robotaxi apenas se distingue del modelo convencional. Conserva sus proporciones —4.690 mm de largo, 1.860 mm de ancho, 1.650 mm de alto y 2.850 mm de batalla—. También mantiene su mecánica eléctrica de 163 kW (224 CV), cifras que ya hemos podido comprobar en nuestras propias pruebas.

Donde sí está la gran diferencia es en la tecnología embarcada. Esta versión autónoma del bZ4X integra 34 sensores que trabajan de forma conjunta para vigilar el entorno en 360 grados. El conjunto incluye 14 cámaras, 9 sensores LiDAR suministrados por Hesai, 4 radares de ondas milimétricas y otros 7 sensores adicionales, entre ellos radares ultrasónicos. Todo ello permite una percepción del entorno extremadamente precisa, clave para operar sin conductor en tráfico real.

Expansión acelerada por China… y más allá

Según Wang Haojun, cofundador y director financiero de Pony.ai, la compañía ha pasado de operar 200 vehículos a 1.000 durante 2025. Además, tiene la vista puesta en alcanzar 3.000 robotaxis autónomos a finales de 2026. El foco inicial está en las grandes megaciudades chinas como Beijing, Shanghái, Guangzhou y Shenzhen, sede de gigantes como BYD.

La hoja de ruta contempla también otras urbes estratégicas —Chengdu, Wuhan, Nanjing, Tianjin o Xi’an— antes de dar el salto internacional. Además, los planes pasan por extender el servicio a Oriente Medio y el norte de África a corto plazo. Por último, tienen la mirada puesta en algunos mercados europeos a partir de 2027.

La conducción autónoma, una nueva carrera de los fabricantes

Toyota está demostrando que su enfoque conservador no significa quedarse atrás. Mientras otros fabricantes prometen mucho y entregan despacio, la marca japonesa avanza paso a paso. Asimismo, valida tecnología en entornos reales y a gran escala. Que el bZ4X se convierta en la base de una flota de robotaxis dice mucho de la confianza que Toyota tiene en su plataforma eléctrica, pese a las críticas iniciales que recibió el modelo. Si este proyecto se consolida y llega a Europa, podría cambiar la percepción que muchos tienen sobre Toyota como actor “tardío” en electrificación y software. A veces, llegar un poco más tarde, pero con todo bien atado, es la jugada más inteligente.

Tengo que reconocerlo, Toyota me está sorprendiendo para bien. Pasé de pensar que estaba rezagada en el sector de automoción por su baja apuesta por los coches eléctricos, a ver cómo en los últimos meses ha sabido actuar con la llegada de dos eléctricos muy interesantes en Europa como es bZ4X y el CH-R+. Ahora le vemos actuando también en un sector clave, el de la conducción autónoma. Además, tiene planes ambiciosos de lanzar sus propios robotaxis en Europa el año que viene, en 2027.

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