Subaru aplaza sus eléctricos propios y usará su nueva fábrica para coches de gasolina
Subaru también ha decidido revisar a fondo su estrategia eléctrica, tal y como estamos viendo últimamente con muchas marcas. La firma japonesa ha pospuesto el lanzamiento de sus futuros coches eléctricos desarrollados internamente, que en principio estaban previstos para 2028. Además, redirigirá parte de sus recursos hacia vehículos híbridos y modelos de combustión.
La decisión llega en un momento delicado para los fabricantes japoneses, que están ajustando sus planes ante una demanda de eléctricos más lenta de lo previsto en Estados Unidos, el mercado más importante para Subaru. Mientras tanto, la marca mantendrá su colaboración con Toyota para lanzar varios SUV eléctricos. Sin embargo, sus modelos eléctricos propios quedan ahora en el aire.
Subaru retrasa sus coches eléctricos desarrollados en solitario
El plan original de Subaru contemplaba lanzar cuatro modelos eléctricos propios en 2028. Estos vehículos debían complementar los eléctricos desarrollados junto a Toyota. Así, iban a reforzar el peso de Subaru en un mercado donde hasta ahora ha avanzado con mucha prudencia.
Sin embargo, ese calendario ya no está confirmado. Según las informaciones publicadas por Nikkei Asia, Subaru no solo ha eliminado el objetivo de 2028. Además, está revisando cuántos modelos eléctricos propios acabará desarrollando finalmente.
La compañía quiere esperar a tener una visión más clara del mercado antes de comprometer nuevos lanzamientos. Su presidente, Atsushi Osaki, ha reconocido que la penetración del coche eléctrico en Estados Unidos se ha ralentizado de forma considerable. Esto es un factor clave para una marca que depende mucho de ese país.
La nueva planta de Oizumi empezará fabricando coches de gasolina
Uno de los cambios más llamativos afecta a la planta de Oizumi, situada en la prefectura japonesa de Gunma. Esta instalación estaba llamada a producir los nuevos eléctricos de Subaru a partir de 2027. Sin embargo, el retraso de estos modelos obligará a modificar su función inicial.
En lugar de comenzar fabricando coches eléctricos, la nueva línea se dedicará primero a vehículos de gasolina. Más adelante, cuando Subaru introduzca sus futuros eléctricos, la planta adoptará un sistema de producción mixto. Fabricará distintos tipos de modelos en una misma instalación.
Este movimiento refleja muy bien el nuevo enfoque de Subaru: mantener capacidad industrial preparada para el eléctrico, pero sin dejar de atender la demanda actual de vehículos térmicos e híbridos.
Los eléctricos con Toyota siguen adelante
El ajuste estratégico no afecta, al menos por ahora, a los modelos eléctricos que Subaru desarrollará junto a Toyota. La marca mantiene su plan de lanzar cuatro SUV eléctricos en colaboración con Toyota antes de finales de 2026.
Esta cooperación es clave para Subaru, ya que le permite compartir costes, plataformas y tecnología en un momento en el que desarrollar coches eléctricos desde cero resulta especialmente caro. Toyota ya ha sido un socio importante para Subaru en modelos como el Solterra. Además, esa relación seguirá siendo fundamental durante los próximos años.

Los híbridos ganan protagonismo en la nueva hoja de ruta
Subaru no está abandonando la electrificación, pero sí está cambiando el orden de prioridades. En lugar de acelerar la llegada de eléctricos propios, la compañía dedicará más recursos al desarrollo de híbridos y vehículos de gasolina más eficientes.
El razonamiento es sencillo: en Estados Unidos, muchos clientes todavía no están preparados para dar el salto completo al coche eléctrico. Sin embargo, sí pueden estar interesados en modelos híbridos que reduzcan consumos sin cambiar demasiado sus hábitos de uso.
Para Subaru, esta fórmula puede encajar especialmente bien con su perfil de cliente, muy ligado a vehículos SUV, tracción total y conducción en zonas rurales o de clima complicado. En esos lugares, la autonomía y la infraestructura de carga siguen siendo factores sensibles.
Un objetivo eléctrico de 2030 que también podría cambiar
Subaru se había marcado como meta que los eléctricos representaran el 50% de sus ventas totales en 2030. Sin embargo, con este nuevo retraso, ese objetivo podría revisarse.
También está en duda el calendario de la futura fábrica de baterías que Subaru planeaba desarrollar junto a Panasonic Energy para el año fiscal 2028. La compañía no ha cancelado oficialmente esos planes. Sin embargo, el nuevo escenario hace pensar que todo dependerá de cómo evolucione la demanda real de eléctricos durante los próximos años.