Seat denuncia a BYD por cierta similitud de nombres en algunos modelos de la marca china
Los nombres Seal y Sealion no han gustado a SEAT y ha decidido demandar a la marca china
Seat ha decidido abrir un nuevo capítulo en su pulso contra la expansión de las marcas chinas en Europa. Hasta ahora, la polémica se había centrado en los supuestos subsidios del Gobierno de Pekín a sus fabricantes de coches eléctricos, pero la compañía española ha querido dar un paso más y trasladar la disputa al terreno de la propiedad intelectual. El motivo: algunos de los nombres que BYD está intentando registrar en la Unión Europea son, a juicio de la marca de Martorell, demasiado parecidos a los suyos.
Según publica El Economista, Seat ha impugnado ante la Oficina de Propiedad Intelectual de la Unión Europea (EUIPO) las denominaciones BYD Sealion, BYD Seal, BYD Seal S y BYD Seal U. La compañía considera que existe un riesgo claro de confusión con su propia identidad de marca, especialmente en el caso de “Sealion”, cuya semejanza con el mítico “Seat León” resulta evidente.
Este movimiento llega en un momento clave, ya que España se ha consolidado como uno de los mercados más importantes para BYD en Europa. Hasta julio, la firma china había matriculado en nuestro país 12.354 vehículos electrificados (entre 100% eléctricos e híbridos enchufables), lo que supone un crecimiento superior al 700% respecto al año anterior. Solo en eléctricos puros, las cifras españolas alcanzan las 6.705 unidades, superando incluso a Alemania, donde en el mismo periodo BYD registró 5.125 matriculaciones. Estos datos refuerzan la idea de que el mercado español se ha convertido en una pieza estratégica para el fabricante asiático, algo que preocupa a las marcas locales como Seat.
Desde la compañía confirman que la impugnación se presentó hace meses y que afecta a todo el continente. De hecho, a comienzos de agosto la EUIPO trasladó oficialmente a BYD los argumentos esgrimidos por la española. Ahora, la marca china dispone de plazo hasta mediados de octubre de 2025 para responder y defender el uso de esas denominaciones.
Aunque pueda parecer un asunto menor, este tipo de disputas son habituales en la industria del automóvil, donde los grandes fabricantes vigilan con atención cualquier intento de registrar nombres o símbolos que puedan generar confusión entre los consumidores. Seat ya ha recurrido en el pasado contra marcas como “Eon Automotive”, contra registros vinculados al nombre “FR” o incluso contra logotipos similares al tribal que emplea Cupra. Sin embargo, la relevancia del caso aumenta al tratarse de un enfrentamiento directo con BYD, uno de los gigantes del coche eléctrico a nivel global.
Lo que está en juego no es solo la protección de un nombre, sino la defensa de una identidad de marca forjada durante décadas. Y en un mercado en plena transformación hacia la movilidad eléctrica, donde China está pisando fuerte en Europa, cada detalle cuenta.