SEAT y CUPRA arrancan en Martorell la producción del Raval y el Volkswagen ID. Polo eléctrico
La fábrica de SEAT y CUPRA en Martorell entra en una nueva etapa con el inicio de producción del CUPRA Raval y el Volkswagen ID. Polo, dos eléctricos urbanos que convierten a España en uno de los centros clave del Grupo Volkswagen para impulsar una movilidad eléctrica más accesible en Europa.
La planta de Martorell ya está preparada para desempeñar un papel protagonista en la electrificación del mercado europeo. SEAT y CUPRA han puesto en marcha la producción del CUPRA Raval y del Volkswagen ID. Polo, dos modelos 100% eléctricos que forman parte de la nueva familia de coches urbanos eléctricos del Grupo Volkswagen.
El proyecto, liderado por SEAT y CUPRA dentro del Brand Group Core del grupo alemán, contempla cuatro modelos eléctricos de tres marcas diferentes, todos fabricados en España. La idea es clara: reducir costes, simplificar procesos y llevar al mercado vehículos eléctricos compactos con un precio más competitivo.
El arranque de esta nueva etapa se celebró con un acto institucional en Martorell al que asistieron el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez; el CEO del Grupo Volkswagen, Oliver Blume; el CEO de Volkswagen, Thomas Schäfer; y el CEO de SEAT y CUPRA, Markus Haupt, junto al comité ejecutivo de la compañía.
Para llegar a este punto, SEAT y CUPRA han realizado una inversión superior a los 3.000 millones de euros en Martorell. Esta transformación ha afectado tanto a las líneas de producción como a la cultura interna de la compañía, que pasa de ser una fábrica centrada en modelos de combustión a convertirse en un polo industrial para vehículos eléctricos.
Una nueva familia eléctrica urbana fabricada en España
El CUPRA Raval y el Volkswagen ID. Polo son los primeros pasos visibles de la Electric Urban Car Family, una familia de eléctricos urbanos diseñada para democratizar la movilidad eléctrica en Europa. Estos modelos utilizarán una plataforma compartida, lo que permite reducir la complejidad industrial y contener los costes de fabricación.
Este enfoque es especialmente importante en un momento en el que el precio sigue siendo una de las grandes barreras de entrada al coche eléctrico. El Grupo Volkswagen quiere competir en el segmento de los urbanos eléctricos con modelos más asequibles, pero sin renunciar a autonomía, tecnología o calidad percibida.
Además, SEAT y CUPRA no solo fabricarán estos vehículos. La compañía española también lidera el desarrollo de esta nueva familia eléctrica y continuará trabajando en la evolución de la plataforma MEB21, pensada para coches compactos de nueva generación.
Volkswagen ID. Polo: el clásico se pasa al eléctrico
El Volkswagen ID. Polo supone la reinterpretación eléctrica de uno de los modelos más importantes de la historia de Volkswagen. Con más de 20 millones de unidades vendidas, el Polo da ahora el salto a una nueva etapa completamente eléctrica.
El nuevo modelo promete una autonomía WLTP de hasta 454 kilómetros, una cifra muy destacable para un vehículo de enfoque urbano. También incorporará tecnologías como el Connected Travel Assist con reconocimiento automático de semáforos, conducción de un solo pedal y función vehicle-to-load, que permite usar la batería del coche para alimentar dispositivos externos.
Con este modelo, Volkswagen busca ofrecer un eléctrico compacto, práctico para el día a día y con un precio de acceso atractivo. Su objetivo será llegar a quienes quieren dar el salto al coche eléctrico sin tener que acudir a segmentos más grandes y costosos.
CUPRA Raval: el lado más deportivo del eléctrico urbano
El CUPRA Raval será la propuesta más emocional de esta nueva familia. Con una longitud cercana a los 4 metros, el urbano eléctrico de CUPRA apuesta por un diseño más agresivo, una silueta deportiva y un interior enfocado al conductor.
La marca habla de una autonomía de alrededor de 450 kilómetros y de tres ediciones de lanzamiento. Entre sus elementos más llamativos estarán los asientos CUP Bucket fabricados con tecnología 3D knitted y las proyecciones dinámicas de luz en los paneles de las puertas.
El Raval será clave para mantener el fuerte crecimiento de CUPRA, una marca que ya ha superado el millón de vehículos vendidos desde su nacimiento. Su llegada al mercado está prevista para el verano de 2026.
Un hito muy importante para España
El inicio de producción del CUPRA Raval y del Volkswagen ID. Polo es mucho más que una buena noticia para Martorell. Es una prueba real de si España puede convertirse en un actor decisivo dentro del coche eléctrico europeo.
La gran incógnita estará en el precio final. Si Volkswagen y CUPRA consiguen lanzar versiones verdaderamente competitivas, estos modelos pueden marcar un antes y un después. El producto parece tener sentido: tamaño contenido, autonomías cercanas a los 450 kilómetros y fabricación local. Ahora falta que el mercado confirme si esta nueva generación de eléctricos urbanos llega en el momento adecuado y con tarifas suficientemente atractivas.

