Rivian y Uber lanzarán 10.000 robotaxis eléctricos autónomos en 25 ciudades

El nuevo Rivian R2, SUV eléctrico, muestra su interior con pantallas digitales y tecnología moderna.
El nuevo Rivian R2, SUV eléctrico, muestra su interior con pantallas digitales y tecnología moderna.

La movilidad autónoma vuelve a dar un salto importante con una alianza que promete cambiar el futuro del transporte urbano. Dos gigantes del sector, Rivian Automotive y Uber Technologies, han anunciado un acuerdo estratégico para desplegar miles de robotaxis eléctricos en los próximos años.

El objetivo es ambicioso: una flota de vehículos completamente autónomos que operará a gran escala en múltiples ciudades. Este movimiento no solo refuerza la apuesta por la conducción autónoma, sino que también acelera la transición hacia un modelo de transporte más eficiente y sostenible.

Rivian y Uber sellan una alianza clave para el futuro del robotaxi

El acuerdo contempla el despliegue inicial de hasta 10.000 unidades del modelo Rivian R2 adaptadas como robotaxis totalmente autónomos. Las primeras unidades comenzarán a operar en ciudades como San Francisco y Miami a partir de 2028.

La expansión será progresiva: el plan es alcanzar hasta 25 ciudades en Estados Unidos, Canadá y Europa antes de 2031. Este despliegue posiciona a ambas compañías como actores clave en la carrera global por liderar la movilidad sin conductor.

Inversión multimillonaria para impulsar la conducción autónoma

Uber respaldará este proyecto con una inversión que podría alcanzar los 1.250 millones de dólares (aproximadamente 1.150 millones de euros). De esta cantidad, ya se ha comprometido un primer tramo de 300 millones de dólares (unos 276 millones de euros), sujeto a aprobaciones regulatorias.

Este capital estará condicionado al cumplimiento de distintos hitos tecnológicos relacionados con la autonomía. Si se alcanzan todos los objetivos, la flota de robotaxis podría crecer significativamente, con la posibilidad de adquirir hasta 40.000 vehículos adicionales a partir de 2030.

Tecnología de vanguardia: así será el sistema autónomo de Rivian

Uno de los pilares de esta alianza es la nueva plataforma de conducción autónoma de tercera generación desarrollada por Rivian. Este sistema debutará en el R2 a finales de 2026 y promete ser uno de los más avanzados del mercado.

Un ecosistema de sensores altamente sofisticado

El vehículo integrará una combinación de sensores diseñada para maximizar la percepción del entorno:

  • 11 cámaras con un total de 65 megapíxeles
  • 5 radares
  • 1 sensor LiDAR

Este conjunto permitirá una visión completa y precisa del entorno en tiempo real, clave para la conducción autónoma de nivel 4.

Potencia de cálculo sin precedentes

El sistema estará impulsado por dos chips propietarios RAP1, capaces de alcanzar una potencia de cálculo de hasta 1.600 TOPS. Esto permitirá procesar enormes volúmenes de datos en tiempo real y mejorar continuamente gracias al aprendizaje basado en datos recogidos por la flota.

Además, Rivian aprovechará su “data flywheel”, alimentado por datos reales de sus vehículos en circulación, incluyendo nubes de puntos 3D generadas por LiDAR, fundamentales para el desarrollo de inteligencia artificial aplicada al mundo físico.

Un modelo de negocio basado en integración total

Desde Uber destacan especialmente el enfoque de Rivian: controlar todo el proceso, desde el diseño del vehículo hasta el software y la fabricación. Esta integración vertical permite optimizar costes, mejorar la eficiencia y acelerar el desarrollo tecnológico.

La experiencia de Uber en la gestión de flotas y servicios de movilidad será clave para escalar este modelo a nivel global, combinando hardware avanzado con una plataforma digital consolidada.

Nueva Rivian R1 2026

El servicio de los robotaxis, algo que todos quieren

Este acuerdo entre Rivian y Uber es mucho más que una simple colaboración: es una señal clara de hacia dónde se dirige la movilidad en la próxima década. La clave no está solo en tener coches autónomos, sino en integrarlos dentro de un ecosistema funcional, rentable y escalable.

Rivian aporta la tecnología y la visión industrial, mientras que Uber pone sobre la mesa su enorme base de usuarios y su experiencia operativa. Si ambos cumplen lo prometido, podríamos estar ante uno de los primeros despliegues masivos reales de robotaxis en Occidente.

Eso sí, el calendario plantea dudas. Alcanzar nivel 4 de autonomía de forma segura y regulada en múltiples ciudades es un reto gigantesco. La tecnología avanza rápido, pero la regulación y la aceptación social suelen ir un paso por detrás. Aun así, es un movimiento que habrá que seguir muy de cerca.

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