Rimac mueve ficha: quiere el 100 % de Bugatti y ofrece 1.000 millones a Porsche
La operación podría cambiar el rumbo de una de las marcas más emblemáticas del motor, mientras Porsche reevalúa su futuro eléctrico en plena caída de ventas.
Hace unos cuatro años, Bugatti dejó de formar parte del Grupo Volkswagen y pasó a integrarse en una sociedad conjunta entre Rimac y Porsche, donde el grupo croata ostenta el 55 % y Porsche el 45 %. En esta nueva etapa, el primer lanzamiento de la marca ha sido el espectacular Tourbillon, un híbrido enchufable de 1.800 CV que combina un motor V16 atmosférico con tecnologías modernas.
Ahora, Mate Rimac ha puesto sobre la mesa una ambiciosa propuesta: adquirir la participación de Porsche por alrededor de 1.000 millones de euros para tomar el control absoluto de Bugatti. Según él, está cansado de la burocracia y desea tener libertad para tomar decisiones estratégicas a largo plazo sin necesidad de justificarlas ante demasiadas partes interesadas.
En una entrevista con Bloomberg, Rimac aseguró que ya dispone de los inversores necesarios para comprar la participación que Porsche tiene en la joint venture. No obstante, eso no implicaría una desvinculación total de Porsche, ya que esta conserva un 22 % del capital de Rimac Group, lo que le otorga cierto peso indirecto.
Aunque Rimac confía en cerrar el acuerdo durante el próximo año, no está claro que Porsche quiera desprenderse de Bugatti. La marca tiene un enorme valor simbólico para el Grupo Volkswagen —durante años fue su emblema tecnológico— con joyas como el Veyron o el Chiron que marcaron época como los coches de producción más rápidos del mundo.
Otro factor que podría favorecer la operación es que Porsche atraviesa un momento complicado. En el primer semestre de 2025 sus ventas cayeron un 6 % respecto al mismo periodo del año anterior, con descensos especialmente pronunciados en China (−28 %). También sus ingresos y beneficios quedaron por debajo de las expectativas, lo que ha activado las alarmas dentro de la marca.
A raíz de esa situación, Porsche ha replanteado parte de su estrategia de electrificación: reportedly está diseñando un nuevo SUV con motor térmico del tamaño del Macan, y revisando los planes para los modelos Cayman y Boxster, que inicialmente iban a ser 100 % eléctricos pero podrían integrar versiones de gasolina.