Porsche vende su participación en Bugatti Rimac: Mate Rimac toma el control del futuro de Bugatti
Porsche ha decidido salir por completo de Bugatti Rimac y de Rimac Group. La marca alemana ha firmado la venta de sus participaciones a un consorcio internacional liderado por HOF Capital, firma de inversión con sede en Nueva York. Esta operación todavía debe superar los trámites regulatorios habituales.
El movimiento supone un cambio importante dentro del mapa del lujo, la electrificación y la alta tecnología aplicada al automóvil. Porsche fue una pieza clave en la creación de Bugatti Rimac en 2021. Ahora prefiere centrar sus esfuerzos en su negocio principal. Además, Mate Rimac refuerza su control sobre el futuro de Bugatti.
Porsche se desprende de Bugatti Rimac y Rimac Group
Porsche ha alcanzado un acuerdo para vender la totalidad de sus participaciones en Bugatti Rimac y Rimac Group a un consorcio liderado por HOF Capital. La transacción fue firmada el 24 de abril de 2026. Salvo imprevistos en los procesos de aprobación, debería completarse antes de que termine el año.
Hasta ahora, la estructura de Bugatti Rimac estaba repartida entre Rimac Group, con un 55%, y Porsche, que mantenía un 45% de la sociedad conjunta. Además, la compañía alemana también conservaba un 20,6% de participación directa en Rimac Group. Este es el grupo croata fundado por Mate Rimac, conocido tanto por sus hiperdeportivos eléctricos como por su división tecnológica Rimac Technology.
Con esta venta, Porsche abandona completamente el capital de ambas compañías. El comprador será un consorcio internacional encabezado por HOF Capital. Este consorcio contará con BlueFive Capital como principal inversor, además de otros inversores institucionales de Estados Unidos y Europa.
Los términos económicos de la operación no han sido comunicados. Las partes han acordado mantener la confidencialidad sobre la cifra de la transacción, salvo en aquellos casos en los que sea necesario revelar información por obligaciones financieras o regulatorias.
Rimac Group tomará el control de Bugatti Rimac
Una vez cerrada la operación, Rimac Group pasará a tener el control de Bugatti Rimac. Esto refuerza todavía más el papel de Mate Rimac al frente de uno de los proyectos más singulares del automóvil actual. El objetivo es unir la herencia de Bugatti, una de las marcas más exclusivas de la historia, con la tecnología eléctrica y de alto rendimiento desarrollada por Rimac.
La entrada de HOF Capital y BlueFive Capital no será únicamente financiera. Según lo anunciado, Rimac Group establecerá una alianza estratégica con ambos socios para impulsar la siguiente etapa de crecimiento de la compañía. HOF Capital, además, se convertirá en uno de los grandes accionistas de Rimac Group junto a Mate Rimac.
El movimiento llega en un momento en el que Bugatti afronta una nueva era. Tras el fin del Chiron, la marca ya ha iniciado su transición hacia modelos electrificados de altísimo rendimiento, como el Bugatti Tourbillon. Este modelo combina un motor V16 atmosférico con un sistema híbrido. No se trata, por tanto, de una electrificación convencional. Es una fórmula diseñada para mantener el carácter extremo y exclusivo de la firma francesa.

Porsche quiere centrarse en su negocio principal
Desde Porsche, la lectura de la operación es clara: la compañía considera que su papel en Bugatti Rimac y Rimac Group ha cumplido una etapa. Michael Leiters, CEO de Porsche AG, ha destacado que la marca alemana ayudó a sentar las bases del futuro de Bugatti. Además, contribuyó al desarrollo de Rimac Technology como proveedor tecnológico de primer nivel para la industria del automóvil.
Sin embargo, Porsche quiere ahora concentrar recursos y atención en su actividad principal. Esto tiene sentido en un contexto en el que la marca alemana está gestionando varios retos a la vez. Entre estos retos están la transición eléctrica, el equilibrio entre modelos de combustión e híbridos, la evolución del Taycan y el lanzamiento de nuevos productos estratégicos.
Para Rimac, en cambio, la operación abre una etapa de mayor autonomía. Mate Rimac ha agradecido el papel de Porsche durante estos años y ha defendido que la nueva estructura permitirá avanzar con más rapidez en la visión a largo plazo de la compañía.
Una salida lógica para Porsche y una gran oportunidad para Rimac
La venta de Porsche no debe interpretarse como una falta de confianza en Bugatti Rimac, sino como un ajuste estratégico. Porsche entró pronto en Rimac, ayudó a dar credibilidad industrial al proyecto y participó en la creación de una estructura que parecía impensable hace solo unos años. El hecho de que una joven compañía croata acabara liderando el futuro de Bugatti era difícil de imaginar.
Ahora el escenario es distinto. Porsche necesita focalizarse, especialmente en un momento en el que la electrificación no avanza al mismo ritmo en todos los mercados. Los fabricantes premium están recalculando sus inversiones. Mantener participaciones relevantes en proyectos externos puede tener menos sentido cuando el propio negocio exige enormes recursos.
Para Mate Rimac, en cambio, es una oportunidad enorme. Gana margen de maniobra y refuerza su papel dentro de Bugatti Rimac. Además, suma socios financieros con capacidad para acompañar el crecimiento. El reto será mantener intacta la esencia de Bugatti mientras se empuja la marca hacia una nueva generación de vehículos electrificados, tecnológicos y, sobre todo, extremadamente exclusivos.
La clave estará en no convertir Bugatti en una simple demostración de tecnología. Su valor no está solo en las prestaciones, sino en la mezcla de ingeniería, artesanía, diseño y mito. Si Rimac consigue respetar ese equilibrio, esta operación puede marcar el inicio de una de las etapas más interesantes en la historia moderna de Bugatti.