El Polestar 6 está casi terminado, pero Polestar retrasa su descapotable eléctrico hasta 2029
El Polestar 6 se ha convertido en uno de esos coches eléctricos que parecen pensados más para emocionar que para sumar grandes volúmenes de ventas. Su planteamiento lo tiene todo para atraer miradas: carrocería descapotable, diseño de deportivo premium y una base técnica heredada del Polestar 5.
Sin embargo, aunque el proyecto está muy avanzado, quienes esperaban verlo pronto en los concesionarios tendrán que armarse de paciencia. La marca sueca ha decidido aparcar temporalmente su roadster eléctrico para concentrarse en modelos con más potencial comercial.
El Polestar 6 está casi terminado, pero no es prioritario
El desarrollo del Polestar 6 estaría prácticamente completado. La razón es sencilla: comparte la mayor parte de su tecnología con el Polestar 5, la berlina eléctrica de altas prestaciones que la compañía prepara como uno de sus próximos grandes lanzamientos.
Ambos modelos utilizan la Polestar Performance Architecture, una plataforma de aluminio adherido diseñada para vehículos eléctricos de corte deportivo. Además, el descapotable heredaría elementos clave como los motores eléctricos, la suspensión, la batería de 112 kWh y la arquitectura eléctrica de 800 voltios.
En la práctica, el Polestar 6 puede entenderse como una versión de dos puertas y techo abierto del Polestar 5. Lo que todavía requiere trabajo específico es el complejo sistema del techo duro retráctil y la configuración final de las plazas traseras.

El problema no es técnico, sino económico
Que el coche esté avanzado no significa que tenga vía libre para producción. Polestar atraviesa una etapa en la que necesita priorizar la rentabilidad, y ahí un descapotable eléctrico de lujo no es precisamente la opción más lógica.
El precio estimado del Polestar 6 ronda los 200.000 dólares, unos 172.000 euros al cambio actual. Es decir, hablamos de un modelo muy exclusivo, pensado para un público reducido y con un volumen de ventas limitado.
En un mercado eléctrico cada vez más competitivo, con presión en precios y una demanda menos explosiva que hace unos años, Polestar necesita invertir sus recursos donde pueda obtener más retorno. Y eso pasa por coches más prácticos, más accesibles dentro del segmento premium y con mayor capacidad para venderse en grandes cantidades.

El Polestar 7 será mucho más importante para la marca
La gran prioridad de Polestar no es ahora el 6, sino el futuro Polestar 7. Este SUV compacto eléctrico apunta a uno de los segmentos con mayor demanda del mercado, especialmente en Europa.
Su papel será mucho más estratégico que el del roadster. Mientras el Polestar 6 serviría para reforzar imagen de marca, el Polestar 7 puede ser el modelo que ayude a consolidar las cuentas de la compañía. También la próxima generación del Polestar 2 será clave para aumentar volumen y competir con más fuerza en el mercado premium eléctrico.
Por eso, aunque el descapotable sueco resulte mucho más llamativo, la lógica empresarial juega en su contra. Hasta que Polestar no tenga bien asentados sus modelos de mayor demanda, será difícil justificar la llegada de un coche tan pasional y caro.

China y los aranceles complican aún más su futuro
Otro factor delicado es la producción. El Polestar 6 está planteado para fabricarse en China, compartiendo entorno industrial con el Polestar 5. Esto puede ser un problema en mercados como Estados Unidos, donde los aranceles a los coches eléctricos fabricados en China han cambiado por completo las reglas del juego.
En un coche que ya parte de un precio muy elevado, cualquier sobrecoste adicional puede dejarlo todavía más lejos de sus posibles compradores. Por eso, incluso si Polestar decide finalmente lanzarlo, su comercialización global podría ser más complicada de lo previsto.
Su llegada podría retrasarse hasta 2029
Aunque inicialmente se habló de 2026 como fecha de lanzamiento, las previsiones más recientes sitúan al Polestar 6 como un modelo que difícilmente llegará antes de 2029.
El coche sigue vivo, pero no tiene prioridad inmediata. Está muy cerca de ser una realidad desde el punto de vista técnico, aunque muy lejos de serlo desde el punto de vista comercial.
Polestar necesita un top ventas y el Polestar 6 no lo será
El retraso del Polestar 6 es una mala noticia para los aficionados, pero una decisión bastante lógica. Polestar necesita vender coches, no solo fabricar sueños eléctricos. Un roadster de más de 170.000 euros puede dar prestigio, pero difícilmente sostendrá el futuro de la marca.
Eso sí, la compañía debe tener cuidado. Si espera demasiado, el Polestar 6 podría llegar tarde a un mercado que en 2029 será mucho más competitivo. La idea sigue siendo brillante, pero el momento de lanzarla será tan importante como el coche en sí.