Omoda retrasa su estreno en la ex-fábrica de Nissan en Barcelona
Por otra parte, Ebro adelanta la producción a noviembre de sus primeros modelos en la zona Franca, aunque será dos modelos híbridos
Hace unos meses, el pasado mes de abril, Ebro y Chery firmaron un acuerdo crucial para revitalizar y reindustrializar la planta de la Zona Franca en Barcelona, antes operada por Nissan. Este convenio permitirá que más de 1.000 trabajadores recuperen sus empleos en estas instalaciones. Inicialmente, la producción de vehículos se llevará a cabo mediante un proceso DKD (Desmontaje Parcial Directo), lo que significa que las piezas llegarán desde China parcialmente ensambladas y se completarán en la planta catalana.
El acuerdo establece la creación de dos joint venture. La primera, Ebro SUV, estará liderada por Ebro-EV Motors y se centrará en la comercialización y servicio postventa de vehículos SUV de la marca Ebro, principalmente en España y Andorra, con la intención de expandirse a otros mercados. La segunda joint venture es una inversión de Chery en la planta de Barcelona, también bajo la supervisión de Ebro-EV Motors, para fabricar modelos de ambas marcas.
Tras el acuerdo, se había anunciado que el Omoda 5 comenzaría a producirse en Barcelona en octubre. Sin embargo, la compañía ha decidido posponer esta producción un año, tras una reunión con el comité de empresa. La razón principal de este retraso son los aranceles que la Unión Europea ha impuesto a los vehículos eléctricos fabricados en China. Aunque el Omoda 5 actualmente disponible es de combustión, el arancel afectaría a la versión eléctrica que estaba planificada para fabricarse en Barcelona a mediados de 2025. Además, las favorables expectativas de ventas de los modelos de Ebro han influido en este cambio de estrategia.
Según el comunicado de la empresa, esta situación ha llevado a un ajuste en la producción, priorizando la fabricación de los SUV S700 y S800 de Ebro para satisfacer la demanda esperada. Ebro espera la homologación final de estos modelos para comenzar su producción en noviembre, lo que permitirá ocupar las líneas de ensamblaje con un primer turno de aproximadamente 100 trabajadores.
El plan de producción incluye la incorporación de un segundo turno en la primavera y un tercero en verano, con lo que se alcanzarán unos 300 empleos. Este aumento progresivo permitirá emplear a los trabajadores de la bolsa de reindustrialización, comenzando con aquellos en modalidad de formación.
La compañía ya ha cerrado acuerdos con 30 concesionarios en España, quienes se encargarán no solo de la venta de los vehículos, sino también de ofrecer soporte postventa y gestionar las garantías. El objetivo es fabricar alrededor de 15.000 unidades en 2025.
Ambos modelos de SUV compartirán plataforma y tecnología con Chery, y están a la espera de la homologación definitiva. Estos vehículos estarán disponibles en versiones híbridas enchufables (PHEV) y de combustión. Por su parte, la producción del Omoda 5 eléctrico, inicialmente prevista para este año, se iniciará finalmente en 2025 bajo la modalidad CKD (Desmontaje Completo), lo que implica que incluirá líneas de soldadura y pintura en la planta de Barcelona, generando un impacto positivo en la industria auxiliar local y aumentando el valor añadido del vehículo.
Pedro Calef, CEO de Ebro, ha destacado que están cerca de reiniciar la producción en Barcelona y que las buenas previsiones de ventas permitirán ocupar plenamente la capacidad de la planta. Además, la incorporación de nuevas líneas de soldadura y pintura abrirá oportunidades para la industria local y para la producción de futuros modelos de Chery.