Queda muy poco para el nuevo Renault Megane E-Tech
Renault afina los últimos detalles del nuevo Mégane E‑Tech 2026: una batería de 87 kWh y estética con sello Alpine
Renault ultima la llegada del Mégane E‑Tech 2026, que entrará en los concesionarios a comienzos de año con notables mejoras. La principal novedad será una batería de 87 kWh, que ofrecerá una autonomía sensiblemente mayor a la versión actual, sin alterar la configuración mecánica. El rediseño reforzará su imagen con un look más deportivo, inspirado en las líneas de Alpine.
El Mégane E-Tech es clave para Renault, y la actualización que prepara para 2026 va más allá de una simple renovación estética. En ella confluyen dos ambiciones claras: aumentar la autonomía aprovechando la evolución tecnológica, y reforzar la personalidad visual del modelo para proyectar una estética de corte más agresivo y deportivo.
Aunque ya posee una presencia robusta —con 1,86 metros de anchura y llantas de entre 18 y 20 pulgadas—, el restyling llevará esa expresión un paso más allá. Se espera un frontal más afilado, ópticas más finas con un diseño más marcado, y una parte trasera revisada con un paragolpes más esculpido y luces más estilizadas. El acabado “Esprit Alpine” podría consolidarse como la opción más deportiva dentro de la gama, con detalles exclusivos tanto de carrocería como en el interior.
En cuanto al tren motriz, Renault mantendrá el esquema actual: motor eléctrico en el eje delantero, sin versiones de doble motor ni variaciones de potencia. Se conservarán los 220 caballos vigentes, pero el foco estará puesto en refinamientos de eficiencia y gestión energética, no en elevar prestaciones puras.
El gran salto estará en la batería. El Mégane E‑Tech 2026 montará la misma batería de 87 kWh que ya emplea el nuevo Scenic E‑Tech, suministrada por LG Chem y situada sobre la plataforma AmpR Medium, fabricada en la planta de Douai. Esta nueva capacidad le permitirá alcanzar autonomías mucho más competitivas para su segmento. Renault ha optado por no embarcarse en versiones tipo RS, delegando ese papel a Alpine, de forma que el Mégane de próxima generación será “RS en apariencia, no en esencia”.
Según declaraciones recientes, el objetivo es claro: “Queremos un compacto con carácter deportivo”, en palabras de Fabrice Cambolive. Y ese carácter vendrá del diseño, la eficiencia y una autonomía reforzada, sin perder de vista la coherencia de la gama eléctrica de Renault.