Mazda corrige su mayor error: el 6e ahora carga a 200 kW y ofrece 560 km reales
Cuando el Mazda 6e aterrizó en Europa en otoño de 2025 lo hizo con una gama difícil de entender. Sobre el papel, la variante Gran Autonomía parecía la más interesante para quienes recorren largas distancias. En la práctica, ocurría justo lo contrario: la versión con batería más grande era la que más tiempo obligaba a pasar enchufado.
La configuración estándar, equipada con batería LFP de 68,8 kWh, admitía picos de hasta 200 kW en corriente continua y completaba el 10-80 % en solo 24 minutos. Sin embargo, el supuesto tope de gama con batería NCM de 80 kWh —y 1.600 euros más caro— se conformaba con 90 kW de potencia máxima, necesitando cerca de 47 minutos para la misma operación. Una contradicción evidente en un modelo que aspiraba a ser una berlina eléctrica para viajar. Ya puedes imaginar que una potencia de carga de apenas 90 kW a día de hoy queda más que corto, y más teniendo en cuenta que estaba asociado a una batería grande de 80 kWh.
Ahora la situación cambia por completo.
Llega la batería LFP de 78 kWh: más autonomía y la carga rápida que siempre debió tener
Mazda introduce una nueva versión con batería LFP de 78 kWh (77 kWh útiles) que sustituye a la anterior NCM de 80 kWh tal y como ha informado el medio especializado Test Coches. No se trata solo de un ajuste de capacidad: implica una revisión profunda del sistema eléctrico y de la gestión energética.
Las cifras dejan poco margen para la interpretación:
- Potencia máxima de carga DC: 200 kW
- Potencia media entre el 10 y el 80 %: 135 kW
- Tiempo 10-80 %: 25 minutos
- Autonomía WLTP: 560 km
- Potencia: 190 kW (258 CV)
- V2L: Sí (3,3 kW)
- Preacondicionamiento real de batería: Sí
Es decir, no solo supera en autonomía a la anterior Long Range (560 km frente a 552 km WLTP), sino que prácticamente duplica su velocidad de carga.
El único apartado donde baja ligeramente es en el par máximo (290 Nm frente a 320 Nm), aunque en conducción cotidiana la diferencia resulta imperceptible. Esto es debido a la química de la batería, las NMC son capaces de entregar más energía instantánea, mientras que las LFP algo menos, aun así la diferencia es menor como se puede apreciar y las ventajas que ofrece esta nueva batería LFP merece y mucho la pena esa pérdida de par motor.
En carretera la diferencia es abrumadora
Si trasladamos los datos al uso real, el cambio es todavía más evidente. Con una parada de apenas 15 minutos, esta nueva versión puede cubrir más de 500 km totales combinando conducción y recarga. En el mismo escenario, la antigua Long Range se quedaba claramente por detrás porque su curva de carga no permitía aprovechar paradas cortas.
En términos prácticos: ahora sí es un coche pensado para autopista europea. Una pausa de 20-25 minutos en un cargador rápido permite continuar el viaje durante horas.

Dos funciones que los clientes pedían
Además del salto en carga y autonomía, el nuevo Mazda 6e incorpora elementos que hasta ahora no estaban disponibles en la gama europea:
V2L (Vehicle-to-Load)
Permite utilizar la batería como fuente de energía externa con hasta 3,3 kW de potencia. Una solución muy valorada para escapadas, trabajos en exteriores o como respaldo doméstico puntual. Marcas como Hyundai, Kia o BYD ya lo ofrecen en muchos de sus eléctricos.
Preacondicionamiento optimizado
Las baterías LFP son más sensibles a temperaturas bajas. Esta versión incorpora un sistema real de preacondicionamiento que prepara la batería antes de llegar al punto de carga, asegurando tiempos óptimos incluso en invierno. Un aspecto especialmente relevante tras las críticas que recibió el sistema anterior en Europa.
El origen del problema: la plataforma china
El Mazda 6e está desarrollado sobre la arquitectura EPA1 de Changan y comparte base con modelos como el Deepal SL03 y el Deepal S07.
En China, donde la carga doméstica es habitual y la red ultrarrápida fuera de grandes núcleos urbanos no es tan determinante, una potencia de 90 kW no supone un gran inconveniente. Pero trasladar esa configuración al mercado europeo fue un error estratégico.
Curiosamente, el problema se repite en el propio S07 comercializado en España, que mantiene una batería NCM de 80 kWh limitada a poco más de 90 kW de carga.
Disponibilidad: confirmado en Reino Unido, pendiente en España
La nueva variante de 78 kWh ya se puede pedir en Reino Unido, con entregas previstas para verano de 2026. Allí se ofrece desde 38.995 libras, una cifra que al cambio ronda los 45.500 euros aproximadamente.
En España y el resto de Europa continental todavía no hay confirmación oficial, aunque todo apunta a que acabará sustituyendo a la anterior Long Range. También Australia ha confirmado que recibirá exclusivamente esta configuración, lo que refuerza la idea de que será el estándar global.
¿Qué versión elegir hoy en España?
Actualmente, la gama queda así:
- 68,8 kWh LFP (desde 40.515 €): equilibrada, rápida cargando y con autonomía real suficiente para la mayoría.
- 80 kWh NCM Long Range (desde 42.115 €): solo recomendable si priorizas autonomía teórica y cargas casi siempre en casa.
- 78 kWh LFP (pendiente en España): la combinación ideal de autonomía, velocidad de carga y equipamiento tecnológico.
Si no tienes prisa, esperar puede ser una decisión inteligente siempre y cuando quieras ir a la opción de batería más grande.
La actual versión es un sin sentido
Mazda reaccionó tarde, pero ha reaccionado. Lo que ocurrió con el 6e Long Range fue un ejemplo claro de desconexión entre producto y mercado: vender como viajero el modelo que más tiempo te hacía perder en el cargador era, sencillamente, incoherente.
La nueva batería de 78 kWh no es solo una mejora técnica; es una enmienda en toda regla. Devuelve coherencia a la gama y coloca al 6e en una posición mucho más competitiva frente a rivales europeos y chinos. Esta fue la opción que debió de lanzarse con el modelo y no la anterior. Quizás Mazda en ese caso debería de haber eliminado esa versión y lanzar en un primer momento solo la versión estándar si no era capaz de ofrecer algo mejor para su versión de Gran Autonomía, y es que quien se comprase esa opción el hacer viajes con ese vehículo podría convertirse en una pérdida de tiempo considerable y todo ello por una sola cosa, el pico de potencia máximo de 90 kW.

Si Mazda mantiene un precio razonable cuando llegue a España, esta versión puede convertirse en la más lógica y recomendable del segmento. Y, sobre todo, demuestra que escuchar a clientes y prensa especializada sigue siendo clave en la transición eléctrica. Bajo mi punto de vista, dejando de lado lo prestacional, el Mazda 6e es probablemente una de las berlinas eléctricas más bonitas que hay actualmente en el mercado.