Mate Rimac afirma que antes Elon Musk era la persona más emocionante del mundo

Mate Rimac - CEO de Rimac opinando sobre el Tesla Roadster

El CEO de RIMAC y Bugatti echa de menos al Elon Musk de antes de entrar en la política

Mate Rimac, al mando de Bugatti Rimac, es uno de los máximos referentes en movilidad eléctrica y tecnología automotriz.

Recientemente, concedió una entrevista a TopGear, en la que repasó temas cruciales: superdeportivos híbridos, baterías de estado sólido, el impacto de Elon Musk, la irrupción de China y el futuro de su filial Verne dedicada a los robotaxis.

Cuando le preguntaron si considera a Musk un héroe o un villano, Rimac fue contundente:

“Antes de todo este asunto de las elecciones..., era la persona más emocionante del mundo. Enviar cohetes reutilizables al espacio, prepararse para Marte… Sé cuánto ha impulsado Tesla el cambio en la industria, y sé que la única diferencia entre Tesla y todas las demás automotrices es Elon. Ha cambiado el mundo, ha tenido un impacto enorme.”

Para él, la influencia de Musk no se reduce a la electrificación, sino que también abarca la exploración espacial y una revolución cultural en toda la industria.

En cuanto al ascenso global de las marcas chinas, Rimac critica el doble rasero occidental:

“Los europeos llevan décadas enviando y produciendo coches allí... parece hipócrita que ahora los chinos quieran hacer lo mismo aquí. Si pueden ofrecer un producto mejor a mejor precio, ¿por qué no lo harían? Su trayectoria en 10 o 15 años ha sido increíble.”

Reconoce que las marcas chinas ofrecen productos competitivos y han logrado avances impresionantes en muy poco tiempo, lo que representa tanto una amenaza como una oportunidad para Europa.

Rimac lanzó en junio de 2024 su marca Verne, centrada en movilidad autónoma como servicio, no como venta de vehículo. Según él, el escenario ideal para la conducción sin conductor será un "modelo de servicio" en ciudades:

“No vendemos el coche, es un servicio… personas que solo quieren ir del punto A al punto B sin preocuparse por limpiar, mantener o aprender a conducir. No es eficiente tener una máquina de dos toneladas para algunos trayectos.”

Frente a la creencia de que los límites legales frenan el desarrollo de esta tecnología, Rimac sostiene que el problema real es técnico:

“El problema es tecnológico. Es difícil resolver ese último 1 % de situaciones inesperadas. Llevamos años probando en ciudades, y cuando surge algo imprevisto, el coche no sabe actuar… pero con los avances en IA, esto está al caer y tendrá un impacto enorme.”

En su visión, superar ese último porcentaje crítico de casos complejos determinará el éxito de la conducción autónoma.

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