Maserati cancela su coche eléctrico y te explicamos cuál ha sido el motivo

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La marca premium de gran lujo de Stellantis pisa el freno en la electrificación cancelando su nuevo coche eléctrico, pero ¿por qué?

​En abril de 2024, el entonces director general de Maserati, Davide Grasso, anunció que la marca adelantaría su electrificación total al año 2028. Sin embargo, menos de un año después, la situación en Módena ha cambiado drásticamente. Las bajas ventas y las pérdidas financieras han llevado a la compañía a replantear sus estrategias. El nuevo responsable de Maserati, Santo Ficili, ha tomado la decisión de cancelar el proyecto del Maserati MC20 Folgore, que iba a ser la versión eléctrica de su superdeportivo MC20. Esta decisión se basa en estudios de mercado que indican que los clientes de Maserati aún prefieren los motores de combustión interna y no están listos para adoptar vehículos eléctricos en el futuro cercano. ​

La situación de Maserati es compleja, y su empresa matriz, Stellantis, también enfrenta desafíos significativos. La reciente dimisión de Carlos Tavares como CEO de Stellantis ha generado incertidumbre en el conglomerado, que ahora busca un nuevo líder para abordar la delicada situación de algunas de sus marcas, incluyendo Maserati. Además, Stellantis ha decidido cancelar una inversión de 1.500 millones de euros destinada a Maserati, lo que pone en riesgo futuros modelos eléctricos de la marca, como los sucesores del Quattroporte y el Levante.

En 2024, Maserati vendió 11.300 vehículos a nivel mundial, una caída del 57% en comparación con el año anterior, lo que resultó en pérdidas de 260 millones de euros. Esta situación ha llevado a la empresa a centrarse en modelos con motores de combustión interna, que siguen siendo la preferencia de sus clientes. Mientras tanto, el sindicato italiano FIM ha expresado su preocupación por el futuro de Maserati y ha solicitado una reunión con Stellantis para discutir el rumbo de la marca.

Maserati enfrenta desafíos significativos en su camino hacia la electrificación, con una base de clientes que aún muestra preferencia por los motores tradicionales y una situación financiera que requiere ajustes estratégicos.

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