Ferrari Luce: el primer Ferrari eléctrico ya tiene pedidos para un año pese a las críticas

Ferrari Luce de color azul

Ferrari acaba de entrar en una nueva etapa con el Luce, su primer coche 100% eléctrico. Y lo ha hecho como suele ocurrir con todo lo que rompe la tradición en Maranello: con mucha expectación, críticas feroces y una enorme conversación en redes sociales.

Pero mientras internet debate si su diseño encaja o no con el Cavallino Rampante, Ferrari asegura que sus clientes sí están respondiendo. Benedetto Vigna, CEO de la compañía, ha confirmado que el Luce ya acumula pedidos de compradores habituales de la marca y también de nuevos clientes.

Ferrari Luce: polémico, eléctrico y con lista de espera

El Ferrari Luce parte de unos 550.000 euros, equivalentes a aproximadamente 640.000 dólares. Es una cifra altísima incluso dentro del segmento de los eléctricos de lujo, pero no demasiado extraña en el universo Ferrari, donde la exclusividad pesa tanto como las prestaciones.

El problema es que su presentación no ha sido precisamente tranquila. Tras su debut en Roma, las acciones de Ferrari llegaron a caer con fuerza y el coche recibió una oleada de críticas por su diseño. En redes sociales se le comparó con berlinas convencionales e incluso con electrodomésticos de lujo.

La reacción más llamativa llegó de Luca Cordero di Montezemolo, antiguo máximo responsable de Ferrari, que sugirió que al menos deberían quitarle el Cavallino Rampante. También hubo críticas políticas en Italia, con voces que calificaron su precio como desorbitado.

Más de 1.000 CV y cinco plazas

Más allá del ruido, el Luce es un coche muy ambicioso desde el punto de vista técnico. Ferrari ha desarrollado una plataforma eléctrica con cuatro motores, uno por rueda, una potencia cercana a los 1.050 CV y unos 530 kilómetros de autonomía bajo ciclo WLTP.

También cuenta con arquitectura de 800 voltios, vectorización de par independiente, suspensión activa, dirección trasera y un centro de gravedad más bajo que el del Ferrari Purosangue. No es un eléctrico pensado para ser el más eficiente del mercado, sino para demostrar que Ferrari puede trasladar su idea de altas prestaciones a una nueva era sin motor de combustión.

Además, su carrocería de cinco plazas y cuatro puertas apunta a un enfoque más práctico que el de un superdeportivo tradicional, algo que también explica parte de la controversia.

Ferrari Luce de color rojo

Los clientes parecen tener otra opinión

La clave está en que, según Vigna, el libro de pedidos ya se extiende hacia finales de 2027. Es un dato relevante porque las primeras entregas no comenzarían hasta octubre de 2026.

Eso significa que, pese al rechazo inicial de una parte del público, quienes realmente pueden comprarlo están mostrando interés. Y en Ferrari esa es la métrica más importante. La marca no necesita vender grandes volúmenes: necesita mantener la exclusividad y asegurarse de que cada unidad encuentra dueño.

Ferrari consigue el objetivo de ventas a pesar de todo

El Ferrari Luce no podía pasar desapercibido. Un Ferrari eléctrico, de cinco plazas y con un diseño tan discutido estaba destinado a dividir opiniones desde el primer minuto.

Pero la historia demuestra que las críticas iniciales no siempre anticipan un fracaso. Ya ocurrió con modelos como el Ford Mustang Mach-E, muy cuestionado al principio y después convertido en un éxito comercial.

En mi opinión, Ferrari no debe medir el futuro del Luce por los comentarios en redes, sino por la respuesta de sus clientes. Si los pedidos llegan hasta 2027, el mensaje parece claro: el Ferrari eléctrico puede no gustar a todos, pero sí está encontrando compradores.

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