Entretenimiento con una huella ecológica reducida: Ideas que puedes aplicar hoy

Chica saltando contenta

El cambio climático no es tanto una amenaza del futuro como una realidad del presente, esto ha obligado a millones de personas a pensar en la sostenibilidad como una prioridad en todos los aspectos de su vida, incluido el entretenimiento que es tan necesario para conservar el buen humor y el estado de ánimo.

Ahora bien, hay distintas formas de divertirse. Hacer un viaje y quemar combustibles fósiles para llegar al destino es una opción. Otra opción más sostenible es quedarse en casa y acceder a los mismos eventos pero teniendo una huella ecológica más moderada.

Acceder al casino sin emisiones por traslados

La industria del juego online se esfuerza permanentemente para que las personas eviten el traslado al casino y puedan acceder a sus juegos favoritos desde el lugar donde se encuentren, sea este la sala de espera del dentista o el sofá de casa.

A través de promociones como bonus sin depósito, los casinos hacen un gran esfuerzo para atraer nuevos jugadores y retener a los que ya se encuentran en su base de jugadores recurrentes. Aprovecharlos o no, queda en cada persona.

Mientras que los casinos de ladrillo y cemento requieren enormes cantidades de energía para iluminar sus grandes salones, climatizar salas de juego y alimentar máquinas tragamonedas, los casinos online operan principalmente en servidores que, gracias a las mejoras en eficiencia energética, consumen una fracción de la energía necesaria para mantener un casino físico.

Streaming de películas y series

Si optas por las opciones disponibles en tu televisor o en el servicio de streaming para películas y series que hayas contratado, no sólo podrás ahorrarte el precio de la entrada de cine sino también el traslado y su consecuente huella ecológica.

Las salas de cine consumen enormes cantidades de energía debido principalmente a la climatización. Además, como las porciones de palomitas son excesivas, una buena parte de la comida en los cines se desperdicia, terminando en la basura.

Si haces tus palomitas en tu cocina y miras la película desde tu cómodo sofá, entonces estarás gastando poquísimos recursos, probablemente algo de luz que puede variar de acuerdo a la pantalla que tengas en casa.

Eventos virtuales

Algo parecido a lo que pasa con evitar ir al cine, otra forma de reducir la huella de carbono es evitar trasladarse a eventos, sobre todo aquellos que son de corta duración.

Recitales, festivales, eventos de networking. Casi todas las opciones que se te ocurran pueden tener una opción de streaming en vivo o una red de zoom a través de la cual conectarse y poder vivir la experiencia desde cualquier lugar del mundo.

Esta es una opción a considerar si el evento al que quieres asistir queda en otra ciudad o en otro país, ya que así te estarías ahorrando los traslados en avión, por ejemplo. Es decir, esta alternativa cobra mayor sentido cuando el lugar del evento queda lejos de tu hogar.

Car-sharing: Hacer viajes con compañía

Pero claro, estarás pensando que la experiencia de ver una película en el cine o verla a través de un teléfono móvil o del televisor de casa no son lo mismo.  Al igual que mirar un recital por streaming no es lo mismo que acudir al evento o al festival de música, ese que tanto deseas.

Esto se entiende, claro que no es lo mismo. Aún así, hay una forma de acudir a estos eventos sin generar una huella ecológica tan alta. Por ejemplo, una opción interesante es compartir el coche con otras personas.  En España, el uso compartido de vehículos reduce las emisiones anuales de CO2 en un 42%. 

Si tenemos en cuenta que el coche emite 10 toneladas de dióxido de carbono anualmente, lo que equivale a 100 gramos por kilómetro recorrido, los números se van adicionando. Si ese coche además es eléctrico, cuánto mejor. 

Ejercicio en casa (o en los alrededores)

Hacer ejercicio no solamente es una buena idea para reducir la huella de carbono sino también para mantener una mejor calidad de vida y aumentar tu bienestar. De acuerdo con la Clínica Mayo, se recomienda hacer al menos 150 minutos de actividad aeróbica moderada por semana.

Esto no necesariamente implica anotarte en una maratón y entrenar todos los días. Por actividad aeróbica moderada se entienden algunas actividades de lo más habituales como caminar a paso ligero, nadar, andar en bicicleta o incluso también cortar el césped.

Si buscas una actividad física que te entretenga, estarás ayudando a prevenir todo tipo de enfermedades como cardiopatías, la diabetes tipo 2 y varios tipos de cáncer. Además, hacer ejercicio fortalece los músculos y huesos, reduciendo el riesgo de caídas y mejorando la función cognitiva.

Por último, de acuerdo con este prestigioso centro médico, el ejercicio también mejora la calidad del sueño, incrementa los niveles de energía y puede revitalizar la vida íntima. Por último, hacer ejercicio fuera de las cuatro paredes de tu casa también te da oportunidades para socializar con tus vecinos, lo que contribuye al bienestar general.

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