CATL encuentra la forma de reducir drásticamente el coste de reparación de sus baterías
La solución propuesta por CATL podría reducir hasta en un 80% el coste de reparación de las baterías para coches eléctricos
Contemporary Amperex Technology Co., Ltd. (CATL), el mayor fabricante mundial de baterías para vehículos eléctricos, ha implementado bajo la marca Ning Service una estrategia innovadora que permite reparar packs de baterías en lugar de reemplazarlos por completo. Esta iniciativa constituye una solución concreta ante uno de los principales retos del mercado posventa: el elevado costo de las reparaciones.
De acuerdo con datos de la Asociación China de Seguros, el valor de una batería puede superar el 50 % del precio total de un vehículo eléctrico. Por ejemplo, en un coche valorado en 200.000 yuanes (~27.500 USD), cambiar la batería podría costar más de 100.000 yuanes (~13.750 USD). Con Ning Service, la reparación solo cuesta entre 10.000 y 20.000 yuanes (~1.375–2.750 USD), lo que representa un ahorro del 80 % al 90 % en comparación con un reemplazo completo.
Este servicio se centra en baterías con tecnología Cell-to-Pack (CTP), de alto rendimiento energético pero difíciles de reparar debido a su alta integración. Ning Service ha logrado superar este obstáculo mediante procesos técnicos especializados, talleres meticulosos y un ecosistema posventa completo.
La evolución de Ning Service es destacable: nació en 2015 como departamento interno de postventa de CATL, y en 2024 se transformó en una marca independiente. Actualmente, dispone de más de 1.100 centros de servicio en 75 países, incluyendo más de 800 solo en China, y gestiona 67 almacenes de repuestos con más de 370.000 m².
Además, conmemora su primer aniversario como marca independiente con la apertura de nuevas tiendas insignia en Shanghái y Bangkok, esta última siendo la primera gestionada directamente fuera de China.
El impacto de esta estrategia va más allá del ahorro financiero. Al reducir drásticamente el coste de mantenimiento, CATL facilita que los vehículos eléctricos envejezcan sin quedar obsoletos antes de tiempo, contribuyendo a minimizar el impacto ambiental y reforzando la posición de la empresa en un ecosistema completo: desde la producción hasta el mantenimiento, reciclaje y nuevos modelos de uso como intercambio de baterías o almacenamiento estacionario