Los camiones eléctricos tendrán los peajes de las autopistas alemanas totalmente gratis hasta 2031

Camion eléctrico (carga inalambrica)

Alemania apuesta por favorecer a los camiones eléctricos y que mejor que ahorrando dinero en los peajes de las autopistas alemanas

En una decisión clave para la logística sostenible, el Bundestag alemán ha aprobado prorrogar la exención de peajes para camiones 100 % eléctricos hasta el 30 de junio de 2031.Esto otorga a los transportistas una ventana de certidumbre de casi seis años, mucho más allá del anterior límite de diciembre de 2025.

La medida, coherente con la renovación normativa a nivel europeo promovida por la Comisión Europea, pretende reducir el coste operativo de los camiones eléctricos —un factor determinante para favorecer su implantación masiva.

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La tecnología ya está madura y sus cifras mejoran

El desarrollo reciente de modelos como el Mercedes eActros 600 demuestra que los camiones eléctricos pueden alcanzar autonomías reales del entorno de los 500 km por carga, suficientes para rutas habituales de larga distancia.

Además, con la progresiva instalación de cargadores ultrarrápidos (hasta 1.000 kW) en corredores logísticos clave, recargar una batería de gran capacidad durante las pausas obligatorias del conductor (de unos 45 minutos) ya puede permitir recuperar un alto porcentaje de la autonomía.

Menores costes operativos que cierran la brecha con el diésel

Aunque el coste de adquisición sigue siendo más elevado —se estima que un camión eléctrico puede costar entre 80.000 y 120.000 € más que su equivalente diésel, debido principalmente al coste de las baterías y la falta de economías de escala— los ahorros en operación son muy relevantes.

Un ejemplo: un camión eléctrico podría consumir unos 120 kWh por cada 100 km, lo que con un coste de electricidad de 0,25–0,30 €/kWh supone aproximadamente 30–36 € por cada 100 km. En cambio, un camión diésel similar —con un consumo de 30–33 litros/100 km y un combustible a 1,60 €/litro— podría gastar entre 48–53 € por 100 km.

Además, los costes de mantenimiento también son inferiores en los eléctricos: prescinden de elementos como embrague, caja de cambios o sistema de escape, y sufren menor desgaste en frenos y discos.

En un escenario de uso intensivo —por ejemplo, recorriendo entre 100.000 y 120.000 km al año— esa diferencia puede permitir amortizar la inversión adicional en menos de tres años, según datos del fabricante MAN Truck & Bus.

Peajes: el factor que desequilibra la balanza hacia lo eléctrico

Uno de los elementos decisivos para la rentabilidad del camión eléctrico es el coste del uso de infraestructuras. En Alemania, el sistema de peajes para vehículos pesados (ya con un recargo por emisiones de CO₂ para diésel) cargaba adicionalmente entre 0,26 y 0,32 €/km.

Para un camión que recorra 120.000 km al año, ese peaje podría suponer entre 31.000 y 39.000 € adicionales. Gracias a la exención aprobada, ese coste desaparece: un ahorro enorme que, por sí solo, puede amortizar en pocos años la diferencia de coste de compra frente a un diésel.

Con este impulso regulatorio, la decisión de apostar por diésel deja de tener sentido económico, incluso sin prohibiciones directas.

Obstáculos que aún frenan la adopción masiva

A pesar de las condiciones favorables, la penetración real de camiones eléctricos en Alemania aún es muy baja —según los últimos datos, representan menos del 2 % del parque total. En cuanto a las nuevas matriculaciones, se sitúa en torno al 8,5 %, y entre las cabezas tractoras el porcentaje baja al 1,3 %.

La razón principal sigue siendo el sobrecoste de adquisición. Aunque la exención de peajes y los menores gastos de operación ayudan, muchas empresas aún dudan debido al alto desembolso inicial, especialmente si no recorren suficientes kilómetros al año o no pueden garantizar recargas frecuentes.

También hay un aspecto estructural: la red de recarga para vehículos pesados —aunque en expansión— sigue siendo limitada en muchas zonas, lo que puede complicar operaciones de transporte en rutas poco transitadas o remotas.

Un cambio estructural en la logística: lo que viene

Con su decisión, el Bundestag alemán envía una señal clara: el futuro del transporte por carretera pesado apuesta por lo eléctrico. Más aún cuando la Asociación Europea de Fabricantes de Automóviles (ACEA) ha celebrado la medida, señalando que la exención de peajes es una de las palancas más eficaces para cerrar la diferencia de coste entre vehículos cero emisiones y diésel.

Por su parte, la Comisión Europea ya venía promoviendo la extensión general de esta exención en toda la UE hasta 2031 como parte de su estrategia de descarbonización del transporte pesado.

Para las empresas de transporte, esta prórroga representa una oportunidad para planificar inversiones con horizonte medio‑largo, amortizar los sobrecostes y operar con menores costes totales. Si además se desarrolla adecuadamente la infraestructura de recarga —y los precios de baterías siguen bajando— el camión eléctrico podría dejar de ser una excepción para convertirse en la norma en pocos años.

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