El nuevo BMW i7 tiene un secreto: Su batería ha sido desarrollada junto con Rimac

batería BMW i7 desarrollada junto con Rimac

BMW quiere dar un golpe sobre la mesa en el Salón del Automóvil de Beijing del 22 de abril. La firma alemana no solo llevará novedades a una de las citas más importantes del calendario internacional. Además, aprovechará el escaparate chino para presentar el nuevo BMW i7. Se trata de una berlina eléctrica de representación llamada a convertirse en uno de los grandes símbolos de su nueva etapa tecnológica.

La puesta de largo de este modelo llega además con un ingrediente especialmente relevante para la industria europea. Ahora, la colaboración entre BMW y Rimac es clave. La unión entre el fabricante bávaro y la tecnológica croata apunta directamente a uno de los terrenos donde más presión ejerce China hoy en día. Se trata de las baterías, la eficiencia y la velocidad de desarrollo.

El nuevo BMW i7 debutará en Beijing con tecnología compartida entre BMW y Rimac

BMW ha elegido Beijing como escenario para mostrar por primera vez el nuevo i7, su gran referencia dentro de la gama eléctrica. No es una decisión menor. Presentarlo en China, precisamente ante un mercado donde los fabricantes locales han elevado muchísimo el nivel en baterías, carga rápida y software, tiene un evidente valor simbólico.

La marca alemana ya había iniciado esta nueva etapa eléctrica con modelos como los iX3 e i3. Sin embargo, ahora quiere llevar ese salto un paso más allá con una berlina de lujo que también servirá para demostrar hasta dónde puede llegar su nueva base tecnológica. En ese contexto, el i7 se convierte en una pieza clave dentro de la estrategia asociada a la Neue Klasse y al nuevo enfoque de vehículo definido por software.

Una alianza europea con mucho peso estratégico

Uno de los grandes atractivos de este lanzamiento es el estreno visible de la cooperación entre BMW y Rimac. La empresa croata aportará su quinta generación de tecnología modular para baterías, fruto de varios años de inversión industrial y desarrollo técnico. Por su parte, BMW pondrá sobre la mesa sus celdas cilíndricas Gen6 4695 de ion litio.

Sobre el papel, esta combinación busca reunir dos fortalezas muy distintas pero complementarias. Por un lado, la capacidad de Rimac para desarrollar soluciones avanzadas de alto rendimiento. Por otro, el músculo industrial y la experiencia de BMW a la hora de integrar esa tecnología en un modelo de gran volumen y con los estándares de calidad de un fabricante premium global.

La nueva fábrica de Rimac será clave para escalar la producción

El proyecto no se queda en una simple relación entre cliente y proveedor. Más bien, todo apunta a una cooperación mucho más profunda, enfocada en acelerar los plazos de desarrollo. Al mismo tiempo, busca rebajar costes, algo imprescindible en el actual escenario competitivo.

Rimac ya cuenta con una nueva instalación industrial de 90.000 metros cuadrados, preparada para responder a las necesidades de fabricantes de gran tamaño. Según lo avanzado, esta planta dispone de dos líneas de producción totalmente industrializadas. Además, destina cerca del 70% de su capacidad a la fabricación de sistemas de baterías para otras marcas.

Producción a gran escala para una nueva generación de eléctricos

Ese dato es especialmente importante porque demuestra que la alianza no se apoya solo en promesas tecnológicas, sino también en capacidad real de suministro. Para BMW, contar con un socio que pueda escalar la producción de baterías y sistemas de alto voltaje resulta fundamental. Esto sucede en una etapa en la que el ritmo de lanzamiento y la rapidez de industrialización se han convertido en factores decisivos.

Mate Rimac destacó precisamente ese punto al subrayar que ambas compañías han desarrollado un sistema de batería de alto voltaje capaz de aprovechar el potencial de las nuevas celdas cilíndricas en un tiempo muy reducido, con mejoras claras en energía disponible, autonomía y rendimiento de carga. Además, puso en valor que ese sistema ya se esté fabricando a gran escala en el nuevo Rimac Campus.

Por parte de BMW, Thomas Engelhardt, vicepresidente senior de Desarrollo de Baterías de Alto Voltaje y Carga del grupo, remarcó que la tecnología de la Neue Klasse se irá extendiendo con rapidez por la gama. Además, esta nueva berlina eléctrica de lujo forma parte de ese despliegue. También señaló que el trabajo conjunto con Rimac ha permitido crear una solución específica para el nuevo i7 en un plazo especialmente corto.

Nueva-berlina-electrica_BMW-i7
Actual generación del BMW i7

Beijing será el escenario para despejar las grandes incógnitas

Aunque ya se conocen algunas de las claves industriales y tecnológicas del proyecto, todavía quedan por descubrir varios de los datos más esperados. En Beijing deberían revelarse aspectos decisivos como la capacidad de la batería, la potencia del sistema, la autonomía estimada y, sobre todo, la velocidad de carga.

Y ese último punto será seguramente uno de los más observados. La carga rápida se ha convertido en uno de los grandes argumentos comerciales de los fabricantes chinos, que han conseguido situarse muy arriba en este apartado. Por eso, que BMW quiera enseñar sus cartas allí no parece casualidad. Más bien transmite la idea de que la marca confía en tener un producto capaz de competir sin complejos en uno de los terrenos más exigentes del mercado.

Europa busca responder a la presión china

Esta colaboración entre BMW y Rimac también refleja algo más profundo: la necesidad de la industria europea de moverse con mayor agilidad. Frente a la velocidad de ejecución de muchos grupos chinos, Europa necesita reducir tiempos de desarrollo, ajustar costes y mejorar su competitividad técnica.

En ese sentido, el nuevo BMW i7 puede interpretarse como algo más que una berlina eléctrica de lujo. También es una declaración de intenciones sobre cómo quiere reaccionar el automóvil europeo: con alianzas más inteligentes, una integración tecnológica más rápida y una apuesta industrial con mayor ambición.

Rimac tiene un papel clave en BMW

La alianza entre BMW y Rimac me parece una de las noticias más interesantes que puede dejar este lanzamiento, incluso por encima del propio coche. BMW aporta marca, escala y capacidad industrial, pero Rimac representa ese perfil tecnológico rápido, flexible y extremadamente ambicioso que tanto necesita Europa si quiere volver a mirar de tú a tú a China en electrificación.

También creo que presentar este modelo en Beijing es una jugada muy bien medida. No es solo una presentación internacional; es una forma de decir que BMW quiere medirse directamente con los mejores en baterías y carga. Ahora bien, el discurso solo tendrá valor real si el nuevo i7 responde con cifras contundentes. En el coche eléctrico ya no basta con prometer innovación: hay que demostrarla en autonomía, eficiencia, tiempos de carga y precio final.

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