Tesla amplía su aviso de ángulo muerto al abrir las puertas: así protege a ciclistas y peatones
Tesla ha comenzado a ampliar a más modelos una función de seguridad pensada para evitar el conocido como dooring, uno de los accidentes urbanos más peligrosos para ciclistas y motoristas. El sistema avisa a los ocupantes si detecta un vehículo aproximándose por el ángulo muerto cuando intentan abrir una puerta, e incluso retrasa la apertura inicial para reducir el riesgo de impacto.
Tesla amplía una función de seguridad pensada para evitar accidentes con ciclistas al abrir la puerta
Tesla está llevando a más coches una de esas funciones pequeñas que pueden marcar una gran diferencia en ciudad: el aviso de ángulo muerto con el vehículo estacionado, diseñado para reducir el riesgo de abrir la puerta justo cuando se aproxima un ciclista, motorista u otro usuario vulnerable.
La novedad llega asociada a la actualización 2026.20.6 dentro de la rama 2026.20, aunque varios rastreadores de software la recogen en las notas de 2026.20.3. Su expansión afecta al nuevo Model Y, al Model S de 2021 en adelante y al Model X de 2021 en adelante, tras haber debutado antes en el Model 3 Highland y llegar posteriormente al Cybertruck.
Tesla amplía el aviso de ángulo muerto al abrir las puertas
La función, conocida como Blind Spot Warning While Parked, actúa cuando el coche detecta que un objeto se aproxima por la zona trasera o lateral mientras alguien intenta abrir una puerta. En ese momento, el vehículo emite una señal acústica y evita que la puerta se abra en la primera pulsación del botón. Pasados unos instantes, el ocupante puede insistir y anular la advertencia con una segunda pulsación.
El objetivo es claro: evitar el conocido como dooring, una situación especialmente peligrosa para ciclistas y motoristas. Este tipo de accidente ocurre cuando una persona abre una puerta sin comprobar correctamente el tráfico que llega por detrás, dejando al ciclista sin margen para esquivar el obstáculo.
Una mejora especialmente útil en ciudad
Aunque pueda parecer una función menor frente a sistemas más mediáticos como el Autopilot o el FSD, su impacto potencial en entornos urbanos es importante. En ciudades con mucho tráfico ciclista, las puertas abiertas de forma repentina siguen siendo uno de los riesgos más habituales en calles con aparcamiento en línea.
Un estudio de seguridad vial en Vancouver identificó los incidentes por apertura de puertas como el tipo más común de colisión ciclista reportada en la ciudad, con alrededor del 15,2% de los siniestros registrados. Además, el informe señalaba que una gran parte de estos casos se producía en arterias urbanas sin infraestructura ciclista segregada.
Qué modelos reciben esta función
Según los registros disponibles, Tesla está ampliando la disponibilidad a más vehículos de su gama reciente. Teslascope recoge la función para el Model Y con hardware AI4 y para los Model S y Model X Refresh tanto con AI3 como con AI4, mientras que las notas recopiladas por Not a Tesla App la señalan como disponible globalmente para los nuevos Model S, Model X y Model Y.
Esto supone un paso relevante porque la función había estado muy limitada durante bastante tiempo. Primero apareció en el Model 3 Highland, más tarde se incorporó al Cybertruck y ahora comienza a llegar a modelos de mayor volumen e implantación internacional.
El software como herramienta de seguridad
La ventaja de Tesla en este terreno vuelve a estar en las actualizaciones OTA. No se trata de lanzar una nueva generación de coche, sino de activar o extender una capacidad mediante software en vehículos que ya están circulando.
La idea de combinar una advertencia con una apertura en dos pasos también va en la línea de lo que recomiendan algunos estudios de seguridad. Un análisis publicado en PLOS ONE apuntaba que los mecanismos de apertura en dos fases y los sistemas automáticos capaces de detectar bicicletas aproximándose desde atrás podrían ser medidas útiles para reducir este tipo de accidentes.
Una pequeña actualización pero que puede salvar vidas
Esta actualización me parece una de las más interesantes de Tesla precisamente porque no busca titulares espectaculares. No promete conducción autónoma total ni cambia la experiencia de uso del coche de forma radical, pero ataca un problema real, cotidiano y muchas veces infravalorado.
En ciudades europeas donde cada vez conviven más coches, bicis, motos y patinetes, abrir una puerta sin mirar puede acabar en una caída grave. Que el coche intervenga durante un segundo, avise y obligue al ocupante a pensárselo dos veces no elimina la responsabilidad humana, pero sí añade una capa de protección muy lógica. Y ese, en mi opinión, es el tipo de tecnología que más sentido tiene: la que evita un susto antes de que ocurra.
