Los Tesla con baterías LFP tendrán una ventaja en los Superchargers
Tesla ha desarrollado un sistema de calentamiento de la batería LFP cuando el vehículo está cargando en los Superchargers y no se ha realizado el proceso de preacondicionamiento
Tesla no deja de sorprender con las mejoras en su infraestructura de carga rápida. Recientemente, ha anunciado una serie de avances que incluyen la actualización a 325 kW de potencia de carga para el Cybertruck y la llegada de los Superchargers V4 que alcanzarán los 500 kW el próximo año.
Sin embargo, estas novedades no se limitan a su modelo estrella, sino que también se extienden a vehículos más accesibles como el Model 3 y el Model Y en sus versiones con baterías LFP (fosfato de hierro y litio).
Calentamiento de baterías LFP: una novedad que mejora la experiencia de carga
Una de las principales actualizaciones incluidas en el paquete de mejoras de Tesla para las vacaciones de 2024 es la capacidad de los Superchargers V3 y V4 de precalentar las baterías LFP. Este avance afecta a los modelos de tracción trasera del Model 3 y Model Y, tanto en sus variantes de Autonomía Estándar como en las de Gran Autonomía, brindando una solución eficiente para mejorar los tiempos de carga en climas fríos.
En condiciones de bajas temperaturas, las baterías pueden sufrir una "congelación" que ralentiza significativamente el proceso de carga. Con la nueva tecnología de Tesla, los vehículos equipados con baterías LFP pueden volver a la carretera hasta cuatro veces más rápido en situaciones extremas, incluso cuando no se realiza la preacondición previa a la llegada al punto de carga. Aunque Tesla sigue recomendando este paso, la nueva funcionalidad representa una gran ventaja para los usuarios en climas más fríos.
El ingenio detrás de la tecnología
Max de Zegher, director de carga de Tesla, explicó que el sistema utiliza un método innovador para calentar las baterías directamente desde los Superchargers. Específicamente, se introduce una corriente alterna oscilante (ripple current) en el circuito de las baterías, lo que genera calor mediante resistencia eléctrica. Aunque los Superchargers operan principalmente con corriente continua (DC), Tesla emplea un ingenioso proceso de conversión entre corriente alterna (AC) y continua para crear este efecto térmico.
En esencia, el propio circuito interno de las baterías LFP actúa como un calentador eléctrico, lo que permite optimizar el tiempo de carga y, por ende, mejorar la experiencia del usuario en condiciones climáticas adversas. Este avance es posible gracias a la versatilidad del conector NACS (North American Charging Standard) que utiliza Tesla, que permite innovaciones como esta. Por el momento no se ha dado detalles si en Europa con el conector CCS también será válida esta acción o no.
Un futuro prometedor para toda la gama Tesla
Aunque esta tecnología está limitada actualmente a vehículos con baterías LFP, se especula sobre su posible implementación en otros modelos de Tesla con baterías 2170 o 4680. De confirmarse, esta innovación podría mejorar aún más la eficiencia y practicidad de los Superchargers en todo el ecosistema de la marca.
Por el momento, los usuarios de Model 3 y Model Y con baterías LFP pueden disfrutar de una mejora significativa en sus tiempos de carga, marcando otro hito en el compromiso de Tesla con la innovación tecnológica y la sostenibilidad. Sin duda, estas actualizaciones refuerzan la posición de Tesla como líder en el desarrollo de soluciones inteligentes para la movilidad eléctrica.