La UE no descarta nuevos aranceles a los coches eléctricos chinos antes de este verano
La Comisión Europea prosigue con su investigación sobre si los fabricantes chinos de vehículos eléctricos han recibido subvenciones injustas que les permiten ofrecer precios notablemente inferiores a los de sus competidores europeos. Valdis Dombrovskis, comisario de Comercio de la Unión Europea, ha indicado que podrían establecerse aranceles punitivos antes del verano si se confirman estas prácticas.
Los vehículos eléctricos de China suelen ser un 20% más económicos que sus homólogos europeos, lo que ha generado preocupaciones sobre una competencia desleal fomentada por subsidios estatales significativos. A pesar de la resistencia de algunos fabricantes occidentales —como BMW, Mercedes-Benz y Volkswagen, que consideran a China como un mercado clave, y Renault y Stellantis, que exportan vehículos desde allí— la investigación se ha centrado principalmente en compañías chinas como BYD, Geely y SAIC.
La Comisión ha señalado que estos fabricantes no han proporcionado información suficiente para el estudio. En contraste, SAIC, que también maneja MG, sostiene que ha cooperado totalmente con las autoridades europeas, cumpliendo con las normativas de la Organización Mundial del Comercio y las leyes de la UE.
Por su parte, la Cámara de Comercio de China en la Unión Europea ha refutado las acusaciones de falta de cooperación, destacando que las inspecciones realizadas en sus instalaciones han sido permitidas sin restricciones. Además, critica algunas de las demandas europeas por considerarlas excesivas, especialmente en términos de los plazos impuestos para la entrega de documentación.
Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, había declarado previamente que el mercado global está inundado de vehículos eléctricos a precios reducidos, manteniendo estos costos bajos gracias a "enormes subvenciones estatales". Esta declaración fue uno de los catalizadores para iniciar la actual investigación anti-subsidios.
Desde China, las respuestas a esta posible imposición de aranceles han sido críticas. El Ministerio de Comercio chino ha advertido que tales medidas podrían tener graves repercusiones, calificando la investigación de la UE como un "acto proteccionista manifiesto que perturbará y distorsionará gravemente la industria automotriz mundial y la cadena de suministro". Según el ministerio, esto también podría deteriorar significativamente las relaciones económicas y comerciales entre China y la Unión Europea.