El SUV de BYD que circula en tres ruedas: puedes cambiar un neumático sin poner el gato

Cambiar una rueda sin sacar el gato del maletero suena a truco de feria, pero BYD ha convertido esa idea en una función real dentro de su ofensiva tecnológica. El protagonista es el Denza B8, un gran SUV híbrido enchufable que en China se conoce como Fangchengbao Bao 8 y que está llamando la atención por una suspensión capaz de levantar una rueda de forma independiente.

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BYD vuelve a demostrar que ya no compite únicamente por precio. El Denza B8, comercializado en China como Fangchengbao Bao 8 y destinado a mercados internacionales bajo la marca premium Denza, es un SUV de gran tamaño con arquitectura de largueros, sistema híbrido enchufable y una orientación claramente todoterreno. 

La tecnología que ha puesto a este modelo en el foco mediático es el sistema DiSus-P Ultra, una evolución de la suspensión hidráulica inteligente de BYD. Según la información publicada sobre la actualización del modelo, este sistema permite controlar de forma independiente la altura y el comportamiento de cada rueda, hasta el punto de elevar una de ellas por completo.

En la práctica, esto significa que el Denza B8 puede levantar una rueda como si el coche estuviera sobre un gato, pero sin necesidad de utilizar herramientas externas. En las demostraciones difundidas en China, el SUV llega incluso a desplazarse con solo tres ruedas en contacto con el suelo, una maniobra que sirve tanto como espectáculo tecnológico como escaparate de sus capacidades fuera del asfalto.

Cambiar una rueda sin gato: la función más llamativa

La utilidad más evidente de este sistema está en el cambio de neumáticos. BYD ha presentado una función específica para elevar una rueda y dejarla suspendida, facilitando la sustitución del neumático sin recurrir al clásico gato mecánico. En una demostración recogida por medios especializados, el proceso de sustitución se completó en menos de dos minutos.

No se trata de una función imprescindible para todos los conductores, pero sí de una solución muy llamativa para un SUV pensado para viajar, remolcar y circular por terrenos complicados. En una ruta off-road, poder levantar una rueda dañada sin buscar una superficie perfectamente plana puede marcar la diferencia.

No es solo postureo: también ayuda fuera del asfalto

Más allá del cambio de neumáticos, el control independiente de cada rueda puede ayudar a superar obstáculos, recuperar adherencia o mantener el coche más estable en zonas de fuertes desniveles. El propio enfoque del Denza B8 apunta a ese uso: es un SUV híbrido enchufable 4x4, con ambiciones de rivalizar con modelos todoterreno de lujo y no solo con SUV familiares de carretera.

La clave está en que BYD no está vendiendo únicamente potencia o autonomía. Está utilizando la tecnología como argumento diferencial. Y eso, en un mercado donde casi todos los fabricantes hablan de baterías, pantallas y asistentes de conducción, es una forma muy eficaz de destacar.

Denza B8
Denza B8

BYD acelera en el segmento premium

El Denza B8 también encaja dentro de una estrategia más amplia. BYD quiere reforzar sus marcas de mayor margen, como Denza y Fangchengbao, para dejar de ser vista solo como una compañía de coches eléctricos asequibles. Reuters ya apuntó que BYD está impulsando Denza como marca premium, con una ofensiva que incluye modelos híbridos enchufables, eléctricos de altas prestaciones y una expansión internacional más ambiciosa. 

Hace unos años, muchos conductores europeos miraban con recelo a los coches chinos. Hoy la conversación ha cambiado por completo. Marcas como BYD ya no solo compiten en precio, sino también en tecnología, diseño, eficiencia y soluciones que algunos fabricantes tradicionales todavía no ofrecen.

Un ejemplo mas de lo avanzados que están las marcas chinas en el sector de automoción

La función de levantar una rueda puede parecer una extravagancia pensada para TikTok, pero sería un error quedarse solo en la anécdota. Lo importante es lo que hay detrás: BYD está demostrando una capacidad enorme para convertir sistemas complejos en funciones visibles, fáciles de entender y muy potentes desde el punto de vista comercial.

¿Va a cambiar todo el mundo una rueda sin gato? Probablemente no. Pero cuando una marca consigue que una suspensión se convierta en tema de conversación, significa que ha entendido muy bien cómo se vende la innovación en 2026. Y ahí los fabricantes europeos tienen un problema: China ya no solo fabrica coches competitivos, también está empezando a marcar el ritmo de la tecnología que sorprende al usuario.

 

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