smart recupera su esencia con el Concept #2: dos plazas, tamaño mínimo y carga rápida

smart ha elegido Roma para enseñar en Europa el smart Concept #2, un adelanto muy cercano a lo que será su nuevo biplaza eléctrico urbano. No es casualidad: pocas ciudades representan mejor el reto diario de moverse, aparcar y maniobrar entre calles estrechas.

El smart fortwo dejó un hueco difícil de llenar. Durante años fue uno de los coches más reconocibles de las ciudades europeas, especialmente en lugares como Roma, París o Madrid, donde cada centímetro cuenta. Ahora, la marca prepara su relevo espiritual con el futuro smart #2, un modelo 100% eléctrico que recupera la fórmula de dos plazas, tamaño ultracompacto y enfoque urbano, pero adaptada a una nueva etapa tecnológica.

El prototipo mostrado en Roma, el smart Concept #2, sirve como escaparate de diseño y también como anticipo técnico. La versión definitiva se presentará en el Salón del Automóvil de París en octubre de 2026, según ha confirmado la propia marca.

Un diseño pensado para la ciudad, no para aparentar

smart vuelve a apostar por una carrocería muy corta, proporciones compactas y una imagen con bastante personalidad. El Concept #2 mantiene esa idea tan asociada al fortwo de colocar las ruedas casi en las esquinas, una solución que permite aprovechar mejor el espacio interior sin aumentar demasiado la longitud exterior.

En el prototipo destacan la carrocería bicolor, las puertas sin marco y una silueta que busca mezclar practicidad con cierto toque de moda. La marca lo resume con una idea clara: convertir la funcionalidad en un elemento de estilo. Dicho de otra forma, no se trata de añadir adornos porque sí, sino de que cada solución tenga una utilidad real dentro de un coche pensado para moverse por calles estrechas, giros cerrados y plazas de aparcamiento mínimas.

Boceto interior del smart #2
Boceto interior del smart #2

Un interior pequeño por fuera, pero más abierto por dentro

Uno de los puntos más interesantes del futuro smart #2 estará en el habitáculo. smart habla de una cabina abierta, con un planteamiento minimalista y una estructura pensada para generar sensación de amplitud pese al tamaño reducido del coche.

El elemento más llamativo es el asiento corrido, una solución poco habitual en coches modernos pero muy coherente en un biplaza urbano. Este diseño elimina parte de la separación tradicional entre conductor y acompañante, creando una atmósfera más compartida y sencilla. A esto se suma un puesto de conducción en forma de S, desarrollado para ordenar mejor los mandos, facilitar el uso diario y liberar espacio.

La clave está en que el interior no pretende parecer el de un coche grande, sino aprovechar de forma inteligente cada rincón disponible. En un vehículo de este tipo, esa decisión puede marcar la diferencia entre un coche meramente pequeño y uno realmente práctico.

Plataforma ECA: la base técnica del nuevo smart #2

El futuro smart #2 estrenará la plataforma ECA, Electric Compact Architecture, una arquitectura desarrollada para coches eléctricos ultracompactos. Según los datos comunicados por la marca, el modelo apunta a una batería de 35,7 kWh, una autonomía cercana a los 300 kilómetros WLTP y una carga rápida en corriente continua del 10 al 80% en menos de 20 minutos. 

Estas cifras, todavía pendientes de certificación en el caso del modelo final, colocan al smart #2 en una posición interesante. No busca ser un coche para grandes viajes, pero sí ofrecer margen suficiente para el uso diario, desplazamientos metropolitanos y escapadas puntuales sin depender constantemente del cargador.

Plataforma ECA para el smart #2
Plataforma ECA para el smart #2

Maniobrabilidad extrema: 6,95 metros de diámetro de giro

Otro dato relevante es su diámetro de giro de 6,95 metros entre bordillos, una cifra clave para un coche urbano. En la práctica, esto debería traducirse en maniobras muy ágiles, cambios de sentido más sencillos y una facilidad especial para moverse en cascos históricos o zonas con poco espacio.

Además, smart mantiene el foco en la seguridad con una evolución de la conocida Tridion Cell, uno de los elementos históricos de la marca. El objetivo es combinar una carrocería pequeña con una estructura capaz de transmitir solidez y protección, algo especialmente importante en un vehículo que, por tamaño, podría generar dudas en algunos conductores.

smart #2: El smart eléctrico que todos esperábamos

El regreso de un smart biplaza tiene mucho sentido, pero también llega en un momento delicado. Las ciudades europeas necesitan coches pequeños de verdad, no SUV eléctricos disfrazados de urbanos. En ese contexto, el smart #2 puede ocupar un espacio casi vacío: el del eléctrico práctico, premium en enfoque, fácil de aparcar y con autonomía suficiente para no depender del enchufe cada día.

La gran incógnita será el precio. Si smart consigue mantenerlo en una franja razonable, puede recuperar parte del espíritu que hizo famoso al fortwo. Pero si se dispara demasiado, corre el riesgo de convertirse en un capricho urbano más que en una solución real de movilidad.

 

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