Starlink prepara su salto al móvil: SpaceX quiere competir con Verizon, AT&T y T-Mobile
SpaceX podría estar preparando uno de los movimientos más ambiciosos de Starlink: pasar de ser un servicio de internet por satélite a convertirse en una operadora móvil capaz de vender tarifas directamente a los usuarios. Una estrategia que pondría a la compañía de Elon Musk frente a gigantes como Verizon, AT&T y T-Mobile, y que podría cambiar la forma en la que entendemos la cobertura móvil en zonas sin señal tradicional
SpaceX podría estar a punto de dar uno de los pasos más ambiciosos de su historia reciente: convertir Starlink en un operador móvil de pleno derecho en Estados Unidos, aunque sus planes pasan por ser un operador mundial. Hasta ahora, la compañía de Elon Musk había centrado su negocio en el internet por satélite y en acuerdos con telecos tradicionales, pero el siguiente movimiento apunta directamente al bolsillo del usuario.
La clave está en que Starlink ya no quiere limitarse a cubrir zonas sin señal. Según Financial Times, recogido por Reuters, SpaceX ha planteado a inversores la posibilidad de lanzar un servicio móvil propio para consumidores estadounidenses, con planes contratados directamente a la compañía.
Starlink quiere dejar de ser solo “internet por satélite”
Durante años, Starlink se ha presentado como una solución para llevar conexión a hogares, empresas, barcos, aviones y zonas rurales donde la fibra o el 5G tradicional no llegan con garantías. Pero la tecnología Direct to Cell cambia por completo el tablero: permite que un teléfono móvil compatible se conecte directamente a satélites sin necesidad de antenas especiales.
En Estados Unidos, SpaceX ya trabaja con T-Mobile a través de T-Satellite, un servicio pensado para dar cobertura en áreas sin red móvil terrestre siempre que el usuario tenga visión despejada del cielo. T-Mobile lo comercializa como una solución para mantenerse conectado en zonas remotas mediante satélites Starlink.
La diferencia ahora es importante. Una cosa es vender capacidad satelital a operadores móviles y otra muy distinta es que SpaceX empiece a ofrecer tarifas bajo la marca Starlink, compitiendo por clientes con Verizon, AT&T y la propia T-Mobile.
El espectro de EchoStar, la pieza que faltaba
Este posible salto no aparece de la nada. SpaceX ha ido construyendo una base estratégica con la compra de espectro inalámbrico a EchoStar. En septiembre de 2025, EchoStar anunció un acuerdo para vender a SpaceX licencias AWS-4 y H-block por unos 17.000 millones de dólares, aproximadamente 14.900 millones de euros al cambio de referencia del BCE del 26 de junio de 2026.
Dos meses después, EchoStar amplió el acuerdo con la venta de licencias AWS-3 no emparejadas por otros 2.600 millones de dólares, unos 2.280 millones de euros. En total, la operación se acerca a los 20.000 millones de dólares, cerca de 17.500 millones de euros.
La FCC aprobó en mayo de 2026 la venta de parte del espectro de EchoStar a SpaceX y AT&T, con 65 MHz destinados a SpaceX para impulsar servicios de comunicación directa entre dispositivos y satélites.
De socio tecnológico a rival directo
Hasta ahora, la estrategia de SpaceX había sido prudente: colaborar con operadoras ya establecidas. En Canadá, por ejemplo, Rogers ofrece conectividad satelital para móviles en zonas remotas, con mensajería, alertas y algunas aplicaciones compatibles en áreas sin cobertura tradicional.
Ese modelo permite a Starlink crecer sin asumir todo el peso comercial de una operadora móvil. Sin embargo, lanzar tarifas propias supondría controlar la relación con el cliente, los precios, los paquetes de datos y la evolución del servicio.
El desafío será enorme. Verizon, AT&T y T-Mobile cuentan con décadas de infraestructura, millones de clientes y redes terrestres muy densas. Starlink, en cambio, puede jugar otra carta: ofrecer cobertura donde los demás no llegan, especialmente en áreas rurales, carreteras, montañas, parques naturales o zonas afectadas por emergencias y además a precios muy competitivos al tener toda la infraestructura ya desplegada y lista.
El Salto de Starlink a la telefonía móvil tiene todo el sentido del mundo
La entrada de Starlink en el móvil no debería leerse solo como una amenaza para las telecos, sino como una señal de hacia dónde va el sector. El futuro de la conectividad no será puramente terrestre ni puramente satelital, sino híbrido.
SpaceX tiene una ventaja evidente: controla los satélites, los lanzamientos y ahora también parte del espectro. Pero también tiene una debilidad: convertirse en operador móvil exige atención al cliente, tarifas competitivas, acuerdos regulatorios y una experiencia que funcione de forma sencilla en el día a día.
Aun así, si Starlink consigue que el usuario perciba su servicio como “el móvil que funciona donde los demás fallan”, puede abrir una nueva categoría dentro del mercado. No será fácil quitar clientes a los gigantes estadounidenses, pero SpaceX ya ha demostrado varias veces que no necesita empezar siendo la opción mayoritaria para cambiar las reglas del juego.
Creo que todos esperábamos en algún momento este movimiento de SpaceX, Starlink a día de hoy ya tiene millones de clientes y la mayoría de ellos realmente satisfechos por los resultados que se obtiene del servicio de internet por satélite, por lo tanto que se ofrezca una solución de conectividad móvil como propia operadora era algo obvio y con sentido. Las compañías mundiales de telefonía seguro que siguen de cerca los avances.

