Sorpresa de Mercedes-Benz al eliminar la conducción autónoma de nivel 3 en sus coches
Mercedes abandona el Nivel 3 en el S-Class y EQS: así es el nuevo MB.Drive Assist Pro
Mercedes-Benz fue el primer fabricante alemán en llevar a producción un sistema de conducción automatizada de Nivel 3 —capaz de funcionar con “manos libres y vista libre”— en el S-Class y su equivalente eléctrico, el EQS. Sin embargo, todo apunta a que esta avanzada tecnología no formará parte de los próximos restylings de ambos modelos, que apostarán por una solución diferente y, sobre el papel, menos ambiciosa: un sistema de Nivel 2 avanzado.
Desde 2021, la marca ofrecía Drive Pilot, un complejo asistente de Nivel 3 con un coste adicional que oscilaba entre 6.000 y 9.000 euros, dependiendo del mercado y la configuración. Tras su última actualización, el sistema permitía circular de forma autónoma en autopista a velocidades de hasta 95 km/h, siempre que se cumplieran requisitos muy concretos: buena meteorología, tráfico denso y la presencia de un vehículo precedente. En cuanto esas condiciones dejaban de cumplirse —por ejemplo, al abandonar la autopista— el conductor debía retomar el control del coche.
La gran ventaja de Drive Pilot era clara: en esas situaciones específicas, el conductor podía desentenderse completamente de la conducción, incluso apartar la vista de la carretera, aunque debía estar preparado para asumir el control en un plazo máximo de diez segundos si el sistema lo solicitaba. El problema es que se trata de una tecnología costosa, con un uso muy limitado en el día a día.
Según informaciones de medios económicos alemanes, Mercedes-Benz no incorporará Drive Pilot en el facelift del S-Class, cuya presentación está prevista para el 29 de enero, ni tampoco en la actualización del EQS, que llegará previsiblemente en octubre. En su lugar, ambos modelos estrenarán MB.Drive Assist Pro, un nuevo asistente que combina automatización SAE Nivel 2++ con navegación avanzada.
Este sistema está diseñado para ofrecer una experiencia de conducción parcialmente automatizada de puerta a puerta, similar al enfoque de Tesla con su conducción autónoma supervisada. En la práctica, permite que el vehículo acelere, frene, gire y se mueva tanto en autopista como en entornos urbanos complejos, aunque con una diferencia clave frente al Nivel 3: el conductor debe mantener siempre la atención en la carretera. Es lo que se conoce como “manos libres, pero ojos en la vía”. Además, en Nivel 2 la responsabilidad legal ante un posible accidente recae íntegramente en el conductor, no en el fabricante.
A primera vista, el paso del Nivel 3 al Nivel 2 podría interpretarse como un retroceso tecnológico. Sin embargo, desde un punto de vista práctico, supone una mejora importante. A diferencia de Drive Pilot, limitado casi exclusivamente a autopistas y a velocidades relativamente bajas, MB.Drive Assist Pro puede utilizarse en muchos más escenarios reales, incluidos atascos urbanos, cruces, rotondas y tramos mixtos de ciudad y autovía. Eso sí, el sistema puede requerir la intervención puntual del conductor.
El propio CEO de Mercedes-Benz, Ola Källenius, relató su experiencia tras probar el sistema en San Francisco durante el CES:
“La sensación es como si el coche fuera sobre raíles. Conduje durante más de una hora seguida, con tráfico bastante denso, entrando y saliendo de autopistas y volviendo al centro de la ciudad. El coche se encargó prácticamente de todo”.
Este cambio también tiene una clara ventaja económica. Los sistemas de Nivel 3 requieren sensores lidar y redundancias muy costosas, algo que no es imprescindible en el Nivel 2. Gracias a ello, Mercedes puede ofrecer esta tecnología a un precio mucho más competitivo. En Estados Unidos, por ejemplo, MB.Drive Assist Pro tendrá un coste de 3.950 dólares por una suscripción de tres años en el nuevo CLA eléctrico, lo que equivale aproximadamente a 3.400 euros. Aún no se han comunicado los precios para el S-Class y el EQS en Europa.
Eso sí, la marca alemana insiste en que este movimiento no supone abandonar el desarrollo de sistemas más avanzados. Mercedes trabaja desde hace años junto a Nvidia en soluciones que abarcan desde el Nivel 2 hasta el Nivel 4, orientado a una conducción completamente autónoma en entornos definidos, como servicios de robotaxi. Källenius reconoce que alcanzar un Nivel 4 fiable es extremadamente complejo: lograr que el sistema funcione correctamente en el 99 % de los casos es relativamente factible, pero el verdadero reto está en ese 1 % restante de situaciones raras e imprevisibles. Para resolverlo, hacen falta enormes volúmenes de datos, validación exhaustiva y múltiples sistemas de seguridad redundantes.
De hecho, Mercedes y Nvidia anunciaron recientemente su intención de ofrecer una experiencia de “chófer autónomo de Nivel 4” en la próxima generación del S-Class, un modelo que no se espera antes de 2028-2030.
Mientras tanto, la estrategia varía según el mercado. En Asia, Mercedes colabora estrechamente con la empresa china Momenta, que ya proporciona una versión local de MB.Drive Assist Pro en China. Además, ambas compañías están desplegando actualmente un servicio de robotaxis de Nivel 4 en Abu Dabi, en los Emiratos Árabes Unidos.
Mercedes-Benz sacrifica —por ahora— la exclusividad del Nivel 3 en favor de una solución más versátil, asequible y usable en el día a día. Un movimiento pragmático que prioriza la experiencia real del usuario sin renunciar al objetivo final de la conducción totalmente autónoma.
¿Paso atrás de Mercedes-Benz? Esto es lo que opino yo
Bajo nuestro punto de vista, es un movimiento que sin duda sorprende, ese paso atrás teórico en su sistema de conducción autónoma de nivel 3 a nivel 2++, pero quizás la marca alemana ha visto y detectado que la diferencia económica entre un nivel de conducción autónomo y otro es muy elevado y las ventajas que pueden ofrecer entre uno y otro son mínimas. Ya sabéis que las regulaciones europeas tiene muy atado estos sistemas de conducción autónoma y por lo visto a Mercedes-Benz no le compensaba y ha decidido dar un paso atrás para dar un salto mayor en el futuro con un sistema de nivel 4 junto con Nvidia y su tecnología Alpamayo.
La conducción autónoma es una realidad y muchos fabricantes buscan posicionarse como líder absoluto en esta tecnología donde estamos convencidos que la tecnología ya es capaz y que especialmente en Europa está limitada por la burocracia y regulaciones. Ejemplos tenemos muchos y seguro que ya has visto algún vídeo de los coches autónomos de Waymo o del FSD de Tesla en Estados Unidos funcionando. ¿Verdad?